Cómo lograr nuestros objetivos

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Contenido del artículo

Seguramente ya estés planeando nuevos objetivos o metas para que el nuevo año supere al anterior. Pero muchas veces sucede que, con el paso de los meses, estos planes van quedando a medio camino. Entonces, ¿cómo hacer para no abandonar los objetivos planteados en estos primeros días de enero a lo largo del 2015? ¿Cómo mantenerlas y no abandonarlas?

Todos tenemos sueños. Sin importar si son grandes o pequeños, son nuestros y tienen mucha importancia en nuestras vidas. Yo creo firmemente en la idea de “si quieres, puedes”. No resulta fácil mantener esa mentalidad pero esa fe y esa ilusión deben ser realistas y sobre todo estar sustentada por unos pasos que nos ayuden a planificar nuestras metas y objetivos y aumentar considerablemente nuestra probabilidad de éxito o logro. Con un poco de planificación es muy fácil lograr una meta.

El punto de partida ha de ser motivador y estimulante. Es preferible marcarnos metas deseadas íntimamente que impuestas desde fuera, por presión social, deseabilidad social o aceptación social. Ha de ser una meta que nos convenza, que nos estimule, que nos motive: hemos de tener un buen motivo para desear lograr esa meta.

Tu objetivo final puede ser todo lo descabellado que te quieras proponer, por algo estamos hablando de sueños, pero lo que si debe ser metódico es el proceso para lograr que ese sueño se haga realidad. Con desearlo no es suficiente. Es preferible adquirir las habilidades necesarias para cumplirlo, trabajar mucho y un poco de suerte.

Ese sueño hemos de desglosarlo lo máximo posible en sub-metas o sub-objetivos lo más realistas posibles. Cuando digo realistas me refiero a metas con las que podamos comprometernos sin que esta se convierta en un trabajo pesado y dificultoso y sí que sea un camino agradable y placentero que recorrer. Si en lugar de disfrutar del proceso para la consecución de una meta éste se convierte en un sufrimiento y un padecimiento, pronto encontraremos motivos y excusas para abandonarlo.

Al final de la vida, la gente se arrepiente de no haber vivido siendo fiel a su propio ideal, y haberse centrado más en lo que los demás esperan de uno que en uno mismo. Vive tu vida siendo fiel a ti mismo, marcándote objetivos que realmente te importen

Definir metas y objetivos

Cada objetivo que nos marquemos para el nuevo año debe ser específico, medible, alcanzable, importante y a lograr en un tiempo determinado.

Existen diferentes formas de organizar o sistematizar  esos objetivos para tenerlos siempre presentes y no perderlos de vista. Se suelen utilizar acrónimos del tipo SABIO (SMART en inglés) que nos obliga a sentarnos con papel y lápiz y plasmar sobre el papel de forma real y física esos objetivos que tenemos. Según Avila, Guerra y Zareen, el acrónimo SABIO representa los siguientes significados.

  • S – Señalado (o significativo).
  • A – Alcanzable (o asequible).
  • B – Bastante medible (o beneficioso).
  • I – Importante (o inconfundible).
  • O – Oportuno en el tiempo (u orientado a la acción).

Si nuestros objetivos o metas cumplen esas características será más fácil mantenerlas en el tiempo y conservarlas.

Señalado o Significativo

Si un objetivo es Señalado o Significativo es una meta importante para nosotros. Pero lo que aún da más consistencia a esa meta es que sea claramente definido. Cuanto más objetivo y definible (específico) sea, más nos ayudarán a seguir avanzando y sentir que son posibles de lograr. Un objetivo adecuado sería: «me gustaría aprender a jugar al ajedrez», como inadecuado sería “me gustaría ser el mejor padre del mundo”. Ésta última es tan imprecisa que es prácticamente inútil ya que no podremos concretar de forma clara y concisa si lo estamos consiguiendo o no. Si decides colaborar con las acciones que se realicen en el AMPA del colegio de tu hijo o hija, seguramente estarás más cerca de ser un buen padre ya que el objetivo, en este caso es objetivo y fácilmente definible. Por lo tanto, centrémonos en objetivos específicos en lugar de en generales.

Alcanzable

Por muy dificultosa que pueda parecer una meta, siempre la podemos desmenuzar en metas más pequeñas y por lo tanto, más fácilmente alcanzables. Para facilitar esta tarea y encontrar una respuesta a “¿es mi meta alcanzable?”, hay autores que recomiendan asegurarse no solo de si nuestro objetivo principal es teóricamente posible sino personalmente práctico. Para la mayoría de mortales, pertenecer a la CIA y ser un espía resulta un objetivo difícilmente alcanzable. Cierto que hay personas en esa situación pero para nosotros sería mucho más práctico personalmente especializarnos en el uso de tecnología para escuchas a distancia o descifrar mensajes. Difícil también, pero mucho más alcanzable. Es por ello, que ante una meta alcanzable se nos presenta un desafío y no una amenaza. Recordemos que el objetivo de las metas es movilizarnos y no paralizarnos.

Medible

Es un aspecto muy importante para mantener la motivación alta. Si mis metas no son medibles, cómo sabré si las estoy logrando. Necesitamos un baremo que nos ayude a identificar en qué punto estamos y cuan cerca o lejos estamos de nuestro objetivo. Esa medición te ayudará a seguir en la misma línea o rectificar si se considera necesario.

Importante

Tal como ya he indicado al principio, nuestra meta debe ser importante para nosotros. Cualquier cambio va a requerir un esfuerzo tanto para eliminar antiguos hábitos o costumbres e instaurar unos nuevos. Además, estos nuevos hábitos, nos depararán situaciones nuevas a las cuales no estamos acostumbrados ni familiarizados generándonos incertidumbre, incomodidad y duda, cosa que aumenta la probabilidad de abandono. Es por ello, que nuestro sueño debe ser nuestro, ha de surgir de dentro y no impuesto por otros.

Limitado en el tiempo

El hecho de marcar un timming hará que te veas forzado a seguir los pasos planificados y marcados anteriormente en tu hoja de ruta. Esa fecha límite hará que te impliques en la consecución del logro. Sin fecha límite, cualquier día es bueno para comenzar a lograr nuestra meta por lo que la tendencia es a aplazar la decisión de comenzar. (Procrastinación)

Consejos para iniciar, mantener y afianzar nuestros objetivos

Una vez analizado las cinco características que han de tener nuestros objetivos para que nos sea más difícil abandonarlos, ahora daré una serie de consejos que realmente son muy útiles tanto para iniciar nuestro viaje como para mantenerlo y afianzarlo.

  • Empieza desde hoy a trabajar en lograr tu objetivo. Por poco que sea y pequeño el paso, dalo. Eso te acerca cada día a tu meta. Así cogemos impulso.

Paso a paso hacia nuestra meta

  • Haz públicos tus objetivos. Eso hace que sea más difícil echarse para atrás para no perder el reconocimiento social y a la vez, los otros te ayudan y facilitan la consecución de las metas con apoyo o ánimo. Compartir nuestros objetivos es aceptar la responsabilidad de nuestros actos a los ojos de los demás.
  • Plantear objetivos a corto y mediano plazo: Plantear metas a corto y medio plazo es muy útil para mantener la motivación a largo plazo.
    El hecho de plantearnos metas a corto plazo nos permite lograrlas y verlas realizadas antes de que nuestro nivel de motivación pueda decaer, esa es la importancia de fragmentar nuestra meta en pequeñas metas más fáciles de lograr.
  • Reconocer y premiar cada pequeño logro en el camino a un objetivo mayor. Debemos celebrar esos pasos intermedios, que son los que nos están facilitando el acceso al gran premio.
  • Haz una lluvia de ideas. Apunta durante un tiempo limitado, 3-4 minutos, todo lo que te venga a la cabeza y que esté relacionado con tu meta. La lluvia de ideas es una técnica de imaginación que se utiliza para encontrar diferentes opciones a una situación determinada. No importa lo inútil o ridículo que pueda parecer. Esa valoración la hacemos posteriormente. Ahora, lo que nos interesa es dejar fluir nuestra mente libre de prejuicios.
  • Utiliza tu imaginación. Usa la visualización. Imagina la situación lo más vívida posible, utiliza todos tus sentidos en esa visualización, para “verte” realizando y consiguiendo la meta propuesta. Las visualizaciones harán que te centres en tus objetivos y que la información y sucesos internos no te afecten en exceso y te permitan seguir en tu línea.
  • Lee. Existen grandes historias inspiradoras que nos pueden ayudar a comenzar una nueva aventura. Existen personas que son grandes inspiradores, leer sobre sus esfuerzos y sus logros.

Leer da sueños

  • Pide orientación. Existen personas que han pasado por donde tú estás pasando y pueden orientarte o darte alguna idea o profesionales que se dedican a ayudar a otras personas a lograr sus objetivos. Aprovéchalo y sácale partido a ese hecho. en función de tus objetivos, un músico, un médico o un psicólogo pueden ser de ayuda.
  • Aprende de los errores. Este sea quizá, el mayor y mejor de los consejos que podemos inocularnos para siempre. Es una gran asignatura pendiente. Un error te aporta una cantidad de información valiosísima y si la sabemos aprovechar, posiblemente no volvamos a cometer el mismo error otra vez. ¿Cuánta gente conoces que cometen el mismo error una y otra vez? No evitemos los errores. Si tienen lugar, saquemos el máximo provecho de él.

«Cada error que cometo me acerca más al éxito. Cada error me enseña un nuevo camino que no debo seguir». (T. Alba Edison)

  • Escucha tu diálogo interno. Escúchate. Aquello que nos decimos a nosotros mismos sobre lo que nos está sucediendo nos afecta mucho más que aquello que en realidad nos ha sucedido. Esos mensajes internos que nos enviamos a nosotros mismos determinan nuestro estado emocional y nuestra conducta o acción. Toma las riendas de tu vida y decide tú lo que quieres hacer con ella. Asume tu responsabilidad.
  • Apasiónate. Emociónate; no importa si no te encanta lo que estás haciendo, todo es cuestión de actitud. Todo puede ser divertido si le encontramos la parte positiva.

«Haz lo que amas ama lo que hagas«

  • Prepárate para las contingencias. La mayoría de veces, las cosas no van como esperamos o como hemos imaginado. Aparecen nuevos problemas, contratiempos, obstáculos. Forman parte del proceso natural de las cosas, por ello, debemos estar mentalmente preparados para afrontarlos, superarlos y no tirar la toalla.
  • Perseverancia. Mantén el esfuerzo, no abandones, ten paciencia. Cada paso que das es un paso que estás más cerca de tu objetivo. Persevera. Cree en ti mismo. No hagas caso a los demás cuando te digan que tu objetivo es imposible, cuando intenten desanimarte para que abandones. Ignóralos y sigue trabajando para lograr tu meta.

Camino de nuestra meta

«Un viaje de mil kilómetros empieza con un solo paso» (Lao-Tze)

  • Mantente siempre de buen humor. El buen humor es una herramienta psicológica imprescindible para afrontar los malos momentos que te depara la vida. Saber reírte de ellos hará que eliminemos importancia al asunto y por tanto, rebajemos la preocupación al respecto.

Sonríe a la vida

  • Si te cuesta hacerlo solo, forma un equipo. El grupo tiene una gran fuerza que no tiene el individuo: la capacidad de cohesión a pesar de que las situaciones sean de lo más horribles. Un ejemplo de lo que hablo lo podemos ver en los grupos de soporte de Alcohólicos Anónimos, (A.A.), donde la fuerza del grupo, obra milagros en estas personas adictas al alcohol.
  • Escríbelos. La escritura refuerza los pensamientos. Incluso si eres el único que ve lo que has escrito, escribir tus objetivos puede darles más poder a tus intenciones.
  • Tendrás recaídas. Dentro de las contingencias que anteriormente hablábamos, las recaídas son las más comunes. En psicoterapia, estas recaídas son interpretadas en muchos casos como buena señal de proceso de cambio. Ser conscientes de que se pueden dar nos ayuda a detectarlas antes de que se den completamente y si, además, las investimos de buena señal, donde había un escollo, ahora lo hemos convertido en una lanzadera.

Conclusión

Que lograr nuestras metas requiere tiempo y dedicación, nadie lo niega. Que tendremos que trabajar duro para conseguirlas y aún más duro para mantenerlas, seguro. Pero el placer de lograr lo que nos proponemos, la satisfacción de tomar las riendas de nuestra vida y el goce de haber disfrutado de todo el viaje hasta la meta, hará que nos aporte tanto enriquecimiento personal que nos convierta en unas personas mucho más fuertes emocionalmente y capaces para lograr aquello que nos propongamos, por muy «imposible» que pueda parecer.

Referencias

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