Importancia de las metas

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Al hablar de establecimiento de metas a todos se nos puede venir a la cabeza aquél día que decidimos comenzar a ir al gimnasio, a correr, a sacar una buena nota en algún examen o a ganar un partido de tenis a ese compañero que siempre nos gana. ¿Qué estamos haciendo? Marcar un objetivo, establecer una meta a alcanzar. No penséis que esto es suficiente para conseguir dicha meta, o para mejorar en nuestros respectivos deportes, no.  Pero sí que ayuda, y mucho. Ese establecimiento de una meta tiene multitud de implicaciones psicológicas beneficiosas para nuestros entrenamientos.

Pero, ¿cuál es la importancia de la psicología en el deporte? ¿realmente nos ayuda a mejorar? Cierto es que parece un tema muy abstracto, pero no lo es tanto. El trabajo mental es el que hace que consigas plasmar todo lo que has hecho en tus entrenamientos en el momento de la competición, el que hace que no se te arrugue el brazo cuando tienes que hacer un «drive», que no se te encoja la pierna en el kilómetro 30 de una maratón o que ese rival que antes parecía Cristiano Ronaldo, ahora esté cayendo ante ti. Exacto, en condiciones similares de nivel técnico, las habilidades psicológicas de cada persona marcan la diferencia. O si no, ¿cómo creéis que vence Nadal a Federer siendo su nivel técnico notablemente inferior?

Como ya podéis imaginar, en este artículo vamos a ver cómo podemos establecernos objetivos en nuestros entrenamientos y cómo puede ayudarnos esto a progresar en nuestros entrenamientos.

Qué es el establecimiento de metas

Como el propio nombre indica, el establecimiento de objetivos consiste en marcar determinadas metas, siempre teniendo en cuenta que deben ser medibles y de difícil consecución, pero a la vez realistas para nuestras capacidades físicas. Esas son las claves para que las metas cumplan su objetivo cuando hablamos de entrenamiento psicológico, si no se cumplen, no habrá beneficios, así que tenedlas bien en cuenta.

Este acto de establecer objetivos pueden realizarlo los entrenadores, de hecho, es un recurso muy común para ellos, pero va a tener mucho más efecto si son los propios deportistas, vosotros mismos, los que fijáis las metas a alcanzar. La razón está en que no es lo mismo luchar por algo que te ha impuesto tu entrenador, a luchar por algo que realmente deseas y tenéis pruebas empíricas de ello en vuestra vida diaria. En concreto, las mejoras que vais a obtener va a ser un mayor rendimiento, debido a una mayor focalización en lo que estáis haciendo (sabéis el objetivo de cada ejercicio y, por tanto, os implicáis más), un mayor mantenimiento de la intensidad y volumen de vuestros entrenamiento, un incremento de vuestra autoconfianza (con cada meta que superáis) y un mayor control sobre la ansiedad.

No sólo en la mejora de rendimiento va a tener importancia un correcto establecimiento de objetivos, también en las etapas de iniciación y aprendizaje deportivo. Así que, si os estáis iniciando en un deporte o sois monitores, padres o tíos, esto también va con vosotros. Podéis influir en un mejor desarrollo de los niños con los que tenéis contacto, no desaprovechéis esta oportunidad. Pongo un ejemplo, cuando la gran Nadia Comaneci consiguió su famosa primera puntuación de 10, muchas niñas se marcaron el objetivo de llegar a ser como ella, establecieron una meta, y se apuntaron a los clubes de gimnasia deportiva para lograrlo. No queda aquí, sino que en cada entrenamiento, según iban mejorando y consiguiendo las metas establecidas, su compromiso y autoconfianza iban en aumento y, aunque no todas llegaran al alto rendimiento, sí que todas experimentaron una mejora de su coordinación y condición física y, con ella, de su salud.

NadiaComaneci

Para finalizar este apartado, me gustaría comentar que, en la revisión de algunos artículos científicos de los que he consultado para escribir esta publicación, se han catalogado las habilidades psicológicas de los grandes atletas en tres grupos: habilidades de base, psicosomáticas y cognitivas. Las primeras de ellas, las de base, reciben este nombre porque son fundamentales para aumentar el rendimiento deportivo, son proporcionalmente directas al nivel que muestra un atleta, es decir, a mayor nivel de habilidades psicológicas de base, mayor rendimiento deportivo tendrá un atleta, sea cual sea el deporte. ¿Queréis saber cuáles son esas habilidades? Pues seguid leyendo el artículo, en el último apartado del mismo las explicaré y expondré las relaciones entre las mismas.

Cómo diseñar nuestros objetivos

En el apartado anterior ya di algunas pautas para tener éxito a la hora de configurar nuestras metas. Como ya he dicho, las características principales deben ser: medibles, difíciles y realistas. Por tanto, una buena meta, podría ser: «Correr durante 30 minutos a un ritmo de 5 minutos por kilómetro», siempre y cuando se adapte a mis capacidades. En este caso es medible, ya que puedo medir el tiempo y la velocidad a la que realizo el entrenamiento, sin embargo puede que sea un objetivo demasiado fácil para mis capacidades, no debemos caer en este error, cada uno tendremos nuestras metas, no nos sirven las de nuestro compañero, por muy parecido a nosotros que pueda parecer.

Por otro lado, puede surgir otra duda, ¿cada cuánto tiempo tengo que establecer una meta? Se trata de ir combinando. Es decir, no tengo por qué estar orientado hacia una única meta, de hecho, lo ideal es definir metas a corto y largo plazo. Bien podemos establecer una gran meta que, para llegar a ella, antes hayamos tenido que cumplir otras metas de menor dificultad. Por ejemplo, me puedo establecer como meta: «completar una maratón el año que viene». Y puedo definir distintas metas durante este año para llegar a conseguir esa, por ejemplo: «terminar una media maratón», «correr x tiempo a x ritmo», «entrenar 4 días a la semana durante 3 meses»,… la variabilidad es infinita.

Otra cosa muy útil para seguir sacando partido a nuestras metas es combinarla con nuestro diario de entrenamiento. Cualquier cosa que no tengamos anotada, tarde o temprano corre peligro de ser olvidada. No podemos permitirlo. Si estoy cumpliendo unas metas y me estoy sintiendo bien con ello, mejor me sentiré dentro de varios meses y veo que ahora estoy pensando en otras metas mucho más ambiciosas. Siempre ayuda tener un resumen de nuestro progreso y, el mejor sitio para ello es realizar un buen diario de entrenamiento. Por tanto, ya tenemos el sitio donde vamos a definir todas nuestras metas y apuntar todos nuestros logros. Sed realistas, no os engañéis a vosotros mismos, si no habéis conseguido un objetivo apuntadlo también, mayor satisfacción obtendrás en unos días cuando lo consigas. Ese es el mejor sentimiento que puede experimentar un atleta entrenando, conseguir algo que antes se resistía.

Y, por último, ya que tenéis registrados vuestros logros, ¿qué tal establecer un sistema de recompensas? algo así como que cada vez que supere 10 retos me doy un capricho. De nuevo cobra vital importancia la individualización, algo que para mí puede ser una recompensa ideal, también puede significar un castigo para otro. No a todos nos gustan las mismas cosas. También es lógico aquí que surta más efecto una recompensa que me he dado yo mismo a una que me ha impuesto mi entrenador.

Interacción con otras habilidades psicológicas

Ha llegado el momento de desvelar cuáles son las tres habilidades psicológicas de base para cualquier deportista del mundo: autoconfianza, compromiso y establecimiento de metas. Como es de suponer, las tres están ligadas entre sí. Es decir, sin autoconfianza no alcanzaré mis metas, pero la consecución de las mismas también repercute sobre mi autoconfianza. Y el compromismo con el deporte que estemos practicando también es vital, es decir, si no respeto mis entrenamiento no voy a mejorar, si no estoy comprometido con mi objetivo, no lo alcanzaré. Y, de la misma manera, una vez he alcanzado una meta, el incremento de mi motivación se traducirá en un mayor compromiso para alcanzar el siguiente objetivo.

Sobre la autoconfianza, me gustaría aclarar que también se ha demostrado que es de gran importancia para alcanzar el alto nivel en cualquier deporte, así, «los más altos niveles de excelencia están guiados por la convicción en el propio potencial, en las propias metas, en el significado de las mismas y en la capacidad de uno mismo para alcanzar dichas metas» (Orlick, 2008). Sin embargo, todos entendemos que la autoconfianza es variable, un día nos creemos los mejores del mundo y otro los peores. Ahí es dónde van a influir las metas, si vamos consiguiendo superar metas, unos días más exigentes que otros, conseguiremos estabilizar, dentro de lo posible, nuestros niveles de autoconfianza en un rango más alto, lo que conllevará un mayor rendimiento.

Para finalizar, este artículo me gustaría invitar a nuestros lectores a que comenten experiencias. Si alguna vez os habéis puesto metas, cuáles, cómo os habéis sentido, si os parece una buena idea o lo contrario. Cualquier experiencia es buena y puede servir de inspiración para las demás personas.

Fuentes

  •  Gateva, M., Holvoet, P., Salmela, J.H. and Sands, W. (2011). The Science of Gymnastics. Monèm Jemni. EE.UU. and Canada.
  •  Fournier, J., Calmels, C., Durand-bush, N. and Salmela, J.H. (2005). effects of a season-long PST program on gymnastic performance and on psychological skill development. ISJEP, 1, 7-25.
  • Burton, D. (1988). do anxious swimmers swim slower? Reexamining the elusive anxiety-performance relationship. Journal of Sport and Exercise, 10, 45-61.
  • Orlick, T. (2008). In pursuit of excellence. Champaign, IL: Human Kinetics.
  • Brown, J. (2001). Sport Talent. Human Kinetics: Canadá.