Qué te está diciendo tu cuerpo si no eres capaz de hacer flexiones

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Contenido del artículo

Las flexiones están entre los ejercicios más practicados de todos los tiempos. Esto se debe a que son un entrenamiento básico y fundamental si tu objetivo es trabajar el cuerpo entero, por lo que su práctica es común tanto en una clase de educación física en la escuela primaria, como en una rutina de deportistas de alto nivel.

Para algunas personas, las flexiones son muy fáciles de realizar. Sin embargo, para otras, este ejercicio se puede tornar imposible, puede que por falta de fuerza o porque surge un dolor repentino en una zona del cuerpo.

Si te sientes identificado con el segundo grupo, descubre qué quiere decirte tu cuerpo si no puedes hacer flexiones.

Qué te dice tu cuerpo si no puedes hacer flexiones

Qué te dice tu cuerpo si no puedes hacer flexiones

1. Debes fortalecer tu core

Si estás haciendo flexiones y tus caderas y glúteos se hunden, probablemente necesites fortalecer el core. Mientras lo consigues, evita hacer mal el ejercicio, alineando tu cuerpo de la forma adecuada y ejerciendo una presión adicional a tus hombros, muñecas y codos.

Ahora bien, para evitar una lesión en tus articulaciones, céntrate en fortalecer tu núcleo. Para ello, realiza planchas altas donde aprietes los glúteos y mantengas la línea de tu cuerpo recta. Una vez dominadas las planchas altas, trabaja con la variación Up-Down. Esta es ideal para construir la fuerza necesaria para las flexiones.

Fundamentos para poder ejecutar más flexiones

2. Tienes los antebrazos tensos

Si al hacer flexiones experimentas un dolor en las muñecas, tu cuerpo te está diciendo que los músculos de tus antebrazos están tensos y que tus hombros tienen muy poca estabilidad. Por lo general, la rigidez de los antebrazos se debe a pasar mucho tiempo escribiendo o utilizando el ratón. Afortunadamente, hay formas fáciles de combatir este problema.

Para comenzar, debes fijarte en la forma en la que están tus muñecas cuando escribes e intentar mantener una posición neutra o sin arrugas en la piel. También, puedes realizar un masaje desde el codo hasta la muñeca; detectar los puntos rígidos, masajearlos en círculos y frotar los tejidos apretados. Posteriormente, agrega un movimiento que aumente la fuerza de agarre; por ejemplo, apretar una pelota.

Por su parte, los hombros con poca estabilidad están causados por diversos factores: problemas en el manguito de los rotadores, falta de ritmo escapulohumeral o tensión en los músculos del pecho y la espalda. Los ejercicios de movilidad son los más recomendados para tratar estos factores. Los mejores son los ejercicios de retracción escapular y los estiramientos de pecho.

Cómo hacer una flexión correctamente

3. Te falta una base de fuerza

Para hacer una flexión correctamente, la postura es fundamental. Si haces trampa, estirando el cuello hacia adelante para llegar al suelo o rodando los hombros hacia dentro, con el tiempo tu cuerpo te pasará factura con un dolor en estas zonas.

Por esta razón, debes aprender cuál es la alineación adecuada de muñecas, brazos y hombros para realizar una flexión. En este sentido, uno de los errores más comunes es colocar las manos demasiado cerca. Pero si ajustas las manos y aún sientes dolor, el problema puede ser la falta de fuerza. En ese caso, debes construir una base de fuerza, antes de realizar flexiones.

Ahora bien, para mejorar la postura de las flexiones, se recomienda incorporar flexiones inclinadas, presses de pecho y movimientos de estabilización de los hombros. Todos estos ejercicios trabajan en movimientos parecidos a los de las flexiones, por lo que te ayudarán gradualmente a realizar el movimiento real.

¿Por qué no puedo realizar flexiones?

Conclusión

A pesar de ser uno de los ejercicios más practicados, no todo el mundo puede hacer flexiones. Por ello, es necesario detectar las alertas del cuerpo para poder trabajar los puntos que impiden realizar una flexión. Por ejemplo, si no puedes evitar que tu torso se hunda durante el ejercicio, debes fortalecer el núcleo haciendo planchas altas y posteriormente, variaciones de Up-Down.

Referencia

  • Osnato, J. Can’t Do a Push-Up? Here’s What Your Body Is Trying to Tell You. Para Livestrong. [Revisado en noviembre de 2019].
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