5 mitos acerca de las grasas que debes dejar de creer inmediatamente

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Contenido del artículo

Las conversaciones alrededor de las grasas siempre han sido de interés para nuestra sociedad: desde aquellos que niegan su consumo por completo, hasta los que te alientan a mantenerte alejado de ellas.

La verdad es que en porciones moderadas, las grasas juegan un papel importante en nuestra alimentación. Primero, porque tienen el poder de influir en nuestro metabolismo tanto como otras sustancias. Además, están relacionadas con la cantidad de inflamación y absorción de vitaminas que nuestro cuerpo puede realizar.

Lamentablemente, hace décadas que las grasas están destinadas a la condena social, cuando en realidad deberíamos conocerlas para darnos cuenta de sus beneficios. Por ello, vamos a derribar 5 mitos sobre las grasas que seguramente creías.

Mitos acerca de la grasa

5 mitos falsos sobre las grasas

1. Todas las grasas son iguales

Tú mismo puedes comprobar que tu conocimiento de las grasas es escaso. Todos los tipos de grasas dietéticas contienen 9 calorías cada 1 gramo, y cada una de ellas nos afectan de diferente manera.

  • Grasas saturadas: son aquellas que debes consumir con moderación. Puedes encontrarlas en estado sólido, como el aceite de coco y la grasa en carnes animales.
  • Grasas trans: este tipo de grasa es producido por el hombre a través de diferentes sustancias que permiten una mayor duración de los productos procesados. De hecho, las grasas trans han sido prohibidas en los Estados Unidos ya que son consideradas dañinas para el consumo humado debido a sus posibilidades de incrementar el colesterol en sangre.
  • Grasas monoinsaturadas: según la American Heart Association. este tipo de grasas son consideradas buenas para la salud del corazón. Generalmente, las puedes encontrar en su forma líquida a temperatura ambiente en los aceites, como el de oliva, el de aguacate y el de almendra.  
  • Grasas poliinsaturadas: son las más confusas de entender y están categorizadas como “omega 3” o “omega 6”. Mientras que las derivadas de la omega 6 se encuentran en los aceites vegetales, las derivadas de la omega 3 están en pescados como el salmón y semillas como la chía.

No te excedas con el omega 6, ya que puede causar inflamación.

Diferentes tipos de grasas

2. Las grasas saturadas son malas

Hace muchos años se pensaba que las grasas saturadas eran las causantes de enfermedades cardíacas, lo que llevó a la producción de una infinidad de productos “light”, es decir, sin grasas saturadas. Sin embargo, estudios recientes han realizado mayores investigaciones al respecto.

El American Journal of Clinical Nutrition hizo un análisis exhaustivo en un grupo de más de 300.000 personas, se llegó a la conclusión de que la mala influencia de las grasas saturadas en las enfermedades cardíacas es un mito (Siri-Tarino, Sun y Krauss, 2010). Por otro lado, un estudio publicado en Circulation afirma que remplazar las grasas saturadas por poliinsaturadas puede ayudarte a prevenir las enfermedades del corazón (Sacks et al., 2017).

Controlar tu consumos de grasas saturadas

3. El aceite vegetal es el más saludable

Es verdad que los aceites vegetales, los de canola y de soja, son muy buenos para tu organismo debido a que poseen una gran cantidad de grasas mono insaturadas. Pero la manera en la que son producidos; es decir, su manufacturación, no es la ideal.

A decir verdad, este tipo de aceite es refinado, decolorado y desodorizado, lo que significa que son tratados con solventes a altas temperaturas, como resultado, el aceite es separado de sus nutrientes beneficiosos.

Aunque este proceso es considerado como “seguro”, nuestra recomendación es optar por otros tipos de aceites naturales, como el de aguacate anteriormente mencionado.

El aceite de aguacate es el mejor

4. Debes dejar de consumir grasas para adelgazar

Disminuir tu peso no significa dejar por completo las grasas. Es más, un estudio clínico realizado por Journal of American Medical Association en un grupo de 609 adultos con sobrepeso comprobó que no existe una diferencia significante entre la pérdida de peso de personas que siguieron una dieta sin grasas y los que restringieron su consumo de carbohidratos (Gardner et al., 2018)

La mejor opción para bajar de peso es encontrar una dieta que funcione para ti en especial, ya que cada cuerpo necesita distintos tipos de nutrientes y cada caso es distinto. Recuerda lo importante, gastar más calorías vale más que consumir menos calorías.

Otro análisis realizado por Journal of the Acedemy of Nutrition and Dietetics ha encontrado que la incorporación de triglicéridos de cadena media (aceite de coco) ayuda a tu organismo a quemar grasas y ayuda a la disminución del peso corporal (Mumme y Stonehouse, 2015)

No hace falta dejar las grasas para bajar de peso

5. Todas las grasas son buenas en la dieta Keto

La dieta Keto o cetogénica consiste en que el 70% de nuestros alimentos diarios sean procedentes de grasas. En un primer momento. la reducción de la ingesta de carbohidratos ayuda a la baja de peso, pero luego, una dieta alta en grasas es propensa a producir inflamación y puede contribuir a la creación de coágulos de sangre, enfermedades cardíacas y presión alta.

Un buen consejo para ti es consumir mayores cantidades de comida con ácido omega 3, ya que el objetivo de tener una dieta Keto funcional es que esté basada en alimentos ricos en omega 3 y grasas monoinsaturadas derivadas de carnes vacunas, pescado, frutos secos, semillas y aguacates.

Grasas que debes consumir en dieta cetogénica

Conclusión

Aunque no lo parezca, los humanos hemos asociado el nombre “grasa” a algo negativo. Por ello, debemos separarnos de nuestros juicios adquiridos socialmente e informarnos mejor. Al final, somos nosotros los que cuidamos nuestro cuerpo y los que debemos responsabilizarnos de él.

Referencias

  • Gardner, C. D., Trepanowski, J. F., Del Gobbo, L. C., Hauser, M. E., Rigdon, J., Ioannidis, J. P. A. … King, A. C. (2018). Effect of Low-Fat vs Low-Carbohydrate Diet on 12-Month Weight Loss in Overweight Adults and the Association With Genotype Pattern or Insulin Secretion. Journal of American Medical Association. doi: 10.1001/jama.2018.0245
  • Mumme, K. y Stonehouse, W. (2015). Effects of medium-chain triglycerides on weight loss and body composition: a meta-analysis of randomized controlled trials. Journal of the Acedemy of Nutrition and Dietetics. doi: 10.1016/j.jand.2014.10.022.
  • Sacks, F. M., Lichtenstein, A. H., Wu, J. H. Y., Appel, L. J., Creager, M. A. … Van Horn, L. V. (2017). Dietary Fats and Cardiovascular Disease: A Presidential Advisory From the American Heart Association. Circulation. doi: 10.1161/CIR.0000000000000510.
  • Siri-Tarino, P. W., Sun, Q., Hu, F. B. y Krauss, R. M. (2010). Meta-analysis of prospective cohort studies evaluating the association of saturated fat with cardiovascular disease. American Journal of Clinical Nutrition. doi: 10.3945/ajcn.2009.27725
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