¿Por qué tengo dolor intercostal al correr? Causas y tratamientos

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Contenido del artículo

Es muy frecuente sufrir dolor intercostal al correr, pero ¿sabes a qué puede deberse esta incómoda sensación? ¿Existe alguna manera para tratar de evitarlo? En este artículo, aprenderás las causas que provocan esa sensación que, en algún momento, todos hemos sufrido alguna que otra vez cuando hemos salido a correr.

Dolor intercostal

Si has practicado ejercicio físico, seguro que has sufrido en algún momento ese dolor punzante y desagradable en el costado que te ha llevado a parar la práctica deportiva.

Cuando la intensidad del ejercicio se eleva, en ocasiones, sufrimos un intenso dolor en la parte intercostal, por debajo de las costillas, que nos hace reducir la intensidad con la que estábamos ejercitándonos hasta el momento.

Ese dolor del que hablamos es sencillo de reconocer. Se trata de un dolor agudo y localizado, que se reduce en el momento que paramos, pero que vuelve a ser persistente y de alta intensidad si decidimos reanudar la actividad.

Seguro que te has preguntado cuáles son las causas que provocan esa molestia que te imposibilita la capacidad de realizar el entrenamiento a la intensidad que te gustaría.

dolor intercostal al correr

¿Cuáles son las causas que pueden provocar dolor intercostal al correr?

Cuando se hablan de las causas que provocan el dolor intercostal al correr, lo cierto es que existen varias tendencias que explican o argumentan el motivo que deriva a este síntoma. Pero ninguna de ellas cuenta con la evidencia suficiente que demuestre una argumentación sólida.

Aumento de la demanda de oxígeno

Por un lado, podemos encontrar la teoría que el dolor intercostal viene precedido de una falta de sangre provocada por una intensidad muy alta del ejercicio en un corto periodo de tiempo.

Al aumentar la intensidad del ejercicio, la musculatura implicada en el movimiento requiere de una mayor cantidad de oxígeno, por lo que el riego sanguíneo en la zona se ve elevado. Esto provoca que órganos como el hígado o el bazo se vean en la obligación de reducir su consumo sanguíneo para buscar la eficiencia del movimiento.

Con el paso del tiempo y debido a que la intensidad sigue siendo elevada, el flujo sanguíneo no se ve suficiente para lo que se requiere, por lo que el hígado o el bazo realizan contracciones para ceder la mayor cantidad posible de sangre para poder seguir con la actividad a la intensidad necesaria. Estas contracciones serían las responsables del dolor intercostal que se siente en algunas ocasiones.

Sobrecarga del diafragma, posible motivo del dolor intercostal al correr

Existe otra teoría que explica que el origen del dolor en el costado se produce por la irritación del diafragma.

Cuando se realiza una actividad a una gran intensidad sin una progresión adecuada, el consumo de oxígeno por parte de la musculatura implicada en el movimiento es mayor, por lo que la capacidad cardiorespiratoria aumenta, provocando una sobrecarga del diafragma y los tejidos anexos a él. Esta irritación podría provocar espasmos de la musculatura diafragmática y derivar en un dolor del costado.

¿Existe alguna manera de prevenir o tratar el dolor en el costado cuando corremos?

Si quieres evitar padecer ese dolor incómodo en el costado cuando sales a correr, te sugerimos que prestes atención a las siguientes indicaciones:

  • Realiza un calentamiento que te permita ir incrementado la intensidad del ejercicio de manera progresiva.
  • Evitar cambios bruscos y mantenidos en el tiempo de intensidad.
  • Controla la respiración en cada momento. Evita hiperventilar en exceso o quedarte con una entrada de aire superficial que impida un correcto intercambio de gases en tus pulmones.
  • Evita beber agua en exceso durante el ejercicio. Es preferible dar pequeños sorbos que ingerir una gran cantidad en una sola vez.
  • Cuida tu técnica de carrera y la postura corporal. Una mala postura es un factor de riesgo para sufrir el dolor intercostal.
  • Cesa la actividad si el dolor es demasiado agudo.

Conclusión

Aunque se necesita seguir investigando para conocer con certeza el origen y las causas concretas del dolor intercostal al correr, lo cierto es que, al parecer, la intensidad alta producida de una manera brusca si parece estar relacionada directamente con esta sensación de mal estar.

Si has sufrido en algún momento el dolor intercostal, debes saber que la intensidad del ejercicio de manera alta y repentina es realmente quien provoca esta sensación, por lo que deberás reducirla para poder eliminar el dolor.

Referencias

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