6 mitos desmontados acerca de la sal

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La sal, que está compuesta de sodio y cloruro, a menudo tiene mala reputación. No obstante, el sodio es necesario para mantener el equilibrio de líquidos del cuerpo, la transmisión nerviosa, la contracción muscular y otras funciones clave.

A pesar de que no se ha demostrado definitivamente que una dieta baja en sal repercuta positivamente en la enfermedad cardíaca o la muerte, muchas agencias de salud todavía recomiendan limitar su uso. Pero la historia de la sal no es tan blanca y negra como crees. Algunos profesionales de la salud incluso dicen que la restricción de sal causa efectos adversos en la salud.

Entonces, ¿cuál es la verdad ? Descubre los mitos más comunes sobre la sal y el sodio y lo que todo esto significa para tu salud. 6 mitos acerca de la sal

6 mitos sobre la sal

1. “La sal es sinónimo de presión arterial alta”

Falso. De hecho, algunos estudios muestran que el exceso de sodio se ha asociado con otros problemas de salud, como cáncer gástrico, úlceras estomacales, osteoporosis, calambres musculares y la función cerebral.

El consumo de sal no causa, pero puede contribuir, a la presión arterial alta, específicamente en personas sensibles a este condimento. Tomar sal no es sinónimo de presión arterial alta

2. “Nada acerca de la sal es bueno”

Falso. La sal es esencial para la vida. Es un componente importante de la sangre, ayuda a transportar nutrientes dentro y fuera de las células, regula la presión sanguínea y desempeña un papel importante en la función del sistema nervioso.

En definitiva, todos necesitamos ingerir sal, simplemente no demasiado o muy poco. La cantidad de sal que es adecuada para ti depende de tu sensibilidad a ella. Todo el mundo necesitamos ingerir sal

3. “Todos responden a la sal por igual”

Falso. Todas las personas somos sensibles o resistentes a la sal. Tu nivel de sensibilidad a la sal o resistencia está determinado por muchos factores, incluidos la genética, la raza/etnia, edad, tamaño corporal y la dieta general.

En este sentido, la sensibilidad a la sal se define cuando la presión arterial de una persona cambia significativamente a partir del aumento o la disminución de la sal en la dieta. Las personas mayores, con sobrepeso, las mujeres, los afroamericanos y los asiáticos son ejemplos de grupos de personas que se sabe que tienen una mayor sensibilidad a la sal.

El problema de la sensibilidad a la sal es la razón por la que muchos estudios muestran resultados contradictorios sobre el impacto del sodio en la salud de la población en general. Algunas personas no experimentan cambios en la presión arterial o retención de agua cuando comen sal; y otros sí lo hacen. No es una cuestión exacta.

La mayoría de los estudios tienden a informar sobre promedios, pero en última instancia son las personas sensibles a la sal las que deberían preocuparse más por la ingesta de sodio.

Además, ¿cómo puedes saber si eres sensible a la sal? No existe una prueba médica fácil para la sensibilidad a la sal, pero si debes tener cuidado con ciertos síntomas. En general, consumir una dieta saludable baja en alimentos procesados, rica en frutas y verduras y muchas comidas caseras es una apuesta segura para todos. No todo el mundo responde igual a la sal

4. “La salsa picante es un buen remplazo de la sal”

Es cierto. A algunas personas les gusta agregar salsa picante a su comida en lugar de sal con la premisa de que ingieren menos sodio de esa manera.

Las salsas picantes, el ketchup y otras salsas similares pueden agregarle un sabor picante a tus alimentos, pero muchos de ellos aún así contienen sal en exceso. El ketchup contiene una gran cantidad de sodio

5. “Si soy joven no debo preocuparme por el consumo de sal”

Falso. Cuando comes sal en exceso, tu cuerpo retiene el exceso de líquido. Este volumen extra de agua y esto se traduce en presión sobre órganos: como el corazón y los riñones, así como sobre las arterias. Esto aumenta el riesgo de enfermedad cardíaca y presión arterial alta más adelante en la vida.

Si bien los jóvenes no tienen que ser súper restrictivos, no es una buena idea que alguien coma alimentos con cantidades excesivas de sal. Consumo de sal en personas jóvenes

6. “El ejercicio contrarresta la sal”

Cierto. El ejercicio sí afecta la sensibilidad a la sal. Un estudio reciente muestra que la actividad física mostró una sensibilidad a la sal significativamente menor sobre la presión arterial, especialmente en individuos sensibles a ella.

Comer en exceso sal aún puede causar retención de líquidos, lo que ejerce presión sobre tus órganos y arterias, pero puede no aumentar la presión arterial. El ejercicio contrarresta el efecto de la sal

Referencias

  • Basch, L. 10 Myths About Salt Debunked. Para Livestrong [Revisado en marzo de 2018]