¿Cuáles son las principales diferencias entre el jogging y el running?

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Contenido del artículo

Aunque salir a correr suena como una disciplina muy simple, a nivel de conceptos no lo es tanto. El hecho de que existan algunas diferencias entre el jogging y el running es la muestra clara de ello.

Se trata de diferencias sutiles, puesto que muchas personas ni las conocen, de manera que utilizan ambos términos como si fuera sinónimos, aun cuando en realidad no sea así.

Las diferencias entre el jogging y el running

Si eres de las personas que no conocen cuáles son las diferencias entre el jogging y el running, entonces te alegrará saber que a lo largo de este artículo las explicaremos todas.

De esta forma conocerás en profundidad cada una de estas dos disciplinas y tendrás mucho más claro cuál de las dos practicas, al menos en el caso de que lo hagas.

Práctica de jogging

El jogging

Empezaremos hablando sobre el jogging. Esta disciplina es comúnmente confundida con el running, pues, como se mencionó anteriormente, ambos deportes son similares.

Sin embargo, existe una característica diferenciadora del jogging muy evidente: la intensidad. A diferencia de lo que ocurre con el running, el jogging, se realiza con suma lentitud y baja intensidad. Es decir, no se trata de correr, sino de trotar de manera constante y controlada.

Además, el jogging es en esencia una práctica más sencilla, pues quienes la practican son simplemente personas interesadas en mantener un buen estado de salud y disfrutar de los beneficios del ejercicio al aire libre.

Esto quiere decir que el jogging no tiene establecido un ritmo determinado. Se trata de una práctica perfecta para personas que no quieren complicarse la vida estableciendo pautas de superación o participando en competiciones. Por ello, los joggers no suelen presentar una evolución notable en su disciplina. Si se sienten cómodos trotando de una forma concreta, al mismo ritmo y con la misma velocidad, pueden mantenerla de manera indefinida sin inconvenientes.

Por otra parte, también se trata de un deporte muy relajado en lo referente a la frecuencia de entrenamiento. Debido a que no exige que se establezcan metas ni objetivos, las personas que lo practican suelen entrenar sólo si les apetece. Por lo tanto, un jogger podría pasar semanas enteras sin trotar.

Es por todas estas razones que esta disciplina no implica un desgaste físico demasiado considerable, lo que la hace ideal para personas que no quieran lidiar con el agotamiento producto del entrenamiento intenso.

Lo negativo de este aspecto es que no resulta tan eficaz para quemar calorías, puesto que se trata de un deporte de baja intensidad. Por tanto, las personas que desean realizar entrenamiento cardiovascular para bajar de peso se verían más beneficiadas si practican running y no jogging. No obstante, esto no quiere decir que no sea un deporte recomendado para mejorar el índice de grasa corporal, sino que simplemente no es la mejor opción.

El running

Por su parte, el running es una disciplina más ambiciosa. Quienes practican este deporte tienden a trazarse metas de superación constantemente, cronometran sus tiempos y buscan perseverantemente superar sus límites.

Práctica de running

En este sentido, no se limita simplemente a buscar el bienestar físico y mejora de la salud, sino que se trata de un deporte más exigente. Por ello, la resistencia física y la velocidad actúan como algunos de sus principales pilares.

Asimismo, de la misma manera en que ocurre con otros deportes de la misma naturaleza, los runners son mucho más competitivos. Es natural que participen en maratones u otras competiciones deportivas donde puedan medir sus habilidades con otras personas que también practiquen la misma disciplina.

Por tanto, los runners son deportistas más tradicionales. Su práctica es más dinámica y se encuentra siempre en una constante evolución, razón por la cual no se podría encontrar una persona que practique este deporte y se quede estancada en una misma rutina. Los cambios constantes en la intensidad del entrenamiento, velocidad, duración y distancia son típicos del running.

Además, es frecuente que los asiduos a este deporte tengan un alto nivel de compromiso y constancia. Los entrenamientos suelen ser más frecuentes, por lo que no debería pasar ninguna semana sin que las personas que lo practican salgan a correr.

Por la misma razón, las personas que practican running tienen que tener un buen estado físico o desarrollarlo a través de un entrenamiento con constante evolución. Se trata de un deporte que demanda un importante desgaste físico.

Este último, lejos de ser un aspecto negativo, es una buena noticia para las personas que desean bajar de peso o tener un estado de salud superior al de la media. Debido a que es más duro, también es más eficaz para quemar calorías y mejorar el tono muscular en general.

Referencias

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