Las vitaminas más importantes para el correcto funcionamiento del cuerpo

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En una alimentación correcta no pueden faltar las vitaminas más importantes. Si bien no existen vitaminas irrelevantes, lo cierto es que hay algunas que influyen más en el buen estado de salud de nuestro cuerpo. De hecho, es precisamente por el contenido vitamínico que alimentos como los huevos o lácteos son tan recomendados, ya que son ricos en una amplia variedad de vitaminas.

Utilidad de las vitaminas más importantes

Las vitaminas más importantes son necesarias para poder cumplir muchas de las actividades vitales del organismo: metabolismo, cantidad de energía e incluso la formación de nuestros dientes dependen directamente de ellas.

Si se redujéramos a diez las vitaminas que tienen mayor importancia e influencia en la salud del organismo, éstas serían las vitaminas D, K, A, B1, C, B12, B6, biotina, B3 y E.

No son las únicas que existen, pero debido a las funciones que desempeñan tienen mayor relevancia y son las que más deberían estar presentes en nuestra alimentación.

Mariscos con vitamina B12, una de las vitaminas más importantes

Cabe mencionar que las vitaminas K, E, D y A se almacenan en el tejido graso, dado que son liposolubles. Por el contrario, el resto de vitaminas mencionadas son hidrosolubles, lo que significa que son expulsadas a través de la orina cuando el cuerpo no las utiliza.

Esto significa que las vitaminas hidrosolubles tienen que consumirse con mayor frecuencia que las liposolubles. La única excepción a este principio se da en la vitamina B12, que pese a ser hidrosoluble es capaz de mantenerse durante años presente en el hígado.

A continuación vamos a detallar la importancia específica de las diez vitaminas más importantes para el correcto funcionamiento del cuerpo humano.

Vitamina B 12

Esta vitamina es conocida por ser la más difícil de obtener cuando se practican dietas veganas, dado que está presente de forma casi exclusiva en los alimentos de origen animal. Su importancia para el correcto funcionamiento del cuerpo radica en que es necesaria para la formación de los glóbulos rojos, mantener la salud del sistema nervioso central y la actividad metabólica.

Los alimentos en donde es más fácil encontrarla son los maricos, leche y sus derivados, la carne de aves y vacas y los huevos. Cuando una persona presenta deficiencia de esta vitamina, puede experimentar anemia, hormigueos en las extremidades, entumecimiento y pérdida del equilibrio. Tal deficiencia puede deberse a una alimentación inadecuada o ante la incapacidad del organismo para absorberla a través del intestino.

Vitamina A

La vitamina A contribuye al mantenimiento y la formación de los dientes, así como de la piel, membranas mucosas, huesos y tejidos óseos. Es una de las principales promotoras de la buena visión. Por todo esto tiene una importancia crucial en la lactancia y reproducción.

Está presente en alimentos con alto contenido de grasas saturadas y colesterol como la crema de leche, hígado, aceite de hígado de bacalao, carne, queso, huevos y leche. La alternativa para obtener grandes cantidades de vitamina A sin ingerir mucho colesterol y grasas saturadas es la leche desnatada.

Cuando los niveles de esta vitamina son bajos, las personas pueden experimentar problemas visuales y ser más propensas a contraer enfermedades infecciosas.

Vitamina B3

La vitamina B3 tiene un papel fundamental en la transformación de alimentos en energía. Además influye en el funcionamiento de los nervios, piel y aparato digestivo. Las mejores fuentes de esta vitamina están en la carne magra, huevos, pescado, lácteos, carne de aves, nueces, panes, legumbres y cereales.

Un bajo consumo de vitamina B3 produce deterioro mental, inflamación de la piel y problemas digestivos. Asimismo, su consumo excesivo puede provocar úlcera péptica, daño hepático y erupciones cutáneas.

Huevos con vitamina B6, una de las vitaminas más importantes

Vitamina E

La vitamina E es un antioxidante encargado de proteger a los tejidos del cuerpo de los radicales libres. También tiene un papel importante en la formación de glóbulos rojos. Incluso es responsable de que el organismo pueda procesar la vitamina K. Cuando se consume en niveles moderados contribuye a la buena salud del corazón.

Los alimentos donde se encuentra más presente son la soja, espárragos, espinacas, nueces, maíz, semilla de algodón y el germen de trigo. Aunque sea muy beneficiosa en pequeñas cantidades, se debe evitar su consumo excesivo pues puede ser muy perjudicial, pudiendo provocar incluso la muerte.

Vitamina B6

La vitamina B6 es una de las vitaminas más importantes a la hora de fortalecer el sistema inmunitario. También ayuda al funcionamiento del cerebro y al desarrollo de glóbulos rojos. Es además responsable de la descomposición de las proteínas por parte del organismo.

Las mejores fuentes de vitamina B6 son los huevos, granos integrales, nueces, pescado, cereales y carne. Cuando su consumo es deficiente las personas pueden experimentar depresión, irritabilidad y úlceras bucales. Pero cuando su consumo es excesivo puede provocar entumecimiento del cuerpo y problemas neurológicos.

Vitamina D

La vitamina D es un componente fundamental para mantener niveles correctos de calcio en el organismo, así como para permitir su adecuada absorción. También ayuda en la estabilización de los niveles de fósforo.

Se puede encontrar en las ostras, margarinas, cereales enriquecidos, pescado y productos lácteos.

Cuando no se consume suficiente vitamina D, los niños pueden desarrollar raquitismo, y los adultos pueden desarrollar osteoporosis. En cambio, un exceso de vitamina D puede hacer que el calcio sea depositado en los pulmones y el corazón, mermando sus funciones.

Vitamina B1

La vitamina B1 es imprescindible para que el corazón, el sistema nervioso y los músculos puedan funcionar adecuadamente. Además favorece la transformación de los carbohidratos en energía.

Los alimentos más ricos en vitamina B1 son los granos enteros y secos, las arvejas, semillas de soja, pasta y panes fortificados.

Cuando hay deficiencia de esta vitamina las personas experimentan debilidad, daño neurológico, psicosis y fatiga. Esto puede ser ocasionado no sólo por un bajo consumo, sino también por un consumo excesivo de alcohol, ya que éste dificulta la absorción de la vitamina.

Bebida con vitamina C

Vitamina K

Esta vitamina es la responsable de la coagulación sanguínea y además tiene un papel importancia en el fortalecimiento de los huesos en las personas de la tercera edad.

Los alimentos que contienen más vitamina K son los cereales, la soja, espinacas, coliflor y repollo. Cabe destacar que esta vitamina se destaca por ser formada gracias a la flora bacteriana del tracto intestinal.

Es muy raro que las personas experimenten una deficiencia de esta vitamina y por lo general sólo se da cuando el organismo tiene problemas para absorberla desde el intestino. Cuando esto ocurre, las personas son más propensas a sangrar y desarrollar hematomas.

Biotina

La biotina contribuye a la descomposición de grasas, proteínas y carbohidratos. Además, es necesaria para una adecuada actividad metabólica y crecimiento.

Las principales fuentes alimenticias de biotina son la carne magra, levadura, cereales integrales, huevos, leche y derivados, pescados y brócoli. El exceso de consumo de biotina producen síntomas similares a los de la diarrea.

Vitamina C

Como una de las vitaminas más importantes, la vitamina C es vital para la reparación y mantenimiento de los cartílagos, dientes y huesos, así como de la cicatrización de las heridas. Ayuda a prevenir el cáncer, artritis y la cardiopatía. Además favorece el desarrollo y reparación de los tejidos de todo el cuerpo.

Las principales fuentes de vitamina C son la batata, piña, melón, frutas cítricas, mamón, repollo y coliflor. Si se consumen más de 2000 miligramos por día de vitamina C, las personas pueden experimentar diarrea y malestares estomacales. Por el contrario, si se consume en cantidades muy bajas, las heridas tardan más en cicatrizar, la piel se vuelve reseca y las encías tienden a sangrar.

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