¿Pasión o problema? Cuando el ejercicio se convierte en adicción

¡Únete a nuestro nuevo grupo de ofertas en telegram!
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on telegram
Share on email

Contenido del artículo

Entre el 0,3% y el 0,5% de la población que se pueden considerar adictos al deporte o a la práctica deportiva. Rutinas de ejercicio muy estrictas, que perjudican a las relaciones de amistad, empleos o relaciones de pareja. No van de vacaciones, tienen familiares olvidados y cabreados porque no encajan dentro de sus rutinas deportivas. Deportistas que tienen la sensación de que su mundo explotará si no completan sus rutinas los siete días de la semana.

Convirtiendo algo saludable en algo insano

Que el deporte es saludable no es ninguna novedad. Con 10 minutos al día es suficiente para que se noten los efectos beneficiosos del mismo, disminuyendo la depresión, mejorando nuestro estado de ánimo, la ansiedad, el enfado, alivia dolores y reduce la mortalidad (1). Además mejora la fuerza física, nuestra resistencia y nos da un vientre más plano, e incluso, compartir nuestros logros en el Facebook, en su blog o con sus amigos y familiares, reportando mejoras en su autoestima.

deporte saludableEsos aspectos más materialistas y superficiales no tienen grandes contra indicaciones. Las cosa se complica cuando empiezas a pensar que necesitas imperiosamente esos beneficios que te aporta el deporte para estar bien y ser feliz (2).

Debido a la progresiva mejora de nuestra forma física y aspecto físico, el deseo de seguir mejorando, cada vez requiere mucho más esfuerzo y dedicación para lograrlo. Empiezas a dejar de hacer ciertas cosas para poder dedicar más tiempo y esfuerzo. El simple hecho de pensar que mañana no podrás entrenar te genera unas ganas locas de echarte a llorar.

Craving de deporte

El craving es un síntoma que los psicólogos utilizamos para denominar el deseo irrefrenable que siente una persona hacia una determinada sustancia o conducta. Se dedica tanta energía mental a programar, preparar y prever diferentes situaciones de la práctica deportiva, por lo que el desempeño en otras áreas personales como el trabajo, los amigos o la familia se ven seriamente descuidados y afectados. A pesar de que tu cuerpo te pide un descanso, no puedes evitar entrenar.

No lo puedo evitar

La compulsión del comportamiento es el rasgo definitorio de una adicción. A pesar de ser consciente del riesgo para tu salud, no puedes evitar entrenar. Eso, comienza a dejar de ser un comportamiento saludable y nos puede ayudar a sospechar que estamos sufriendo una adicción al deporte.

deporte adictivo Ante esta situación, psicólogos del deporte como H. Hausenblasy D. Symons Downs, o M. Griffiths han diseñado diferentes instrumentos para evaluar el nivel de adicción al deporte. En el caso de la Escala de Dependencia del Ejercicio (EDE) y partiendo del DSM (manual de protocolo del Trastorno Mental de Diagnóstico y Estadística), Hausenblas y Symons Downs, identificaron siete factores que indicaban si existía o no adicción.

Aspectos como la tolerancia, que es la necesidad de aumentar la cantidad de actividad para conseguir el mismo efecto cada vez, malestar por no poder hacer ejercicio o la compulsión, son algunos de esos factores.

¡Soy adicto al deporte!

Poseer alguno de estos factores o características no significa que se sea adicto ni al deporte ni a nada. Eso debería determinarlo un profesional en la materia, pero sí que nos puede servir para darnos cuenta hasta que punto nos puede estar absorbiendo la práctica deportiva y que consecuencias insanas pueden aparecer en nuestra vida.

Problemático es cuando existe poca o  ninguna flexibilidad a la hora de programar las sesiones de entreno. Donde sólo una catástrofe mundial sería motivo para suspender la sesión, e incluso así, ¡alguna cosa podríamos hacer!

deporte y sufrimientoWalter Riso, psicólogo cognitivista, postula que cuando creemos que necesitamos algo o alguien para estar bien, comenzamos a establecer una relación de dependencia, perdemos libertad de movimiento y estamos “a la sombra de nuestro amo”. Según Riso, no hay dependencia cuando estamos bien practicando deporte, pero también lo estamos cuando no.

Personalidad adictiva

Hay estudios que sugieren que rasgos de personalidad como la extraversión, el neuroticismo, y psicoticismo (u hostilidad) podría elevar el riesgo de desarrollar una conexión compulsiva de la actividad física de un individuo. Después de todo, los extravertidos son más enérgicos e inclinados hacia la emoción; los neuróticos están más preocupados con la apariencia y la salud; y la gente menos agradables y más hostil son más competitivos, egocéntricos, y desconfiados.

¿Cómo me desengancho?

Lo más recomendable es buscar ayuda profesional, principalmente de un psicólogo clínico que nos ayude a recuperar nuestra flexibilidad mental perdida, a instaurar pensamientos e ideas más adaptativas para volver a disfrutar de todo aquello que hagamos en nuestra vida. Sin obsesiones ni compulsiones.

Conclusiones

El objetivo de la práctica deportiva debe ser la mejora de la salud tanto física como psicológica. Todo aquella práctica que nos genere malestar emocional duradero e intenso se debería consultar con u profesional en la materia para descartar cualquier posibilidad de dependencia insana.

Hemos de disfrutar y pasarlo en grande haciendo deporte, ese es el aspecto lúdico que hemos de conservar al máximo de toda práctica deportiva, ya sea a nivel aficionado o profesional.

Bibliografía

  • Becoña Iglesias, E; Martín, E. (2004) «Manual de intervención en drogodependencias». Madrid : Síntesis
  • Costa i Molinari, J.M. 1994 “Manual de Psiquiatría”. Publicacions de la Universitat Autònoma Bellaterra.
  • Riso, Walter (2015) Desapegarse sin anestesia: como fortalecer la independencia emocional. Editorial Planeta

Citas bibliográficas

  • (1) Hansen CJ, Stevens LC, Coast JR. Exercise duration and mood state: how much is enough to feel better? Health Psychol. 2001 Jul;20(4):267-75
  • (2) Petruzzello SJ, Landers DM, Hatfield BD, Kubitz KA, Salazar W. A meta-analysis on the anxiety-reducing effects of acute and chronic exercise. Outcomes and mechanisms. Sports Med. 1991 Mar;11(3):143-82

Fuentes

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on telegram
Share on email

¡Únete a nuestro nuevo grupo de ofertas en telegram!

Deja un comentario