10 hábitos para reducir el riesgo de padecer cáncer

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Contenido del artículo

Estamos acostumbrados a pensar que cosas como una enorme hamburguesa u otro pedazo de pizza no hacen gran daño. Sin embargo, ¿qué pasa cuando el riesgo va mucho más allá de la inflamación abdominal? ¿Qué harías si supieras que una alimentación poco saludable puede ser la puerta que deje entrar una de las más terroríficas enfermedades? Sí, hablamos del cáncer.

Una revisión publicada en 2008 por el Pharmaceutical Research estimó que al menos entre un 90% y 95% de los casos de cáncer en América tienen su origen en las terribles dietas de los pacientes. Si bien esta es una cifra alarmante, también puede interpretarse como una buena noticia: podemos fácilmente hacer algo al respecto.

El Instituto Americano para la Investigación del Cáncer (AICR) esboza tres hábitos básicos para la prevención del cáncer:

  • Comer alimentos vegetales ricos en nutrientes.
  • Ser físicamente activo todos los días.
  • Mantener un peso saludable.

Conoce éste y otros 7 hábitos que te ayudarán a reducir el riesgo de padecer cáncer en el futuro.

Los mejores hábitos para reducir el riesgo de cáncer

10 hábitos para reducir el riesgo de cáncer

1. Come más vegetales

No es coincidencia que esté como primer hábito en la lista, ya que resulta fundamental. Diversos estudios han demostrado que el consumo de vegetales se asocia con la reducción del riesgo de algunos de los tipos más comunes de cáncer. Esto podría explicarse en la importante porción de vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra que contienen. Por ello, inclúyelos como parte fundamental de todas tus comidas, incluso en el desayuno.

Comer más vegetales para reducir riesgo de cáncer

2. Duerme lo suficiente

La falta de sueño pone de mal humor a cualquiera, no hay necesidad de que ningún estudio lo compruebe. Según expertos en el área de la salud, escatimar en horas junto a la almohada puede traer toda clase de consecuencias negativas: aumento de peso, acumulación de estrés, etc. Además, cuando una persona duerme irregularmente, el ritmo cardíaco se torna irregular, produciendo cambios en los niveles de melatonina del cuerpo. Son precisamente estos cambios una de las causas más estudiadas de algunos tipos de cáncer.

La prevención en este caso es sumamente sencilla y naturalmente, placentera: dormir al menos siete u ocho horas al día será más que suficiente. Además, evitará que te salgan bolsas debajo de los ojos.

Dormir suficiente para reducir el riesgo de padecer cáncer

3. Mantén un peso saludable

Los riesgos del sobrepeso van más allá de desmejorar la apariencia física. Estudios del New England Journal of Medicine estimaron que la obesidad contribuyó a al menos un 20% de todas las muertes por cáncer en el Reino Unido durante el año pasado.

Tener sobrepeso —o un IMC de 25 o mayor— está vinculado con tipos específicos de cáncer, como el de mama, colon y recto, riñón, esófago, páncreas y vesícula biliar. Esto tiene que ver con sus efectos negativos en el sistema inmunológico y los procesos de reproducción celular. En cambio, mantener un peso saludable no sólo te permitirá gozar de un cuerpo sano y ágil, sino además protegido contra posibles tumores malignos.

Mantener un peso saludable como hábito anticancerígeno

4. Controla el estrés

Un estudio realizado en 2010 por el Journal of Alternative Complementary Medicine demostró que la disminución de los niveles de estrés aumenta la cantidad de inmuno-defensores contra enfermedades como el cáncer. Por otro lado, y si bien no es un patrón científicamente comprobado, el estrés crónico puede llegar a ser peligroso para la salud. Por ejemplo, las personas con estrés pueden desarrollar ciertos comportamientos —fumar, comer o beber en exceso— que podrían aumentar el riesgo de cáncer.

La incorporación de prácticas tales como terapia o meditación son una excelente alternativa para manejar la baja tolerancia a la frustración, y así disminuir los niveles de estrés.

Controlar el estrés como hábito anticancerígeno

5. Fomenta la lactancia materna

Un tema importante tanto para hombres como mujeres es la promoción de la lactancia materna, la cual ayuda a prevenir el cáncer de mama incluso en mujeres que tienen antecedentes familiares de esta enfermedad. Si bien muchas madres no cuentan con esta posibilidad, es la opción por excelencia tanto para la madre como para el bebé.

Fomentar la lactancia como método anticancerígeno

6. Limita el consumo de alcohol

Según las recomendaciones del AICR, el consumo del alcohol en exceso es un significativo factor de riesgo de cáncer de cabeza, cuello, hígado páncreas y mama, entre otros.

Una de las principales razones de que el alcohol sea considerado factor de riesgo tiene que ver con el subproducto que se crea a partir de su metabolización, el acetaldehído, el cual es un carcinógeno bastante conocido.

Limitar el consumo de alcohol como hábito anticancerígeno

7. Aumenta la actividad física

Llevar un estilo de vida activo puede reducir significativamente el riesgo de cáncer de mama, colon, próstata y páncreas. Pero no hace falta pasar todo el día en el gimnasio, pues hay muchas formas de ponerse en movimiento sin sacrificar tanto tiempo y esfuerzo. Un adulto promedio debe realizar al menos 150 minutos de actividad moderada, como caminar a paso ligero o trabajar en el jardín, o 75 minutos de actividades de alta intensidad. Limitar el tiempo ante la pantalla —del televisor, ordenador o celular— también es crucial.

Una vida activa como hábito anticancerígeno

8. Incluye granos y legumbres en tu dieta

Al igual que las frutas y verduras frescas, los granos mínimamente procesados —cebada, arroz, cebada y quinoa— están dotados de vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra, lo cual les convierte en un excelente anti-cancerígeno

Consumo de granos como hábito anticancerígeno

9. Come suficientes frutas y verduras

Comer productos frescos es uno de los hábitos por excelencia para reducir el riesgo de cáncer. Las recomendaciones del AICR indican que se deben ingerir al menos dos tazas y media de frutas y verduras frescas diariamente; el objetivo es llenar la mitad de tu plato con ellas. Estos sencillas cambios en tu dieta pueden incluso ayudarte a perder peso naturalmente y a un ritmo moderado.

Comer frutas y verduras como hábito anticancerígeno

10. Deja de fumar

Dejar de fumar es quizás el factor modificable más importante para la prevención contra el cáncer. Las directrices actuales de la Sociedad Americana del Cáncer en materia de nutrición y actividad física para la prevención del cáncer estiman que un tercio de las muertes por cáncer podrían evitarse eliminando la exposición a los productos de tabaco. Además, la combinación de tabaco y alcohol aumentan los riesgos de cáncer en proporciones dramáticas, por lo que es imperativo parar su consumo en cualquier contexto.

Dejar de fumar como hábito anticancerígeno

Referencias

  • Hultin, Jengibre. 10 Changes You Can Make Today to Help Cut Your Cancer Risk. Para LiveStrong [Revisado en julio de 2016].
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