¿los químicos que hay en una piscina pueden dañarte?

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars Puntúa el artículo
Cargando…

Es comprensible sentirse intranquilo por los compuestos químicos de la piscina ya que secan la piel, el cabello y tienen un olor que dura un largo tiempo, incluso después de ducharse. Sin embargo, según los expertos, no hay ninguna razón para preocuparse.

Los químicos como el cloro y el bromo se agregan a las piscinas para combatir los gérmenes. Los especialistas sostienen que, sin esas sustancias, las piscinas serían como una placa de Petri en la que la gente estaría expuesta a todo tipo de microbios potencialmente dañinos.

No obstante, si es un químico que afecta tu cuerpo, ¿puede ser totalmente seguro entrar a las piscinas con cloro?

Efectos secundarios de bañarse en piscina

Riesgos de los químicos de las piscinas

Si has notado que tras bañarte en la piscina del hotel o de la urbanización tiene los ojos enrojecidos o la piel seca, no eches la culpa al cloro. Es más probable que la causa de esas incomodidades no sea directamente éste sino uno de sus derivados, la cloramina, que se forma con el contacto del cloro con las sustancias orgánicas presentes en el agua: el sudor, la orina, los insectos y hasta las hojas y pequeñas ramas procedentes de la vegetación del entorno.

La cuestión es más seria de lo que parece. Una exposición larga a la cloramina puede llegar a provocar asma y otras afecciones respiratorias. Neumosur, sociedad científica que aglutina a los neumólogos y cirujanos torácicos del sur de España, ha alertado sobre los riesgos de las piscinas mal cuidadas, especialmente para los niños.

¿Qué químicos se utilizan en las piscinas de natación?

¿Qué riesgos tiene la cloramina?

La cloramina puede llegar a lesionar el epitelio pulmonar y provocar síntomas asmáticos (tos, pitos en el pecho y ahogo) o provocar asma en niños con predisposición. La probabilidad de presentar alguno de esos síntomas aumenta cuanto más pequeño sea el niño, más tiempo permanezca en la piscina, más agua de la piscina ingiera, menos higiene personal se exija a los usuarios y mayor sea la temperatura del agua.

Los niños de hasta 6 y 7 años, que chapotean más que nadan, están más expuestos porque inhalan y tragan más partículas de agua con cloramina.

Este compuesto, responsable también del olor a desinfectante, aparece en la piscina en las horas posteriores a la primera cloración; como resultado de la mezcla del ácido hipocloroso (la reacción del cloro con el agua), el sudor, la saliva, la orina y otros elementos orgánicos presentes. La única forma de acabar con ella es añadiendo más cloro, en un tratamiento de choque que, no obstante, debe ser controlado minuciosamente.

Riesgos de bañarse en una piscina con químicos

¿Son preocupantes los químicos de la piscina?

El cloro que tiene el agua de las piscinas urbanas se usa para evitar que proliferen las bacterias y hongos, y poder así bañarse con seguridad. Pero si las cantidades de cloro del agua no son las correctas, tragar un poco del contenido de la piscina o simplemente entrar en contacto con el agua puede provocarnos irritaciones en la piel, ojos, en los dientes, ataques de tos o, en casos extremos, un edema pulmonar.

Sin embargo, el peligro real no son los químicos de la piscina en sí mismos, sino cómo se mezclan con otros químicos que la gente lleva al agua. La orina, junto con productos de higiene personal como champús, lociones corporales y acondicionadores, interactúan con el cloro creando compuestos orgánicos volátiles que pueden ser dañinos al respirarlos.

También es importante para los nadadores reducir al mínimo la cantidad de contaminantes en el agua. Casi el 85% de la urea encontrada en la piel humana puede ser disipada por una ducha con jabón antes de entrar en la piscina.

Es un asunto de educación pública: los nadadores y el público en general tienen que reconocer que hay una relación entre sus hábitos de higiene y la salud de todos los que usan la piscina.

¿Es peligroso bañarse en una piscina por el cloro?

¿Cómo disfrutar de la piscina sin riesgos?

Los expertos informan de que siguiendo dos sencillas pautas de prevención al ir a nadar se puede disfrutar completamente de las piscinas.

1. Dúchate antes de meterte en la piscina

En primer lugar, y para evitar que el cloro de la piscina reaccione con otras sustancias como cremas o desodorantes, es imprescindible ducharse bien antes de entrar en el agua; así se eliminarán las sustancias artificiales del cuerpo. Y cuando salgas de la piscina es importante volver a ducharse para retirar los restos de cloro y extender sobre el cuerpo una capa de crema hidratante.

El ácido hipocloroso, el ingrediente activo, es una fuente inagotable para diezmar microbios, y pequeñas cantidades agregadas al agua matarán bacterias, parásitos y virus peligrosos que pueden causar enfermedades e infecciones en humanos. Es decir, que el cloro es un elemento necesario para nuestros cuerpos y no es tóxico.

No obstante, la combinación de sustancias externas con el cloro provocan agentes contaminantes que deben ser eliminados tanto como sea posible cuando te duches. De ahí la insistencia en ducharse antes y después de bañarse en la piscina.

¿Por qué es importante ducharse antes de nadar en piscina?

2. Si puedes oler la piscina, no nades en ella

«El ‘olor a piscina’ no significa que el cloro esté haciendo su trabajo», dice Andrew, triatleta australiano que ahora trabaja como director de piscinas en los Estados Unidos. Este olor en realidad se debe a las cloraminas, sustancias químicas que se acumulan en el agua de la piscina que no se tratan adecuadamente. 

Cuando el cloro utilizado para desinfectar el agua de la piscina entra en contacto con desechos u otras sustancias que se desprenden de los cuerpos de los nadadores, incluyendo células de la piel, maquillaje y otros productos de cuidado personal, suciedad, sudor, orina y materia fecal, pudiendo crear esas sustancias, las cuales pueden provocar tos, sibilancias, e incluso desencadenar asma.

Riesgos de las cloraminas de la piscina de natación

Referencias

  • McCusker, C. Do You Know What’s Lurking In Your Pool? Para TrainingPeaks [Revisado en febrero de 2020]