Las 5 alergias alimentarias más comunes

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Las alergias alimentarias son bastante comunes. Se estima que aproximadamente el 5% de los adultos y el 8% de los niños padecen al menos una de estas condiciones, y al parecer se trata de una cifra en continuo ascenso en nuestro tiempo.

Contrario a lo que se suele creer, no hay una edad estándar en la que aparezca una alergia de este tipo: aunque es más frecuente que aparezcan en los primeros años de vida, incluso un adulto podría desarrollarlas, con lo que es necesario estar alerta.

De los tipos más comunes de alergia alimentaria, hay cinco que se originan al ingerir de productos de consumo bastante popular, y que deberíamos conocer.

Las alergias alimentarias más comunes

¿Qué es una alergia alimentaria?

Se conoce como alergia alimentaria a una condición en la que el sistema inmune emite una respuesta excesiva de protección ante las proteínas de ciertos alimentos: el cuerpo interpreta estas sustancias como amenazas y su respuesta es lanzar señales de defensa.

Cuando se consume un alimento que provoca alergia, el cuerpo libera hormonas de defensa como la histamina, cuyos efectos colaterales pueden ser inflamación y otros similares. Estos efectos son muy comunes en las primeras etapas de desarrollo, especialmente en los niños.

Estos son los principales síntomas de alergia alimentaria:

  • Inflamación en la lengua, boca o cara.
  • Dificultad para respirar.
  • Presión sanguínea baja.
  • Vómito.
  • Diarrea.
  • Urticaria.
  • Picazón.

Asimismo, las alergias alimentarias también se pueden dividir en dos tipos, entre las que liberan un anticuerpo relacionado con la histamina y que se conoce como IgE (inmunoglobulina E) y los que no la liberan. El tipo más peligroso es el de las alergias que liberan IgE, pudiendo llegar a causar anafilaxia, una reacción de hipersensibilidad a ciertas sustancias que puede llegar a ser fatal.

Alergia a ciertos alimentos

Los 5 tipos más comunes de alergias alimentarias

1. Alergia a la leche de vaca

La alergia a la leche de vaca es una alergia alimentaria muy común y probablemente la primera que se experimenta, ya que se suele detectar principalmente en neonatos que consumen leche de vaca antes de cumplir los seis meses de edad.

En la actualidad se cree que entre el 2% y el 3% de los bebés experimentan esta alergia, aunque normalmente el 90% de ellos superan esta condición al llegar a los tres años.

Este tipo de alergia suele desarrollar respuestas con IgE y sin IgE, con lo que es necesario ser precavidos si se sospecha que un bebé la padece.

Si una persona es diagnosticada con alergia a la leche de vaca, el único tratamiento posible es eliminarla a ella y sus derivados de la dieta, incluyendo:

  • Leche de vaca.
  • Leche en polvo.
  • Queso.
  • Mantequilla.
  • Crema de leche.
  • Helados.
  • Yogur.
  • Margarina.

Si una madre amamanta a su hijo y este tiene alergia a la leche de vaca, es necesario que ella también elimine estos productos de su dieta.

Alergia a los lacteos

2. Alergia a los huevos

Los huevos son la segunda causa de alergia más común en los niños, si bien el 68% de ellos llegan a superarla con la adolescencia.

Algunos síntomas de alergia a los huevos incluyen:

  • Molestias digestivas, como dolor estomacal.
  • Reacciones cutáneas, como urticaria y comezón.
  • Problemas respiratorios.
  • Anafilaxia (en raros casos).

Algo muy curioso es que muchas personas suelen ser alérgicas a solo una parte del huevo, es decir: hay quienes son alérgicos a las claras, pero no a las yemas, y viceversa. La alergia a las claras suele ser la más peligrosa.

Por otra parte, algunos estudios han señalado que el 70% de las personas alérgicas a los huevos pueden llegar a tolerarlos cuando son consumidos bajo métodos de preparación en que las partes del huevo se mezclan entre sí y con otras sustancias, como en el caso de los ponqués. Al parecer mezclar el huevo hace que el sistema inmune lo interprete menos como una amenaza, aunque es mejor no arriesgarse y solicitar exámenes médicos en cualquier caso.

Alergia a la clara del huevo

3. Alergia a frutos secos como la nuez

La alergia a los frutos secos como la nuez y otros que provienen de los árboles es bastante común, siendo los frutos más peligrosos algunos como:

  • Nueces de Brasil.
  • Almendras.
  • Anacardos.
  • Macadamias.
  • Pistachos.
  • Piñones.
  • Nueces.

Las personas que son alérgicas a estos alimentos también suelen serlo a sus derivados como los aceites y mantecas de nuez.

Este tipo de alergia debe ser tratada con especial cuidado, pues se cree que está relacionada con el 50% de las muertes por anafilaxia, con lo cual se recomienda a quienes la padecen portar siempre un autoinyector de epinefrina.

Alergia a la nuez

4. Alergia al maní

Por sus efectos y similitudes, la alergia al maní puede ser considerada como análoga a la alergia a los frutos secos, si bien el maní es realmente una legumbre.

Aunque las razones por las que se presenta la alergia al maní son desconocidas, se estima que el riesgo de padecerla incrementa a través de la herencia, especialmente si uno de los padres es alérgico.

Se trata de una alergia bastante común a cualquier edad, llegando a afectar aproximadamente a entre el 4% y 8% de los niños y el 1% y 2% de los adultos.

Al igual que con las otras alergias, el único tratamiento para la alergia al maní es evitar su consumo, así como la ingesta de sus derivados.

Alergia a los cacahuetes

5. Alergia al marisco

Bajo el nombre de alergia a los mariscos se engloba a las respuestas inmunológicas severas presentadas tras el consumo de moluscos y crustáceos como:

  • Camarones.
  • Langostinos.
  • Cangrejos.
  • Langostas.
  • Calamares.
  • Vieiras.

Este tipo de alergia se ve desencadenada principalmente por una proteína llamada tropomiosina y que está presente en la mayoría de los productos de mar. También hay otras proteínas conflictivas como la quinasa o la miosina de cadena ligera.

Los síntomas de la alergia a los mariscos se suelen presentar muy rápidamente después de consumir el producto, y están relacionados con reacciones con IgE.

De nuevo, el único tratamiento para la alergia a los mariscos es evitar su consumo, y muy difícilmente se trata de una alergia que se supere con el tiempo.

Alergia a la comida de mar

¿Cómo detectar si se padece una alergia alimentaria?

Si en el pasado has experimentado síntomas adversos ante ciertos alimentos, y quieres saber si se trata de una intolerancia ligera o de una respuesta alérgena del sistema inmune, lo mejor es que vayas al médico para que te realicen alguna de las siguientes revisiones:

  • Revisiones dietéticas: una revisión detallada de los alimentos consumidos, de los efectos que producen y el tiempo que demoran en aparecer.
  • Prueba de punción cutánea: inyectar una pequeña cantidad de la comida sospechosa de causar alergia y monitorear sus efectos.
  • Retos alimenticios: consumir en un ambiente supervisado cantidades cada vez más grandes del alimento sospechoso para determinar sus efectos.
  • Pruebas de sangre: en algunas circunstancias, se puede extraer sangre para medir los niveles de IgE.

Exámenes para detectar alergias

Referencia

  • West, Helen. The 8 Most Common Food Alergies. Para Authority Nutrition. [Revisado en febrero de 2017].

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