¿Cuáles son los síntomas de la neumonía?

¡Únete a nuestro nuevo grupo de ofertas en telegram!
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on telegram
Share on email

Contenido del artículo

La neumonía es una infección en los pulmones causada por virus, bacterias u hongos que puede afectar a cualquier persona. Los niños menores de 2 años y los adultos mayores de 65, son quienes tienen mayor riesgo de infectarse, ya que su sistema inmunitario se encuentra en desarrollo o debilitado. El cuerpo filtra los gérmenes del aire que respira, en ocasiones, estos ingresan a los pulmones y provocan una infección. Cuando esto sucede, las células del sistema inmunitario atacan y pueden causar una inflamación en los alvéolos, haciendo que se llenen de líquido y de pus. Vamos a ver, a continuación, cuáles son los síntomas de la neumonía.

Factores de riesgo

  • El ambiente donde vivimos o trabajamos puede exponernos a contaminantes, a químicos o a humos tóxicos. Además, convivir con personas infectadas, también nos pone en alto riesgo de contagio.
  • Hábitos de vida poco saludables como fumar, beber alcohol, tomar drogas o una nutrición deficiente, puede debilitar el sistema inmune y reducir la capacidad de los pulmones para eliminar mucosidad de las vías respiratorias.
  • Padecer alguna enfermedad pulmonar como asma, bronquiectasia, fibrosis quística o EPOC.
  • Sufrir alguna afección cerebral que comprometa la capacidad para toser o tragar, como demencia, Parkinson o haber sufrido un derrame cerebral. Esto aumenta la posibilidad de que: saliva, alimento, bebida o vómito, baje por la tráquea en lugar del esófago.

Síntomas de neumonía

Los síntomas pueden variar de persona a persona y van desde leves, hasta graves. Los niños y adultos mayores tienen más riesgo de presentar síntomas graves o complicaciones que puedan terminar en muerte. Algunos síntomas son:

  • Dolor de pecho, dolor al toser o respirar.
  • Tos acompañada por mucosidad.
  • Dificultad para respirar.
  • Niveles bajos de oxígeno en sangre.
  • Fiebre.
  • Escalofríos.
  • Náuseas o vómitos.
  • Diarrea.
  • Dolor de cabeza o muscular.
  • Cansancio extremo.

En ocasiones, los adultos mayores pueden presentar cambios repentinos en su estado mental, o una temperatura corporal más baja de lo normal. Por otra parte, los bebés pueden manifestar un tono azulado en piel y labios, respiración rápida, ensanchamiento de las fosas nasales, o tirar hacia adentro los músculos entre las costillas al respirar.

síntomas de neumonía

Complicaciones

En algunas situaciones, la neumonía se puede complicar hasta llegar a ser potencialmente mortal. Algunas complicaciones son:

  • Dificultad respiratoria aguda y fallo respiratorio.
  • Daño renal, hepático y cardiaco causado por una pobre oxigenación sanguínea, que además, dificulta el buen funcionamiento de los órganos. También, el sistema inmune puede responder de manera negativa a la infección, atacando a los propios órganos.
  • Bacteriemia o sepsis. Ocurre cuando las bacterias de los pulmones ingresan al torrente sanguíneo, infectando todo el organismo y provocando inflamación.
  • Neumonía necrotizante: la infección mata al tejido pulmonar y crea abscesos llenos de pus, haciendo más difícil el tratamiento. Posiblemente, se requiera cirugía o drenar los abscesos.
  • Trastornos pleurales. El tejido que recubre los pulmones se puede inflamar, y la cavidad toráxica que los rodea, llenarse de pus y líquido.

¿Cómo se diagnostica?

Diagnosticar la neumonía suele ser difícil, ya que puede confundirse con los síntomas de un resfriado común o gripe. Se sospecha cuando el cuadro sintomático dura más tiempo que otras afecciones.

Generalmente, el personal de salud hará preguntas sobre historial médico, síntomas, estilo de vida y ambiente en el que se realizan actividades cotidianas. Después, procederán a realizar un examen físico, el cual, consiste en medir la temperatura y escuchar los pulmones al respirar con un estetoscopio. De ser necesario, se solicitarán pruebas adicionales como:

  • Radiografía de tórax para buscar inflamación en los pulmones. Esta es la prueba más común para diagnosticar neumonía.
  • Examen general de sangre para verificar si el sistema inmune está combatiendo una infección. Esto se determina por la cantidad de glóbulos blancos presentes en la sangre.
  • Hemocultivo para identificar si existe una infección bacteriana que se ha diseminado al torrente sanguíneo.
  • Oximetría para medir la cantidad de oxígeno presente en sangre, ya que la neumonía puede impedir que los pulmones produzcan suficiente oxígeno.

Si se encuentra grave en el hospital, es posible que realicen las siguientes pruebas:

  • Tomografía computarizada del tórax para ver el tamaño de la afectación en los pulmones y buscar abscesos o derrames pleurales.
  • Análisis de muestra de saliva o flema para buscar bacterias.
  • Cultivo de líquido pleural. Se buscan bacterias en la muestra de líquido del espacio entre los pulmones y la caja toráxica.
  • Broncoscopia para observar, con una pequeña cámara, el interior de las vías respiratorias de los pulmones.
pruebas de hospital para neumonía

¿Cuál es el tratamiento para la neumonía y sus síntomas?

Todo tratamiento varía según el agente causal de la infección, de la edad del paciente y de su estado de salud. El médico prescribirá antibióticos para neumonía causada por bacterias, antivirales para neumonía causada por virus o antimicóticos para neumonía causada por hongos. Adicionalmente, se pueden prescribir medicamentos para tratar otros síntomas como fiebre, dolor muscular, náuseas, etc.

Si los síntomas por neumonía son leves, el tratamiento se llevará a cabo en casa; si son graves, existe la posibilidad de ser hospitalizado y se administrará el tratamiento vía intravenosa. Incluso, es posible que sea necesario conectarlo a un ventilador. También, es probable que haya que realizar algún procedimiento quirúrgico para eliminar partes infectadas o dañadas del pulmón, esto con el fin de ayudar en la recuperación y evitar una reinfección.

Recomendaciones para una mejor recuperación

Lo más importante es tomar el tratamiento tal y como lo indica el médico. Si se detiene antes de tiempo, la neumonía o la infección pueden regresar y volverse resistentes, haciendo más difícil la recuperación.

Algunas medidas para ayudar al cuerpo a recuperarse consisten en tener una dieta equilibrada, mantenerse hidratado, dormir lo suficiente, no fumar, no tomar drogas y no beber alcohol. Se recomienda realizar actividad física ligera, aunque exista dificultad para respirar, lo cual es normal, ya que aún está en proceso de recuperación. No obstante, no se debe hacer actividad física extenuante, porque puede provocar mareos. El tiempo de recuperación varía de una persona a otra, lo mejor es mantener la calma.

Las vacunas son la mejor herramienta contra la resistencia a los antibióticos, pueden ayudar a prevenir ciertos tipos de neumonía. Sin embargo, la buena higiene, un estilo de vida saludable y no fumar también es de gran apoyo.

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on telegram
Share on email

¡Únete a nuestro nuevo grupo de ofertas en telegram!

Deja un comentario