5 grandes estresores con los que debemos lidiar en vacaciones

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¡Al fin! Después de una larga temporada de trabajo, ¡llegaron las vacaciones! Seguramente ya tienes en mente toda una lista de cosas que quieres hacer: ir a la playa, subir la montaña, irte de compras, hacer un viaje de aventuras… o también, cenar con tus tíos amargados, hacer tareas que no te gusta hacer, pero de las que generalmente puedes huir porque tienes la excusa de “estoy ocupado con el trabajo”

Ahm, puede que después de revisar esa lista, ya no estés tan entusiasmado por tus próximas vacaciones. Si bien ni siquiera esos días de maravillosa libertad y diversión son perfectos, hay maneras de lidiar con esas cosas que siempre amenazan con arruinar tus vacaciones.

Lidiar con el estrés en las vacaciones

5 estresores con los que debemos lidiar en vacaciones

1. Recuerdos amargos

Volver a casa de tus padres después de un largo tiempo y revolver memorias del pasado no siempre es bonito, mucho menos cuando estos recuerdos son de sabor amargo. La temporada de vacaciones suele prestarse excepcionalmente bien para recordar cosas, ya sean cosas buenas o desagradables.

No se pueden cambiar las cosas que ya sucedieron, puedes comenzar por entender eso. Siempre habrá algo de lo que te arrepientas, o alguien a quien extrañes, pero lo cierto es que la vida continua.

Respira profundo durante cinco segundos, concéntrate en aquello que te lastima y… ¡déjalo ir! Puede que en el pasado las cosas hayan estado muy bien, pero si te lo permites, el futuro puede ser aún mejor. No dejes que algo del pasado arruine tu presente, ¡y menos si se trata de las vacaciones!

Manejar los malos recuerdos en vacaciones

2. Parientes difíciles

La familia es ese pequeño lugar en el que te sientes cómodo y seguro. Ese lugar donde, ya sea de donde venga el golpe, nada puede herirte. Sin embargo, ¿recuerdas a esa tía o ese primo que te hizo la vida imposible durante décadas? Esos parientes que, con una facilidad increíble, tenían toda la capacidad de arruinar tus días libres, ¡como olvidarlos! Tranquilo, no sólo te pasó a ti. Todos hemos tenido parientes desagradables que tenían la capacidad de arruinar hasta las más divertidas vacaciones.

¿Recuerdas al niño de aquellos días? ¿A ese pequeñín incapaz de rechistar o llevarle la contraria a cualquiera de ellos? Ese ya no eres tú, ¿o me equivoco? El tiempo ha pasado, y la vida te ha hecho crecer. Has cambiado. Sin embargo, ellos no. Llegó la hora de impresionar. Antes de que alguno de ellos comience a quejarse, dales una razón para que tengan que reconocerte: ¿no luces más alto ahora? ¿Siempre fuiste igual de listo? ¡Qué gran sentido del humor!

Ya sea tu puesto como vicepresidente de ventas para la empresa en la que trabajas, tu premio por honor al mérito estudiantil o tu nuevo corte de cabello, deben ver que ya no eres el mismo niño de hace años, que bajaba la cabeza ante ellos. Interrumpe el patrón, y no permitas que te vean como quien solías ser.

Tratar con los parientes difíciles en vacaciones

3. Tradiciones aburridas

Si vives solo o lejos de tus padres, puede que cuando los visites sientas que las cosas no han cambiado en lo absoluto. Y eso puede que te resulte adorable, quizá incluso nostálgico. Pero lo más probable es que, después de un tiempo, te sientas aburrido. Las mismas comidas, las mismas conversaciones, las mismas actividades y tradiciones. ¡Basta! No hay nada más estresante en vacaciones que la monotonía.

Deja de quejarte de que las cosas no evolucionan y hazlas evolucionar. Propón nuevas actividades, enséñale a tu madre una nueva receta de Youtube o trae contigo infusiones exóticas para la hora del té con tu abuela. El truco es proponer estas cosas sin expectativas de que sean acogidas sin reservas.

Puede que los cambios no emocionen a tus viejos de primera mano, pero con el tiempo les irá causando, cuando menos, curiosidad. Míralo como un proyecto civilizador: traer algo de tu vida moderna al anticuado nicho familiar.
Lidiar con tradiciones familiares aburridas en vacaciones

4. Nuevas tradiciones

¿Qué pasa cuando, por el contrario, lo que quieres es que tus tradiciones se mantengan tal y como siempre han sido? No todos somos felices con los cambios y, ciertamente, si se llaman tradiciones es porque deben prevalecer. Puede que disfrutes del confort y nostalgia que te traigan las comidas que tu abuela solía hacer cuando eras pequeño o los mismos chistes malos de tu padre, y no quieras que nada de eso cambie, pero… tus vacaciones no siempre pueden ser todas iguales.

¡Sorpresa! Los tiempos cambian, y no sólo tú has sido afectado por eso. Puede que tu abuela aproveche tu visita para intentar las recetas que aprendió en su nuevo curso de cocina o que tu padre ahora vea comediantes en línea y haya mejorado su rutina. No puedes dejar que eso te afecte.

Si quieres mantener ciertas costumbres como estáticas, lo ideal es hablarlo y exponer tu punto. Sin embargo, debe haber compromiso de parte y parte: pide lo que necesitas y dale espacio a otros para que se sientan a gusto. Nunca es malo modernizar un poco las viejas tradiciones familiares. ¿Quién sabe? Puede que incluso las nuevas te gusten más. El truco es siempre ver el cambio como algo positivo.

Lidiar con las nuevas tradiciones familiares en vacaciones

5. Expectativas irreales

¿Quién no quiere unas vacaciones perfectas, sin peleas o conflictos entre viejos amigos o familiares que hace siglos que no ves? Cualquiera desea que todo sea risas, cariño y buenas vibraciones de principio a fin; sin embargo, cuando vas de visita a casa de tus padres o te encuentras con un viejo amigo, es normal que surjan las diferencias. El tiempo que ha pasado separados se hace evidente.

No dejes que un mal momento o comentario inapropiado arruine tus vacaciones. Y si algo como esto sucede, siempre puedes utilizar la desviación. Ten preparadas historias y temas de conversación graciosos o neutrales para cuando las cosas se pongan algo tensas. Si es necesario, date un break de cinco minutos.

Trata de que esos momentos no te afecten demasiado. Casi todo el mundo pasa por cosas como esas también.

Ser más realista con los planes vacacionales

Referencias

  • Sylvia Lafair. The 5 Biggest Holiday Stressors (and How to Get Over Them), para Inc. [Revisado en abril de 2017].