¿Sabes realmente qué es el nervio vago? Te lo contamos con detalle

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Contenido del artículo

Conocer nuestro cuerpo y las partes que lo conforman es importante para entender su funcionamiento y poder llevar a cabo prácticas que lo ayuden y mantengan en un estado saludable. Muchas veces escuchamos hablar sobre diferentes partes del organismo, pero no conocemos muy bien en qué consisten, para qué sirven o sobre qué factores influyen. Para aumentar el conocimiento sobre estos aspectos, hoy vamos a ver qué es el nervio vago y qué función tiene en nuestro cuerpo.

¿Qué es el nervio vago?

El nervio vago se localiza en la zona del cráneo. Es el nervio craneal más largo y está conectado con algunos de los órganos más importantes como el estómago, el corazón y los pulmones. Este nervio cuenta con cuatro vías. Dos de ellas de entrada, es decir, mandan la información desde los órganos hasta el bulbo raquídeo; y otras dos de salida, que permiten que la información se envíe desde el bulbo raquídeo a los órganos.

Cuando hablamos del nervio vago, hablamos de uno de los principales nervios parasimpáticos. Esto quiere decir que una de sus funciones está ligada al sistema nervioso parasimpático. Este sistema es el encargado de alcanzar un nivel de relajación o descanso en nuestro cuerpo. Equilibra y regula las funciones que realiza nuestro organismo, nos ayuda a reducir el estrés y además se encarga de llevar a cabo diferentes funciones en el aparato circulatorio, respiratorio y digestivo. Su acción es contraria a la que observamos en el sistema nervioso simpático, que acelera o activa, mientras que el parasimpático enlentece y regula.

Es importante conocer estos aspectos porque, en la medida en la que activamos el nervio vago, estamos potenciando su función parasimpática, y esto nos ayudará a mantener unos niveles de salud física y mental adecuados.

síntomas asociados al nervio vago

Funciones del nervio vago

Después de ver qué es el nervio vago, entendemos que una de sus principales funciones es su influencia en el estado de relajación y regulación de los órganos de nuestro cuerpo. Pero, además de esto, cuenta con otras funciones como las que se muestran a continuación:

  • Interviene en la producción de voz a través de la contracción de nuestras cuerdas vocales.
  • Influye en la deglución, el reflejo de la tos y vómito.
  • Controla las contracciones del corazón.
  • Reduce la frecuencia de los latidos del corazón.
  • Coordina movimientos del intestino y el esófago.
  • Produce el aumento de jugos gástricos.
  • Promueve la producción de sudor.
  • Está involucrado en algunas sensaciones gustativas.

Estimulación del nervio vago

Tras averiguar qué es el nervio vago y sus funciones, vamos a ver ahora algunas cosas que podemos hacer para estimularlo adecuadamente. Es importante que haya un buen funcionamiento de este nervio para que realice sus funciones correctamente.

Las siguientes técnicas nos ayudan a estimular el nervio para que se potencie el estado de relajación y la regulación del organismo.

  • Cantar. Esta acción estimula el nervio vago y ayuda a que se regule la frecuencia cardíaca.
  • Meditar. Realizar meditación ayuda a la tonificación del nervio vago. Además, este tipo de prácticas cuenta con unas ventajas y propiedades que nos ayudan en nuestro día a día. Permite ejercitar la atención y concentración, canalizar emociones, aumentar la flexibilidad cognitiva, etc.
  • Yoga. Realizar ejercicio de manera moderada ayuda a estimular este nervio, pero el yoga ayuda especialmente. Realizar yoga aumenta la actividad parasimpática, nos ayuda a alcanzar niveles de relajación y reducir el estrés.
yoga para estimular el nervio vago

Alteraciones en el nervio vago

La alteración o daño en el nervio vago puede dar lugar a diferentes patologías relacionadas con las funciones que cumple. Por ejemplo, un deterioro en este nervio puede provocarnos problemas en el habla, dificultades en la deglución o alteraciones en el ritmo cardíaco.

Uno de los problemas más conocidos es el denominado síncope vasovagal. Una elevada activación del nervio vagal da como resultado un gran descenso de la actividad en la que interviene. Se produce una disminución de la frecuencia cardíaca y los vasos sanguíneos dilatados hacen que llegue menos sangre, y por lo tanto menos oxígeno, al cerebro produciéndose un desmayo.

Síncope vasovagal

Como acabamos de ver, una elevada estimulación del nervio vagal da como resultado un desmayo. Las situaciones que provocan la activación del nervio vago pueden ser diversas y pueden estar relacionadas con factores emocionales o cambios bruscos. Entre las causas más comunes encontramos:

  • Emociones intensas como por ejemplo miedo.
  • Sensaciones de dolor.
  • Realizar ejercicio intenso.
  • Cambios posturales bruscos.
  • Grandes cambios de temperatura.
  • Estar mucho tiempo de pie.
  • Estrés.
  • Falta de descanso.
  • Comidas copiosas.

Síntomas asociados al síncope vasovagal

Es bueno que conozcamos las situaciones que pueden provocar un episodio de este tipo para evitarlas en la medida de lo posible. Además, estos síncopes suelen ir asociados de una serie de síntomas. Conocerlos nos ayuda a identificar la situación y a reaccionar a tiempo, antes de que se produzca el desmayo o la caída. Algunos de ellos son:

Desmayo por síndrome vasovagal
  • Visión borrosa.
  • Palidez.
  • Sudores.
  • Vértigos.
  • Sensación de debilidad.
  • Sensaciones auditivas como zumbidos.
  • Náuseas, vómitos o diarrea.

Como hemos visto, la identificación de estos síntomas nos permite anticipar el desmayo. Lo más importante es intentar evitar la caída. Si comienzas a sentir algún síntoma, agárrate a alguna persona u objeto que tengas cerca, ponte de cuclillas o siéntate en el suelo. No intentes aguantar la sensación, siéntate y así evitarás el golpe de la caída. No tengas prisa por recuperarte, tómate el tiempo que necesites hasta que te encuentres bien.

Es importante que avises a las personas de tu entorno sobre la aparición de estos episodios, así  tendrán conocimiento sobre ello, no se asustarán y estarán más preparadas para actuar. Algunas de las recomendaciones que puedes darles para que realicen en caso de pérdida de conocimiento son:

  • Tumbar a la persona con la cabeza hacia un lado.
  • No levantar a la persona rápidamente ni de manera brusca.
  • Cuando la persona recupere el conocimiento animarla a respirar y a incorporarse lentamente.
  • Mantener a la persona sentada unos minutos antes de ponerse de pie.
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