El rol de la nutrición en la conexión entre estómago y cerebro

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¿Alguna vez has tenido la sensación de mariposas en el estómago? Estas sensaciones que emanan de tu vientre sugieren que tu cerebro y tu estómago están conectados. Además, estudios recientes muestran que tu cerebro afecta a la salud intestinal y que, a su vez, el estómago puede incluso afectar tu salud cerebral.

El sistema de comunicación entre el estómago y el cerebro se le conoce como el eje cerebro-intestinal. Estos dos órganos están conectados física y bioquímicamente de diferentes maneras. Por ello, descubre el rol de la nutrición en la conexión entre estómago y cerebro.

¿Qué relación existe entre el estómago y el cerebro?

Rol de la nutrición en la conexión cerebro-estómago

1. Nervio vago y el sistema nervioso

Las neuronas son células que se encuentran en el cerebro y en el sistema nervioso central que le dicen a tu cuerpo cómo comportarse. Hay aproximadamente 100 mil millones de neuronas en el cerebro humano, lo que es curioso puesto que tu estómago contiene 500 millones de éstas neuronas, que están conectadas al cerebro a través de los nervios en tu sistema nervioso.

El nervio vago es uno de los nervios más grandes que conectan tu intestino y tu cerebro. y a su vez, éste envía señales en ambas direcciones. Por ejemplo, en estudios con animales, el estrés inhibe las señales enviadas a través del nervio vago y también causa problemas gastrointestinales.

Por otro lado, un interesante estudio en ratones encontró que alimentar estos animales con un probiótico reducía la cantidad de hormona del estrés en su sangre. Sin embargo, cuando se cortó el nervio vago, el probiótico no tuvo efecto. Esto sugiere que el nervio vago es importante en el eje cerebro-intestinal y su papel en el estrés.

Rol de la nutrición en la conexión estómago-cerebro

2. Neurotransmisores

Por otro lado, tu estómago y tu cerebro también están conectados a través de sustancias químicas llamadas neurotransmisores, los cuales se encargan de controlar los sentimientos y las emociones. Por ejemplo, la serotonina contribuye a los sentimientos de felicidad y también ayuda a controlar el reloj de tu cuerpo.

Curiosamente, muchos de estos neurotransmisores también son producidos por las células intestinales y los billones de microbios que viven allí, debido a que una gran proporción de serotonina se produce en el intestino. Los microbios intestinales también producen un neurotransmisor llamado Ácido Gamma-Aminobutírico (GABA), que ayuda a controlar los sentimientos de miedo y ansiedad.

Conexión entre el estómago y cerebro

¿Cómo afectan los microbios intestinales a tu organismo?

1. Produciendo otros químicos que afectan al cerebro

Los billones de microbios que viven en tu estómago también producen otros químicos que afectan la forma en que funciona tu cerebro, pues éstos producen muchos ácidos grasos de cadena corta (SCFA, por sus siglas en inglés), como butirato, propionato y acetato. Al mismo tiempo éstos ácidos grasos afectan la función cerebral de varias maneras, como la de reducir el apetito.

Además, los microbios intestinales también metabolizan los ácidos biliares y los aminoácidos para producir otras sustancias químicas que afectan el cerebro. Los ácidos biliares son sustancias químicas producidas por el hígado que normalmente participan en la absorción de grasas en la dieta; sin embargo, también pueden afectar el cerebro.

Dos estudios en ratones encontraron que el estrés y los trastornos sociales reducen la producción de ácidos biliares por parte de las bacterias intestinales y alteran los genes involucrados en su producción.

Microbios intestinales que afectan al cerebro

2. Afectando a la inflamación

Tu eje intestinal también está conectado a través del sistema inmunológico. Los microbios intestinales desempeñan un papel importante en el sistema inmunológico y la inflamación al controlar lo que pasa al cuerpo y lo que se excreta.

Si tu sistema inmunológico está activado durante demasiado tiempo, puede provocar una inflamación, que se asocia con una serie de trastornos cerebrales como la depresión y la enfermedad de Alzheimer. Por otra parte, el lipopolisacárido (LPS) es una toxina inflamatoria producida por ciertas bacterias, que puede causar inflamación si gran parte de ella pasa del intestino a la sangre. Esto puede suceder cuando la barrera intestinal se vuelve permeable, lo que permite que las bacterias y el LPS se crucen en la sangre.

Microbios intestinales e inflamación

Utilidad de los probióticos y prebióticos para el eje cerebro-intestinal

Las bacterias intestinales afectan la salud del cerebro, por lo que cambiarlas puede mejorar tu salud cerebral. Los probióticos son bacterias vivas que brindan beneficios para la salud si se comen. Sin embargo, no todos los probióticos son iguales, puesto que algunos afectan el cerebro (se denominan “psicobióticos“).

Un pequeño estudio de personas con síndrome de colon irritable y ansiedad o depresión leve a moderada encontró que tomar un probiótico llamado Bifidobacterium longum NCC3001 durante 6 semanas mejoró significativamente los síntomas. Por otra parte, los prebióticos, que suelen ser fibras fermentadas por las bacterias intestinales, también pueden afectar la salud del cerebro. Un estudio encontró que tomar un prebiótico llamado galactooligosacárido durante 3 semanas redujo la cantidad de hormona del estrés en el cuerpo: el cortisol.

Probióticos y prebióticos para la salud intestinal y cerebral

¿Qué alimentos ayudan al eje intestinal?

  • Grasas omega-3: estas grasas se encuentran en los pescados grasos y también en grandes cantidades en el cerebro humano. Los estudios en humanos y animales muestran que el omega-3 puede aumentar las bacterias buenas en el intestino y reducir el riesgo de trastornos cerebrales.
  • Alimentos fermentados: el yogur, el kéfir, el chucrut y el queso contienen microbios saludables como los lactobacilos. También se ha demostrado que los alimentos fermentados alteran la actividad cerebral.
  • Alimentos ricos en fibra: los granos enteros, las nueces, las semillas, las frutas y los vegetales contienen fibras prebióticas que son buenas para las bacterias intestinales.
  • Alimentos ricos en polifenoles: el cacao, el té verde, el aceite de oliva y el café contienen polifenoles, que son sustancias químicas de las plantas que son digeridas por las bacterias intestinales. Estos aumentan las bacterias intestinales saludables y pueden mejorar la cognición.
  • Alimentos ricos en triptófano: el triptófano es un aminoácido que se convierte en el neurotransmisor serotonina. Ejemplos de alimentos altos en triptófano son el pavo, los huevos y el queso.

¿Cómo mejorar el eje intestinal?

Referencia

  • Robertson, R. The Gut-Brain Connection: How it Works and The Role of Nutrition. Para Healthline. [Revisado en Octubre de 2018].