Cómo quemar 600 calorías en una hora

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Contenido del artículo

El fenómeno social ha empezado a arrasar en los gimnasios de todo el mundo. Deportes y sesiones de entrenamientos individuales se han visto obsoletos por una nueva ola de entrenamientos grupales de alta efectividad. Quemar 600 calorías, mejorar tu sistema salud y forma física y retar al compañero de al lado es muy posible gracias al HIIT y a un monitor motivado.

El ciclismo indoor (también conocido como spinning) es un entrenamiento cardiovascular que básicamente pateará tu trasero en cada sesión. En este artículo te mostraremos qué beneficios tiene esta modalidad de entrenamiento y qué la hace tan diferente de simplemente subirse a la tradicional bicicleta de gimnasio.

Lo que necesitas saber

El ciclismo indoor es un entrenamiento mucho más intenso que la típica bicicleta fija que puedes encontrar en todo gimnasio y que se desenvuelve en una clase con un ambiente estupendo con música a todo volumen.

Cada sesión suele durar entre 30 y 75 minutos y en total puedes quemar aproximadamente 900 calorías (sí, has leído bien). La intensidad varía a lo largo de la clase, gracias a cambios en la posición que adoptamos en la bicicleta y la velocidad a la que pedaleamos. Y prepárate para esto: tu instructor gritará todas las instrucciones para imitar como si efectivamente estuvieses subiendo una montaña o haciendo un esprint.

¿Lo mejor de todo? La mayoría de las bicicletas utilizadas en este tipo de clases reflejan los kilómetros recorridos, tus pulsaciones y las calorías quemadas a lo largo de toda la sesión. En algunas clases especiales, el pedaleo se combina con ejercicios para entrenar la parte superior de nuestro cuerpo, bandas de resistencia o incluso se hacen aventuras temáticas (¿te imaginas hacer una clase de spinning haciendo homenaje a Michael Jackson?).

Sin embargo, una clase de spinning no es como dar una vuelta en bicicleta por el parque. Cada clase te asegura que la cantidad de oxígeno que llega a tus músculos será la máxima posible, lo cual es un signo de que estás retando a tu cuerpo. Todo el pedaleo tonificará tus músculos, entrenando al mismo tiempo tus cuádriceps, tendones de las corvas, glúteos, pantorrillas y torso. Los estudios demuestran que, además, practicar spinning ayuda a mantener las migrañas a raya, todo ello siendo mínimo el impacto que reciben nuestras articulaciones. Esto se merece el hashtag #winning.

Bicicletas de spinning

Corre o muere: tu plan de acción

Con independencia de que seas un novato en esto del spinning o seas ya un aficionado, estos son los consejos que te ayudarán a triunfar en una clase:

  • Arréglate. En una sesión de spinning tu cuerpo estará constantemente ejercitándose y, por tanto, sudarás mucho. Por ello, mete en tu bolsa de deporte ropa que absorba la humedad para mantenerte seco y fresco. En cuanto a tus pies, algunas clases en concreto exigen que las personas vistan con calzado para ciclistas, pero lo normal es que puedas utilizar tus deportivas normales.
  • Toma asiento. Si existe tal opción, reserva tu bicicleta online para asegurarte un sitio en tu clase. Si no, ¡llega pronto para coger sitio! Y para los más nuevos: no te cojas las bicicletas del fondo por vergüenza al ser tus primeras clases. Situarte al principio de la clase hará más fácil que la sigas.
  • Ajusta el sillín. Ajusta el asiento de tu bicicleta para que puedas adoptar la postura perfecta para ti. La altura perfecta del sillín es aquella en la que tu pierna forma un ángulo de 30 grados, estando tu pie colocado al fondo del pedal. Del mismo modo, lo normal es que la bicicleta te permita deslizar el sillín hacia delante o hacia detrás, según lo que sea más cómodo para ti. En cuanto al manillar, debes colocarlo de manera que no notes ningún tipo de tensión en tu cuello y en tu espalda al agarrarlo. En cuanto a tus pies, las bolas de tus pies deben descansar en el centro del pedal – la rótula también debería estar alineada directamente con el centro del pedal.
  • Conoce la jerga. Si bien es cierto que existe una jerga más o menos común, puede que varíe un poco entre cada instructor. La mayoría de los instructores asigna a cada posición de las manos un número. Así, la posición 1 consiste normalmente en agarrar el centro de la barra, mientras que en la posición 2 las manos se colocan en la barra que atraviesa la bicicleta por debajo de nuestro cuerpo. La posición 3 consiste normalmente en pedalear estando de pie, como si estuviésemos escalando un monte.
  • Coge una toalla. Ten una toalla a mano, por ejemplo colgando del manillar de la bicicleta, para poderla coger cuando la necesites – te aseguramos que tendrás que pasarla por tu cara más de una vez. Mantén a tu alcance también una botella de agua para asegurarte de que estarás hidratado a lo largo de la sesión (aunque necesitarás un poco de coordinación para correr mientras bebes…).
  • Escoge inteligentemente. Prueba distintos gimnasios, distintas sesiones o distintos instructores en aras de encontrar la que mejor se ajusta a ti. Así, no solo harás un ejercicio brutal quemando muchísimas calorías, sino que ¡disfrutarás con cada sesión!

¿Has probado ya el spinning? ¡Si todavía no es así deberías darle una oportunidad y pedalear al ritmo de la música que más te guste y motive!

Referencias

  • Laura Schwecherl, Know Before You Go: Spin Class. Para Greatist [revisado en septiembre de 2015]
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