Gimnasios en línea

¡Únete a nuestro nuevo grupo de ofertas en telegram!

Contenido del artículo

Pocos sectores quedan al margen de la revolución digital que estamos viviendo. El de los gimnasios y el fitness no es uno de ellos. Las restricciones impuestas durante los picos de la pandemia obligaron a centenares de gimnasios y centros de fitness a cerrar sus puertas, lo que afectó a miles de usuarios que en algunos momentos no pudieron ni practicar deporte al aire libre. Ante esa situación, tanto este tipo de establecimientos como los propios usuarios tuvieron que empezar a buscar alternativas que les permitieran seguir con las rutinas de entrenamiento deportivo a distancia, sin necesidad de acudir a los centros. Como en tantos otros casos, la solución vino de la mano de la tecnología: los gimnasios en línea. Hoy, un poco más lejos ya del ojo del huracán, lo que parecía una alternativa temporal está empezando posicionarse frente a los gimnasios tradicionales y a competir contra ellos.

Las ventajas de esta nueva alternativa son claras: más comodidad y más adaptabilidad (y cómo no, más seguridad frente a los contagios). Suscribiéndonos a esta novedosa forma de entrenar podremos hacer nuestras rutinas desde casa, cuando queramos, sin necesidad de desplazamientos, sin muchedumbres o espacios abarrotados y utilizando una maquinaria y un equipamiento propio.

Una de las cosas que nos puede venir a la cabeza al pensar en esta alternativa es que se pierde el componente social de acudir a un establecimiento físico donde se comparte espacio y rutinas con otras personas. Pero también es cierto que el componente social ha cambiado mucho en las nuevas generaciones, como muestra un estudio de la compañía de seguridad en línea ExpressVPN. Por ello, no es de extrañar la aparición de este componente social en plataformas que incluyen rutinas con entrenadores personales que van dirigiendo los entrenos en directo y a tiempo real a través de la pantalla, y que se comparte, a su vez, con el resto de los usuarios.

Equipos de boxeo inteligentes, bicicletas estáticas y cintas de running conectadas, toda una batería de sesiones y clases dirigidas online que tocan diversas disciplinas, estilos, niveles y gustos musicales… La oferta de este tipo de plataformas no es nada desdeñable, y le permite competir de forma cada vez más realista con sus homólogos, los gimnasios físicos.

Si te estás preguntando cómo suelen funcionar este tipo de plataformas, lo primero que debes saber es que cubren las dos necesidades de los usuarios interesados en este tipo de alternativa: por un lado, la maquinaria y los equipos, y por otro los contenidos y las clases del gimnasio. Lo que suele ocurrir es que se ofrece un pack de alguna de las maquinarias más una suscripción completa a los contenidos por un precio cerrado que puede aplazarse, quedando una cuota mensual similar a la que pagaríamos en un gimnasio. Se trata de una alternativa especialmente atractiva si solemos realizar rutinas concretas en unas pocas máquinas, aunque hacerse con un equipo relativamente amplio que cubra una parte importante de las necesidades de entrenamiento que abarcaría un gimnasio tradicional —por ejemplo, una bicicleta estática, un equipo de boxeo y una cinta de running— no saldría a mucho más al mes que a lo que sale la cuota mensual en muchos gimnasios, sobre todo si hablamos de las opciones premium (en torno a los 80€). Y, claro, no podemos olvidar que contaríamos con un equipo propio, lo que significa que lo tendríamos a nuestra disposición siempre que quisiéramos

Hablamos, como decíamos, de una alternativa, que, por supuesto, no será del gusto de aquellos usuarios que consideren imprescindible el salir de casa y acudir a un centro de fitness para sus entrenos. Pero sin duda es una opción muy interesante para los tiempos que corren. De hecho, está ganando cada vez más adeptos y su desarrollo futuro parece no tener techo. A medida que la tecnología siga avanzando y las herramientas digitales perfeccionándose, las posibilidades de este tipo de servicios se amplían de manera descomunal. Imaginemos por ejemplo las posibilidades que ofrecería el uso de la realidad virtual, o de los sensores inteligentes. Sin duda, un mundo por explorar que, a día de hoy, a pesar de ser aún incipiente, se presenta como una alternativa atractiva y prometedora. 

¡Únete a nuestro nuevo grupo de ofertas en telegram!

Deja un comentario

¡Suscríbete y recibe nuestros últimos artículos directamente en tu correo!