Rehabilitación de lesiones en extremidades inferiores

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Contenido del artículo

Comienzo este artículo con una reflexión sobre lo que es la rehabilitación a la actividad física, lo que implica y los profesionales que la deben llevar a cabo. Cuando un deportista sufre una lesión física acude a los centros de salud para solucionar el problema, allí es intervenido, y tras un tiempo de reposo (por normal general) es tratado por un fisioterapeuta que tratará devolver los músculos y articulaciones implicados a su anatomía inicial, para recuperar su función originaria. Es el proceso que se conoce como rehabilitación normalmente.

Sin embargo, en caso de que la persona perjudicada sea deportista, tras estas fases tratará de reemprender su carrera deportiva, volverá a correr, nadar, pedalear o practicar cualquier deporte, ¿es lógico que reemprenda este tipo de actividades tal y como las hacía antes de estar lesionado? Es lógico que no, puede que sus músculos se hayan recuperado, pero sin lugar a dudas estarán debilitados y desentrenados, por tanto, hay una nueva fase que se debería incluir entre la recuperación realizada “en la camilla” del fisioterapeuta y la práctica normal de deporte o actividad física, es lo que se suelo llamar “rehabilitación a la actividad física”.

¿Quién está capacitado para dirigir y planificar dicha rehabilitación? Debe ser alguien en cuya docencia reciba conocimientos sobre el comportamiento de los tejidos musculares y óseos cuando se realiza deporte, alguien con una base de anatomía, fisioterapia y biomecánica que le permita prescribir qué ejercicios van a provocar el estímulo suficiente para recuperar la funcionalidad completa de la zona dañada, sin llegar a provocar daños mayores, está claro pues que debe ser un licenciado/graduado en ciencias de la actividad física y el deporte.

Lo sé, esta reflexión llevada a cabo por un licenciado en estos estudios puede resultar poco creíble, pero en otros países de Europa ya se lleva a cabo esta fase de recuperación, e incluso hay un puesto en hospitales y centros de salud reservado a los licenciados en ciencias de actividad física y salud, y cuyo cometido principal es la prescripción de la actividad física adecuada para una recuperación después de una lesión.

Es decir, tras una lesión muscular podemos distinguir 3 fases en las que trataremos de recuperar la funcionalidad de la zona. Los objetivos y la forma de tratar la lesión debe ser específica para cada paciente, pero de forma general podemos distinguir las siguientes fases con sus objetivos:

  • Inflamación: se caracteriza por dolor e inflamación de los tejidos, y es crucial para que se puedan reparar los tejidos dañados. En esta fase se debe intentar mantener la función de los sistemas cardiorrespiratorio y neuromúsculoesqueletico, intentando no producir mayores daños. Podemos decir que esta es la fase en la que actúa principalmente el traumatólogo.
  • Reparación: la inflamación y el dolor desaparecen poco a poco y se producen fibras de colágeno que aportarán rigidez a la zona afectada. En esta fase intentaremos evitar la atrofia muscular y el deterioro de las articulaciones afectadas a través, principalmente, de ejercicios isométricos y propioceptivos. El protagonista en esta fase será el fisioterapeuta.
  • Remodelación: en esta fase se produce el correcto alineamiento de las fibras de colágeno y el tejido ya está preparado para aumentar progresivamente la fuerza y la funcionalidad. Trataremos de optimizar la funcionalidad de la articulación afectada a través de un plan de entrenamiento específico en el que debemos combinar actividades aeróbicas, de fuerza y propioceptivas. Esta fase es inexistente en el sistema de salud actual español y es la que debería ser llevada a cabo por los licenciados/graduados en ciencias de la actividad física y el deporte.

Dicho esto, paso al verdadero objeto de este artículo, en el que me voy a centrar en describir un ejemplo de un estudio que sería llevado a cabo para prescribir actividad física, ¿qué haríamos ante una lesión en las extremidades inferiores? -“es muy fácil”- pensarán algunos -“basta con salir a andar 30-45 minutos todos los días”- y es que, esta es la respuesta a la que estamos acostumbrados en los centros de salud. Lo normal es que el médico nos prescriba salir a caminar como actividad física para fortalecer el tobillo, rodilla o la cadera. Es cierto que caminar nos puede venir bien para fortalecer estas articulaciones, pero no es el método idóneo, por ello, basándome en unos estudios sobre rehabilitación deportiva (referenciados al final del artículo), voy a realizar una comparación entre qué método aeróbico sería el mejor para una recuperación rápida eficaz de la musculatura y las articulaciones, los métodos a comparar serán: la marcha, la natación y el ciclismo.

Comparación de la marcha con el ciclismo

Como ya he dicho antes, en la fase de remodelación, el especialista tendría que programar un completo plan de entrenamiento para recuperar la funcionalidad óptima de la zona dañada, aquí sólo voy a exponer lo que sería una parte de esa programación, el entrenamiento aeróbico.

Ciclista

Pues bien, me gustaría hablar de un estudio (Villaroya et al., 2001) en el que se comparó la marcha y el pedaleo en sujetos jóvenes adultos (con una media de edad de 21,5 años) con el fin de averiguar qué modalidad de ejercicio es más beneficiosa a la hora de incluirla en un plan de rehabilitación. Para ello se comparó los rangos de movimiento de las articulaciones principales en cada modalidad (mediante filmación) y la participación de los músculos principales (mediante registro electromiográfico), con la premisa de que a mayor rango de movimiento y mayor actividad muscular, más productivo sería el trabajo para la zona afectada, afirmación que también tiene sus argumentos en contra, como después explicaré.  Los resultados fueron los siguientes:

  • Rango de movimiento: la cadera y la rodilla consiguen un mayor rango de flexión durante el pedaleo, mientras que el tobillo alcanza un mayor grado de extensión durante el pedaleo que durante la marcha, es decir, los rangos de movimiento son mayores en el ciclismo que en la marcha.
  • Actividad muscular media: también es mayor en el ciclismo que en la marcha, puesto que los músculo más grandes del tren inferior (cuádriceps y glúteo mayor) mostraron una mayor actividad electromiográfica con el pedaleo.
  • Actividad muscular de cada músculo: sin embargo, algunos músculos como el tibial anterior y los aductores de la cadera mostraron mayor actividad durante la marcha.

Se puede concluir, por tanto, que en líneas generales el ciclismo sería mejor actividad que la marcha para la fase de remodelación. Pero, ¿qué ocurre si, por las necesidades de la lesión, necesitamos estimular el tibial anterior? En tal caso no podríamos prescindir de la marcha, en primera instancia, y la carrera después. Es por eso por lo que insistía en el papel de un profesional para estudiar cada caso, aquí podemos establecer pautas generales, pero no específicas para cada caso.

Comparación del ciclismo y la natación

Lo cierto es que no he encontrado ningún artículo que compare directamente las actividades de ciclismo y natación como rehabilitadoras. Pero sí que hay una amplia bibliografía de ambas actividades por separado, con eso y mi experiencia me he aventurado a llegar las siguientes conclusiones, perfectamente debatibles y criticables si algún experto lo considera oportuno.

Nadador

Si seguimos la misma línea de la anterior comparación, podemos observar que los rangos de movimiento son mayores en el ciclismo que en la natación. Y en cuanto a la actividad muscular, como he dicho, no he encontrado ningún artículo con la información comparada de ambas modalidades, pero me aventuro a decir que es mayor en ciclismo (aunque la intensidad es fácilmente modificable en los dos casos, y junto con la intensidad aumentaría la actividad muscular). Por tanto, tenemos que, en líneas generales puede ser mejor deporte de nuevo el ciclismo, pero, ¿por qué he querido destacar la natación?

Si no te dedicas profesionalmente al deporte, es muy probable que cuando llegues a una cierta edad experimentes dolores en la espalda (es una afección muy normal en los deportistas populares), y si a ese dolor le sumas una lesión traumática en el tren inferior como hemos estado hablando a lo largo de este artículo, deberás tener en cuenta la natación como una actividad imprescindible en tu programa de rehabilitación. La ausencia de impactos en la natación y los beneficios ampliamente ratificados de este deporte sobre la columna vertebral harán de esta actividad la idónea para tu propósito.

Para finalizar, me gustaría recordar que sólo he hablado de una parte del programa de rehabilitación y de algunas posibles consideraciones que se podrían tener. Junto a esto, tendríamos que tener en cuenta los ejercicios de propiocepción y de musculación para conseguir un plan más o menos completo. Me despido diciendo que estoy a vuestra disposición para cualquier pregunta o sugerencia.

Referencias Bibliográficas

  • Baechle, T. y Earle, R. (2007). Principios del Entrenamiento de la Fuerza y del Acondicionamiento Físico. National Strength and Conditioning Association. Editorial Médica Panamericana.
  • Villarroya, A et al. (2001). Estudio comparado del pedaleo con la marcha, en relación a los programas de medicina física y rehabilitación. Revista Motricidad. Editorial: Facultad de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte de Granada.
  • Donovan, L., Hart, J. y Hertel, J. (2014). Lower-extremity electromyography measures during walking with ankle-destabilization devices. Journal of Sport Rehabilitation, 2014, 23, 134-144.
  • Gracanin, I., Medjedovic, E., Mekic, H. y Mavric, F. (2012). Effects of swimming within disabled persons. Research in kinesiology.
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9 comentarios en «Rehabilitación de lesiones en extremidades inferiores»

  1. Hola me gustaria saber si la natacion y que tipo de natacio se puede hacer ya que me operaron hace dos años del hombro derecho del manguito rotado y con una lesion en la espalda discopatia lumbar Gracias sludos…

    Responder
    • Hola Jorge!
      Como he dicho en el artículo necesitaría una revisión más específica de tus lesiones para responderte de forma más concreta a lo que preguntas, pero te dejo algunas pautas para que puedas orientarte.
      En cuanto al hombro, supongo que la operación del manguito rotador fue por un desgarro del mismo y lo primero que habría que hacer es valorar la funcionalidad del hombro, ¿puedes moverlo en todas las direcciones? ¿cuál es la amplitud de movimiento que puedes alcanzar? ¿alguna molestia al moverlo o al coger peso? Si lo tienes completamente bien puedes hacer cualquier tipo de natación, si tienes molestias o limitaciones de movilidad habría que seleccionar un estilo y ejercicios concretos y complementar con estiramientos.
      En cuanto a la discopatía lumbar, habría que valorar si es crónica o no, y las molestias que presentas, así como las causas que la han provocado (que pueden ser diversas). En general, cualquier tipo de natación ayuda a la descompresión de las vertebras (por estar en un medio acuático sin impactos), lo cual te viene bien para aliviar el dolor. Además, es estilo crol y el estilo espalda requieren pequeñas rotaciones de la columna, que, si no te suponen molestia, te van a ayudar a mantener la funcionalidad de la columna.
      Por lo tanto, habría que valorar el estado de las lesiones que me comentas y elegir un plan de natación adecuado y complementado con otras actividades.
      Espero que te sirva de ayuda y estoy a tu disposición para lo que necesites!
      Un saludo!! 😉

      Responder
      • saludos lic. jairo
        actualmente estoy desarollando mi proyecto de tesis y necesito algun profesional en la materia de rehabilitacion fisica porque mi tema trata de la creacion de un equipo que auxilie en la rehabilitacion de extremidades inferiores por lesiones deportivas me gustaria saber si puedo asesorar o ver cuestiones tecnicas de tu profesion creo que tienes el perfil adecuado con el cual puedo hacer un vinculo y desarrollar este prototipo de la mejor manera saludos y espero su respuesta

        Responder
  2. Hola estimado
    buenisima publicación
    junto al felicitarlo
    me gustaria saber
    que me recomendaria usted
    a mi ( tengo ” area de condropatia rotuliana” , la cuál alcanza una profundidad de lesión de 7-8 milimetros) .. de hace ya muchos meses…
    quisiera saber que programa de rehabilitación me sería útil
    y tambien preguntarle que signifikaría que a veces la rodilla afectada
    se me hinche ..
    gracias espero respuesta

    Responder
    • Hola Cristobal,
      la condropatía rotuliana supone cuadro de desgaste del tendón rotuliano que puede haber sido causado por múltiples causas, y además puede tener varios grados de afección. Según lo que comentas parece que tienes una pequeña fisura en el tendón, ante la cuál debería acudir a un traumatólogo, que es el que está capacitado para indicar qué lesión y en qué grado la tienes, así como su origen y tratamiento. En cuanto a la inflamación, no es más que una respuesta fisiológica del organismo para aumentar el riego sanguíneo de la zona y así reparar antes los tejidos afectados, lo que puede significar que aún no has alcanzado el nivel de mejoría necesaria como para empezar con el tipo de actividades físicas que comento en este artículo. Un saludo! 😉

      Responder
      • Muchas gracias
        de hace poco acudi a hacerme nuevos examens
        y la lesión disminuyó en un 50 % . ahora solo tengo 3-4 mm
        que ejercicios me recomendaría para poder cicatrizar más rapido ?
        y para el buen estado en general de la rodilla

        Responder
  3. Muy bien todo, pero destacar algunas cosas. Hablas de la natación como opción ideal por ser un deporte sin impacto, acaso una bicicleta estática lo tiene? Otra cosa que me gustaría destacar y creo que se te olvidó es ya que se habla de los efectos beneficiosos de la natación en la rahabilitación (porque lo es) además de citar su ausencia de impacto creo que también deberías haber citado la resistencia continua a la que se somete el individuo cuando se encuentra sumergido en el agua, registrando por tanto una actividad electromiográfica casi constante e ideal para la rehabilitación. Buen artículo.
    Saludos.

    Responder
    • Hola Germán, si lees el artículo de nuevo verás que en ningún momento he dicho que el ciclismo tenga impactos considerables, de hecho es una de las razones por las que lo destaco. Es cierto lo que comentas de la resistencia del agua, y también he comentado que la resistencia se puede modificar en ambos deportes, quizás podría haber aclarado un poco más esta cuestión. Gracias por tu aportación, un saludo! =)

      Responder

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