Los análisis de sangre como herramienta de control del deportista

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Contenido del artículo

En éste artículo queremos explicar la importancia de los valores obtenidos en una prueba médica ordinaria, como es una analítica de sangre, para cualquier deportista. Nos darán pistas sobre si  nuestro entrenamiento es excesivo, o la alimentación es deficitaria.

A pasar de que las adaptaciones musculares a un entrenamiento continuado se producen a las 2-4 semanas después de haberse realizado el entrenamiento (según Verkoshansky), o las adaptaciones debidas a una dieta se producen tras unos 4-7 días (Lyle Mcdonald ), las adaptaciones fisiológicas en el interior del organismo se pueden llegar a producir tras el  primer día de realizar un entrenamiento (Baechle&Warle ). Es decir, si el día anterior a un análisis de sangre, realizamos un entrenamiento muy intenso, los valores de la analítica  se verán afectados.

Por ejemplo, para un triatleta, la principal adaptación que ocurre su organismo al empezar la nueva temporada, tras un periodo de regeneración, es el incremento del volumen plasmático (el plasma de la sangre está formado por proteínas como albúminas o globulinas, agua, y otros solutos, como productos de desecho (urea, ácido úrico…), vitaminas y gases en mayor medida. Este se incrementa entre un 20 y un 25%, lo que supone que si su volumen en esa época es de 5 litros de sangre, por el efecto del entrenamiento de la resistencia, el volumen aumentará a los 6 litros.

¿Cuándo debe realizarse una analítica?

Antes de comenzar un programa de entrenamiento, para conocer si tenemos algún riesgo cardiovascular. Cuando nos encontremos cansados, para ver si estamos siguiendo una alimentación deficiente, o nuestros entrenamientos están siendo excesivos. También es conveniente cuando finaliza un período de entrenamiento, para ver las adaptaciones producidas en nuestro organismo. Hay que tener en cuenta también, que el período de vida de de los eritrocitos es de 128 días y de incluso menos de 90 días para triatletas o deportistas de resistencia. Esto nos da la pista, de que 3 analíticas al año sería lo mínimo recomendado.

¿Que pasa cuando nos excedemos en nuestros entranamientos, o nuestra dieta no es equilibrada?

  • Los leucocitos disminuyen. Los glóbulos blancos o leucocitos son las células con funciones defensivas del organismo, frente a bacterias, virus, etc. Aquí incluimos linfocitos, monocitos, neutrófilos, basófilos, y eosinófilos. Estos valores se encuentran bajos, cuando realizamos periodos duros de entrenamiento, con una recuperación insuficiente. Las defensas bajan. Aparecen síntomas, como llagas en la boca, lo cual nos está desvelando un sobreentrenamiento.  Si llegamos a este punto, es el momento de descansar, o realizar entrenos muy ligéros (al estilo G.P.P (General Physical Preparation) que reclama Thibaudau ). Además del descanso, es muy importante que revisemos nuestra alimentación, y que no falten vitaminas y minerales.
  • La hemoglobina disminuye. La hemoglobina es una proteína que ocupa casi todo el plasma del eritrocito, o glóbulo rojo (encargados del transporte de oxígeno a todas las células del organismo), y en la que se produce la fijación del oxígeno. La hemoglobina contiene hierro. Por tanto, si el valor de ésta es más bajo de lo normal, nos está describiendo una anemia. Nuestro rendimiento en actividades cardiovasculares se verá mermado.La hemoglobina es un valor que se incrementa y mejora con entrenamiento cardiovascular adecuado.Es decir, es otra adaptación fisiológica en nuestro organismo producida por el entrenamiento. Para combatir valores bajos de ésta, debemos ingerir una cantidad correcta de hierro (filetes de ternera), son dos buenas fuentes de hierro), y vitamina B12, y ácido fólico. Para prevenir las anemias, las mujeres embarazadas se suplementan diariamente con ambos. Mención aparte es la anemia en fumadores, pues el tabaco evita la correcta asimilación de vitamina C, la cual es imprescindible para la absorción del hierro. Otra razón más para dejar de fumar.
  • Aumenta el ácido úrico. Cuando aumenta la destrucción de los tejidos, el ácido úrico en sangre sube. Se producen valores altos tras periodos de entrenamientos muy intensos de manera muy continuada sin el correspondiente descanso (el conocido catabolismo muscular) o bien cuando se ingieren proteínas en exceso.  Tengo dos primas enfermeras que trabajan en urgencias, y me cuentan que cada vez és mayor el número de jóvenes que acuden con sobrecargas renales o/u hepáticas, debido al abuso de las proteínas, fundamentalmente procedentes de los batidos proteicos.
  • Incremento de la glucosa en sangre. Los valores tienden a elevarse con el sedentarismo y dietas elevadas en azucares. Colesterol elevado, sobrepeso, y aparición de diabetes tipo II, son algunos de los riesgos más evidentes al presentar valores excesivos. El ejercicio cardiovascular junto a una alimentación con carbohidratos de alto índice glucémico, tiene a disminuir los niveles a medio y largo plazo. Aunque se puede dar el caso de presentar valores muy bajos, en deportes de resistencia, donde tienden a disminuir los niveles de glucosa en sangre por depleción de las reservas de glucógeno hepático
  • Los valores de las enzimas transaminasas GOT y GPT aumentan. Estas enzimas están  relacionadas con la transaminación (transformación de aminoácidos a glucosa por el catabolismo muscular) Cuando el ejercicio es muy intenso, y no cubrimos las necesidades con nuestra alimentación, aparecerán valores muy altos (el organismo degradará la masa muscular para utilizar los aminoácidos en la obtención de energía(es un caso frecuente en corredores de maratón).
  • Aumenta el valor de los triglicéridos. Esto se produce cuando la ingesta de carbohidratos es excesiva. Los triglicéridos son el principal tipo de grasa transportado por el organismo para usar como combustible energético. También se dan valores altos en casos de sobrepeso y excesos con el alcohol .
  • Aumenta el colesterol malo (LDL). Este caso está asociado a una dieta con exceso de grasas saturadas.
  • Aumento  de urea en sangre.  Esto se encuentra  relacionado con un mayor consumo de proteínas de nuestros músculos para recuperarnos del entrenamiento. Esto sucede en deportes de resistencia principalmente.

Fuentes: Verkoshansky, Lyle Mcdonald, Baechle&Warle , Janssen, Jorge Ortega.

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