Importancia de las habilidades blandas- Soft Skills en el mundo deportivo

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Contenido del artículo

Poco se habla de las habilidades blandas o las Soft Skills en el ámbito académico y empresarial, pero son prácticamente inexistentes y pasan totalmente desapercibidas en el mundo deportivo.

Siempre se ha asociado la cultura del deporte a valores como el trabajo en equipo, fuerza de voluntad, sacrificio, capacidad de adaptación, inteligencia emocional, resiliencia, control de las emociones, etc.., sin perder de vista la vinculación cada vez más avanzada del deporte con el mundo tecnológico desde la perspectiva del alto rendimiento y los avances tanto a nivel fisiológico, como biomecánico y el análisis de datos.

Del mismo modo, resultan de gran ayuda todas las herramientas que tenemos al alcance que se sirven de la inteligencia artificial y el uso de la Big data, orientadas a reducir la subjetividad y fomentar la imparcialidad en el juego consiguiendo un deporte más justo y objetivo (Fair Play). 

Por ello, enfatizo y quiero dar a conocer una pequeña aproximación de la importante responsabilidad que poseen los profesionales del deporte en cuanto a trabajar y desarrollar las Soft Skills tanto en los cuerpos técnicos de los deportistas como en los gestores de entidades deportivas, organizadores de eventos, y hasta los propios atletas desde niveles amateur hasta profesionales del alto rendimiento con dedicación exclusiva.

El objetivo es dar a conocer las siempre presentes en el mundo deportivo, pero desconocidas a nivel social y popular habilidades blandas, Soft Skills, difíciles de evaluar e imperceptibles a la hora de evidenciar su desarrollo, pero fundamentales para el éxito tanto personal, académico como profesional.

Unas competencias de carácter transversal

Estas habilidades son aplicables a todos los ámbitos de la vida de forma transversal, son dinámicas y evolucionables a lo largo de los años. Presentes en todas las revoluciones y no mucho menos en esta tercera revolución tecnológica y digital que está automatizando multitud de empleos, servicios, y tareas ya reemplazables por las nuevas tecnologías.

Todo a excepción de estas habilidades blandas. Cuando hablamos de ellas, nos referimos a la capacidad de comunicación del entrenador, monitor o gerente de una entidad deportiva, a la capacidad de trabajar en equipo de los responsables del cuerpo técnico, siendo capaces de motivar y extraer el talento de cada uno de los componentes de su equipo, deportivo o profesional o familiar. La capacidad o habilidad de visualizar las necesidades futuras y comunicarse socialmente utilizando las RRSS, o haciendo un buen uso de su red de contactos, teniendo al deporte como elemento socializador.

La capacidad de adaptación, tanto de los deportistas que han de adecuarse a calendarios, horarios y exigencias, así como a todos los eventos de su planificación de la temporada, a la aceptación tanto física como mental de una lesión, fracaso o incidente imprevisto. 

La capacidad y trabajo que conlleva un buen uso de la inteligencia emocional para aplicar la templanza necesaria ante adversarios y dosificar esfuerzos para llegar al final de un plan establecido. Así como el control de las emociones, ante frustraciones, momentos decisivos, trabajo bajo presión…

La creatividad e innovación ante nuevas técnicas de entrenamiento, sistemas de juego, planes de mejora, análisis estadísticos que a través de las nuevas tecnologías y estudios científicos el avance deportivo es periódico y en vertical.

Necesarias para crecer

Es por ello que, no se debe de hacer caso omiso al trabajo de habilidades blandas, pendiente de analizar y trabajar con el fin de optimizar nuestros resultados.

En el mundo de la actividad física, contar con un buen elenco de profesionales, especializados, formados y actualizados constantemente que nos aporten un servicio deportivo de vanguardia, nos permitirá avanzar en la dirección adecuada y conseguir los resultados de excelencia esperados cumpliendo con unos valores de equilibrio tanto físico como mental.

Por su parte, el Máster Oficial en Gestión Deportiva de la Universidad Internacional de Valencia nace con la vocación de formar a sus estudiantes en el conocimiento amplio del mercado deportivo, sus tendencias y posibilidades de negocio, así como enseñar las habilidades y herramientas necesarias para la gestión deportiva.

Por ello os animo a apostar por el progreso y a fomentar este elemento diferenciador de las máquinas que son nuestras Soft Skills con un espíritu crítico basado en la mejora continua. Una actitud propia de la generación del S.XXI en la que a corto o medio plazo todos deberemos de adaptarnos.

Ganas, actitud y esfuerzo, y el avance irá en todos los sentidos de nuestra vida.

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