Consejos imprescindibles para mejorar tu pisada en carrera de forma sencilla

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on telegram
Share on email

Contenido del artículo

Mejorar la pisada para que esta sea lo más correcta posible es esencial para mejorar las marcas en una carrera. Pero también es muy importante para tener una buena salud en las extremidades inferiores. A menudo descuidamos la pisada y no somos conscientes de que si se hace de forma incorrecta esta puede desencadenar problemas de espalda, cadera y rodillas. Incluso pueden producirse lesiones. A continuación te explicamos cómo mejorar tu pisada en carrera de una forma sencilla y ganar también en salud.

Conceptos básicos

Habrás oído hablar del pie pronador o supinador, que indica la tendencia a apoyar el pie hacia el exterior o el interior mientras caminamos. Sin darnos cuenta, cuando apoyamos el pie más hacia un lado u otro estamos girando levemente las rodillas, los tobillos y las caderas, por lo que estas partes del cuerpo sufren. Por este motivo decimos que a la larga la pisada puede afectar a varios músculos y articulaciones del cuerpo. Así que no solo es importante mejorar la pisada para mejorar tu marca en la carrera, también para mantener una buena salud física.

Tipos de pisada

Mejorar la pisada es muy sencillo, basta con hacer una rutina de ejercicios que corrijan esta tendencia en la pisada. No hay que hacer nada más. Y si no sabes si tu pisada es correcta o no basta con que te fijes en el calzado que llevas habitualmente. Si está más gastado de un lado que de otro es que apoyas más el pie en ese lado. Por consiguiente, no estás haciendo bien tu pisada.

Cómo mejorar tu pisada en carrera de forma sencilla

Si tu pisada no es correcta es sumamente importante que pongas remedio cuanto antes e intentes mejorarla para evitar lesiones y dolencias. Te explicamos cómo mejorar la pisada en carrera de forma sencilla. Te aconsejamos repetir la siguiente serie de ejercicios de forma diaria.

1. Distribución de peso punta-talón

Este es un ejercicio muy sencillo y consiste en hacer un movimiento realmente fácil pero muy útil. Además, te aconsejamos que como runner lo apliques también en tu rutina de calentamiento.

Ponte de pie con los pies rectos y separados entre ellos unos 10 centímetros aproximadamente. Después balancea tu cuerpo hacia delante de forma que acabes apoyándote ligeramente sobre los dedos de los pies. Después haz el movimiento inverso y haz que el peso descanse sobre tus talones. No tienes que llegar a ponerte de puntillas, tampoco tus talones tienen que llegar a soportar todo el peso de tu cuerpo. Se trata de un movimiento en el que no tienes que forzar nada.

2. Extensiones

Las extensiones son otro ejercicio muy sencillo. Este, además de ayudarte a mejorar tu pisada en carrera, te ayudará a aumentar tu elasticidad y el rango de movimiento del pie.

Siéntate en una silla con la espalda recta y flexiona tu pierna derecha y colócala sobre la izquierda. El tobillo tendrás que apoyarlo sobre la rodilla. Desde esta posición tira de la base de los dedos del pie con la mano todo lo que puedas pero sin llegar a sentir dolor. El mismo ejercicio tendrás que hacerlo después con el pie contrario.

3. Ejercicio para trabajar el arco del pie

Para realizar este ejercicio necesitarás una pelota pequeña y dura. Puedes utilizar, por ejemplo, una de tenis. El ejercicio es muy sencillo, solo tienes que colocar el pie sobre la pelota y hacer que ruede hacia adelante y hacia atrás de una forma lenta pero constante.

4. Extender y separar dedos

Se trata de otro sencillo ejercicio que puede ayudarte a mejorar tu pisada en carrera o en general. Además, este ejercicio se ha comprobado que es muy útil también para prevenir problemas causados por una mala pisada, como los dedos en garra o los dedos montados.

Para hacer el ejercicio tendrás que sentarte en una silla o en el borde de la cama o sofá y elevar uno de tus pies. Tendrás que entrelazar los dedos de tu mano con los de tu pie. Es decir, los dedos de tu mano tendrán que colocarse en los huecos que hay entre los de tus pies. Tendrás que hacer lo mismo con el otro pie después.

Cuando termines, coloca los pies en el suelo y eleva los talones de manera que en el suelo solo se apoyen los dedos. No te levantes, el objetivo es que los dedos se estiren ayudándote del suelo.

5. Trabajo de pie con gomas

Hay varios ejercicios que puedes hacer con gomas y que pueden ayudarte a mejorar la pisada en carrera.

Pisa la goma con el pie derecho y sujeta los extremos de manera que la goma quede totalmente tensada. Entonces eleva el pie, de manera que solo el talón toque el suelo, y vuelve a bajarlo. Se trata de que el pie haga fuerza para bajar la goma.

Otra manera de mejorar tu pisada en carrera

Si crees que los ejercicios no te están ayudando a mejorar tu pisada, ya sea porque no eres constante en hacerlos o porque, simplemente, no notas cambios, te aconsejamos que utilices unas zapatillas deportivas adaptadas a tu tipo de pisada.

Consejos para mejorar la pisada

Te aconsejamos que, en este caso, no te fíes de los consejos o recomendaciones que puedan darte en una tienda deportiva, sino que consultes con un profesional para dar con las zapatillas o el calzado apropiado. Lo ideal es que acudas a un podólogo o a un fisioterapeuta. Además de decirte qué tipo de calzado es el más apropiado para tu tipo de pisada, en algunas ocasiones puede recomendarte el uso de una plantilla.

Cómo mejorar la técnica de carrera

Una vez resuelto el problema de la pisada, es sumamente importante que des con la técnica adecuada para iniciar la carrera.

La posición inicial es muy importante, siempre tienes que estar erguido y con una ligera inclinación hacia adelante. Después el apoyo ideal es que entres con la parte media del pie hacia adelante para evitar el impacto en la rodilla y cadera. Además, de esta manera ganarás impulso, que es clave para mejorar la marca.

La importancia de la pisada en la carrera

El que tengas que entrar con la parte media del pie en adelante no significa que los talones no puedan tocar el suelo, sino que la primera parte del pie que toque el suelo será la delantera. Dicho de una manera más clara y directa, sería como entrar de puntillas.

Te aconsejamos que no intentes cambiar el apoyo inicial de un día para otro, ya que estarías forzando a tu pie a hacer algo a lo que no está habituado. El cambio debe producirse con entrenamiento y poco a poco, preparando tu extremidad para ello. Si lo haces de un día para otro corres el riesgo de lesionarte y precisamente es lo que queremos evitar.

Ahora ya conoces los ejercicios que pueden ayudarte a mejorar tu pisada o lo que debes hacer en caso de que sospeches que esta no es la adecuada. Lo siguiente es entrenar para mejorar tu marca pero sin llegar a obsesionarse. Los cambios requieren tiempo, entrenamiento y constancia. Eso sí, como te hemos comentado, ante cualquier duda lo mejor es que consultes con un especialista, que puede ser tanto un podólogo como un fisioterapeuta, pero nunca te fíes de lo que puedan decirte en una tienda deportiva o los consejos que puedan darte los compañeros de gimnasio.

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on telegram
Share on email

Deja un comentario

Desayuna con Entrenamiento.com
en tu e-mail

Suscríbete gratis a Entrenamiento.com y recibe cada mañana nuestros últimos artículos, 100% libre de spam.