Cuando hablamos de lograr el éxito deportivo, todos los factores relacionados con el desarrollo de una determinada disciplina deportiva van a ser muy importantes. En esta ocasión, vamos a hablar del peso corporal y su influencia en el rendimiento deportivo.
Algo a lo que siempre se le presta mucha atención es a la relación entre masa grasa y masa magra del deportista. En primer lugar, debemos tener claro que en función del deporte, el tipo corporal ideal varía. Por ejemplo, los corredores de fondo buscan minimizar su peso corporal con el objetivo de lograr una mayor eficiencia energética, mientras que los luchadores de sumo pretenden todo lo contrario. Si hablamos de deportes de contacto como pueden ser el boxeo o la lucha libre, existe una normativa en relación con el peso que obliga a los deportistas a mantenerse en unos valores determinados, lo que en ocasiones conlleva llevar a cabo protocolos nutricionales demasiado radicales, olvidándose de los riesgos que esto supone para su salud y rendimiento.
La forma, el tamaño y la composición corporal es algo que viene determinado genéticamente. A pesar de esto, la composición corporal puede modificarse mediante la nutrición y el ejercicio físico, mientras que la forma y el tamaño pueden verse alterados.
La forma o complexión corporal hace referencia a la morfología y se evalúa generalmente basándonos en tres componentes: muscularidad, linealidad y adipoisdad. El tamaño corporal se refiere a la estatura y a la masa corporal. Por último, la composición corporal nos da información acerca de la composición química del cuerpo. Un modelo muy utilizado es el que considera la masa grasa y masa magra.
Composición corporal y rendimiento deportivo
Masa magra
A la hora de optimizar el rendimiento deportivo, algo en lo que el deportista debe fijarse es en el valor de masa magra, evitando centrarse en el tamaño o peso corporal de forma más global. Una mayor o menor cantidad de masa magra va a depender de la disciplina deportiva. Para deportes que demanden fuerza, potencia y resistencia muscular, un incremento de la masa magra va a ser muy importante. Mientras que en el caso de deportes de resistencia por ejemplo, este incremento de la masa magra va a suponer un lastre en el rendimiento.
Masa grasa
La grasa corporal es un factor clave en el rendimiento deportivo, un porcentaje excesivo de masa grasa suele ser casi siempre perjudicial. Diversos estudios demuestran que cuanto mayor es el porcentaje de grasa corporal más empeora el rendimiento, refiriéndose a actividades en el que el peso corporal debe desplazarse a través del espacio (pruebas que requieran velocidad, resistencia, equilibrio, agilidad y capacidad de salto). En un estudio de Inácio et al (2011), se incrementó la masa grasa de un atleta de la NFL de 170 libras en un 2% (3,4 libras), esto supuso una pérdida de salto vertical de 2 pulgadas, y un aumento de 0,26 segundos en las 40 yardas. Los resultados muestran una disminución muy importante en el rendimiento.
Si comparamos los valores de grasa corporal entre hombre y mujeres, observamos como las deportistas tienen un mayor porcentaje de grasa. Esta cuestión se cree que es una de las principales causas de las diferencias en el rendimiento entre corredores y corredoras de fondo.
Pero como siempre ocurre, tiene que haber una excepción que confirme la regla, estos son los levantadores de pesos pesados. Ellos presentan un elevado porcentaje de grasa a la hora de competir, con la idea de que este peso adicional bajará el centro de gravedad y proporcionará una mayor ventaja mecánica. Esto es algo que no está evidenciado científicamente. Otro ejemplo sería el sumo, donde los luchadores más grandes tienen ventaja, pero debemos saber que poseer un gran cantidad de masa magra en esta disciplina es fundamental. Por último, en la natación parece que poseer un determinado porcentaje de grasa corporal “extra” puede proporcionar una mayor flotabilidad, lo que supone un menor costo energético.
Estándares de peso
Desde hace tiempo, los deportistas de élite han tratado de representar las características físicas y fisiológicas ideales para alcanzar el éxito en un determinado deporte o actividad. Por lo tanto, estos individuos serían un modelo a seguir por los demás que quisieran alcanzar el más alto nivel de rendimiento deportivo. En esta idea de tratar de emular las características de los deportistas destacados en cada modalidad deportiva, en los últimos años se han prefijado estándares de peso en función de la modalidad deportiva. Su objetivo es conseguir que los deportistas alcancen el tamaño y la composición corporal óptima para el desempeño de su actividad. Pero esto no es algo que se deba tomar como referencia. Por ejemplo, si un individuo tiene un determinado porcentaje de grasa y trata de reducirlo para alcanzar esos estándares, no siempre mejorará su nivel, siendo posible que se produzca una disminución de su rendimiento ya que su cuerpo no es capaz de rendir al modificar su composición corporal. Para estimar el peso óptimo, debemos basarnos siempre en las características individuales del deportista, tomando como referencia su composición corporal para a partir de ahí calcular el peso que debe alcanzar el individuo.
Pérdida de peso y riesgos asociados
Ciertos deportes como la lucha libre, están relacionados con excesivas y rápidas pérdidas de peso. Esto se debe a que las categorías se dividen por pesos, lo que lleva a los deportistas a tomar medidas extremas y peligrosas para llegar con el peso deseado a la competición. Estas reducciones excesivas de peso conllevan una serie de riesgos, estos son los siguientes:
- Deshidratación: cuando se llevan a cabo dietas estrictas muy bajas en calorías, una gran parte de la pérdida de peso es agua.
- Fatiga crónica: gran parte de las dietas estrictas conllevan una reducción drástica en el consumo de hidratos, provocando un agotamiento de sus reservas. Esto tiene como consecuencia una disminución del rendimiento. Los síntomas de este estado de fatiga crónica son: dolor de garganta, mialgia o sensibilidad dolorosa y disfunción cognitiva.
- Trastornos alimentarios: esta persecución de un peso objetivo, puede traer como consecuencia trastornos en los hábitos alimenticios, y esto a su vez puede ser la causa de trastornos clínicos tales como la anorexia nerviosa y la bulimia. Esta alteración en los hábitos alimenticios se da principalmente en mujeres (más del 90%), y en deportes de exhibición (gimnasia, patinaje,…) o que requieren capacidad de resistencia.
- Disfunción menstrual: restricciones calóricas y dietas inadecuadas en mujeres deportistas muchas veces conllevan alteraciones en el ciclo menstrual. Existe una gran relación entre disfunción menstrual y anorexia nerviosa.
- Trastornos minerales óseos: esto es una grave consecuencia de las disfunciones menstruales, numerosos estudios relacionan la amenorrea (cese del flujo menstrual) y la baja densidad mineral ósea.
Conclusión
Para llevar a cabo una pérdida de peso óptima, la combinación de dieta y ejercicio es lo ideal. No se debe perder más de 0,5 a 1 kg por semana, en el momento que nos acercamos a nuestro peso óptimo, la pérdida debe ser inferior a 0,5 kg por semana si no queremos que se reduzca en gran medida nuestra masa magra. Para lograr esto, el déficit calórico debe estar entre 200 y 500 kcal por día.
Fuentes:
- Jack H. Wilmore, David L. Costill. (2004). “Fisiología del esfuerzo y del deporte.”
- Inacio M., Dipietro L., Visek A.J., Miller T.A. (2011). “Influence of upper-body external loading on anaerobic exercise performance.” J. Strength Cond. Res. 25(4):896-902.
- Ina Garthea, Truls Raastada, Per Egil Refsnesb, Jorunn Sundgot-Borgena. (2013). “Effect of nutritional intervention on body composition and performance in elite athletes.” European Journal of Sport Science. Volume 13, Issue 3.
- Högström G.M., Pietilä T., Nordström P., Nordström A. (2012). “Body composition and performance: influence of sport and gender among adolescents.” J. Strength Cond. Res. 26(7):1799-804.
- Marc Perry. (2013). “How Body Fat Affects Athletic Performance.” http://www.builtlean.com/