Rotura del tendón de Aquiles

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El tendón de Aquiles es el tendón más fuerte del cuerpo humano, y conecta el tríceps sural (gemelos y sóleo) a la base del calcáneo (hueso que se haya en el talón del pie). El tendón es una estructura constituida por colágeno, elastina y una matriz extracelular que mayoritariamente es agua, situado entre el músculo y el hueso, y cuya función es transmitir la fuerza generada por el músculo al hueso dando lugar al movimiento articular. El tendón de Aquiles soporta todo el peso del cuerpo (puede llegar a soportar hasta 17 veces el peso del cuerpo sin romperse).

Durante la carrera, la carga a la que es sometido el tendón es la equivalente a 6-8 veces el peso corporal). Hay que aclarar que éstos datos proceden de estudios realizados en laboratorio, tras aislar el tendón, y estirar bajo una tracción constante hasta la rotura, lo cual no se puede extrapolar con certeza a la realidad, aunque si nos sirven para hacernos una idea aproximada de la carga que puede llegar a soportar el tendón.

tendón de Aquiles

Esta fortaleza del tendón no le hace indestructible y por desgracia, muchas personas son afectadas por diversas patologías en la zona. Lo que más me ha sorprendido siempre es que las personas que sufren su rotura, ni siquiera han padecido molestias importantes previas.

Algunos casos de rotura del tendón en deportistas profesionales

Pablo Laso

El entrenador del Real Madrid de baloncesto se rompió el tendón de Aquiles durante el transcurso de un partido. “Noté un fuerte pinchazo en la pierna, pensé que el delegado me había dado con la pizarra”. Un ejemplo de rotura producido en una persona que no está realizando ninguna actividad en el momento de la lesión. El simple gesto repetitivo de permanecer de cuclillas en la banda observando los partidos ha ayudado a que se haya producido la rotura.

David Beckam

El  futbolista inglés con 34 años se rompió el tendón de Aquiles de una manera un tanto absurda. Adjuntamos el vídeo para aquellos que no hayan visto o quieran recordar el momento en el que David se rompió el tendón.

Thomas Vermaelen

Los deportistas más afectados son aquellos que superan la treintena, pero hay casos en deportistas más jóvenes, como sucedió con el central del Barcelona Vermaelen, que sin cumplir los 25 años, sufrió una tendinitis aquilea, que terminó en una rotura del tendón

Jordan Loties

El caso del central de Osasuna Jordan Loties, es más curioso aún, pues se rompe el tendón de Aquiles tras una trifulca entre jugadores, con empujones de por medio, tras lo cual el jugador se echa al suelo hacia atrás, con el tendón de Aquiles roto. Una situación un poco surrealista.

Kobe Bryant

Un caso muy conocido por aquellos seguidores de la NBA, es el de Kobe Bryant, cuya maratón de minutos y partidos consecutivos sin descanso, jugando unos 40 minutos por noche (el partido en la NBA dura 48 minutos), acabó por romper el tendón de Aquiles del jugador. Es una lesión que dada su gravedad y largo período de recuperación, puede marcar la carrera del jugador, ya que es difícil que vuelva a llegar a las condiciones físicas previas de tan alto nivel que Kobe presentaba. “Hice un movimiento que había hecho millones de veces, y el tendón hizo clack”. Adjuntamos un vídeo donde explica el momento de su lesión.

Josue Mena

El velocista español se rompió 2 veces el tendón de Aquiles de la misma pierna, siendo la segunda al mes de medio de producirse la primera, debido a un resbalón.

Corredores

No menciono ningún corredor por desconocimiento, pero ésta lesión afecta sobre todo a runners, que solicitan los tendones casi a diario con grandes marchas y que no suelen dedicar mucho tiempo al trabajo de fuerza para fortalecer éstas estructuras.

Causas de la lesión

La lesión en el tendón de Aquiles, puede ser por factores intrínsecos, relativos a la anatomía del deportista, o a factores extrínsecos relaciones con su entrenamiento, o hábitos posturales.

Factores intrínsecos

  • Hiperpronación del pie, o pies planos o cavos
  • Desequilibrios y/o debilidad musculares, sobre todo en los músculos que estabilizan el tobillo y que soportan los arcos plantares.
  • Falta flexibilidad en caderas, rodillas y pies.
  • Laxitud articular
  • Sobrepeso
  • Degeneración fibras del tendón
  • Aporte sanguíneo defectuoso: isquemia, hipoxia

Factores extrínsecos

  • Demasiado volumen de trabajo de manera reiterada
  • Demasiado velocidad en la carrera
  • Técnica deficiente
  • Fatiga
  • Subir cuestas
  • Carga excesiva
  • Zapatillas o calzado inadecuado
  • Tipo de superficie demasiado dura

Además, la edad, es un factor a tener en cuenta,  ya que las propiedades mecánicas del colágeno del tendón están influenciadas por aquella. Los cambios más apreciables son la mayor rigidez del tendón y la disminución de su capacidad de estiramiento. Aunque el proceso de envejecimiento está previsto genéticamente, no puede ser considerado como algo patológico. La zona más conflictiva es la inserción del tendón (a 2-6 cm de ésta) ya que es la  que peor irrigación presenta.

Suplementos de colágeno u otras sustancias

Existen limitadísimos estudios al respecto que hablen sobre los efectos positivos de la suplementación con colágeno, cartílago de tiburún, sulfatos de condroitina o glucósamina  para prevenir o acelerar el proceso de recuperación en tendinitis. Además, son muy numerosos los casos de personas que tras ingerirlos durante un período prolongado no han notado ninguna mejora en sus tendinopatías. Esto refuerza la idea de que queda muchísimo por estudiar en cuanto al funcionamiento de los tendones, y como minimizar cualquier patología en ellos.

En todo ésto influye que el tendón tiene un ritmo de reparación muy lento debido a su menor metabolismo (por ejemplo, el consumo de oxígeno en el tendón, es un 13% del que presenta el músculo).

Trabajo de fuerza y flexibilidad preventivo para el tendón de Aquiles

Nos centraremos en los ejercicios físicos sin olvidarnos de la importancia de la disminución de peso  (en casos de sobrepeso) para disminuir la carga que soporta el tendón, posibles cambios de zapatillas, o la necesidad de taloneras. El programa de ejercicios, tanto de fuerza como de flexibilidad, hay que realizarlo para ambas piernas para evitar asimetrías.

Flexibilidad

Estiramiento de gemelos

Aqui se pueden realizar varios estiramientos, el clásico contra una pared con el pie apoyado en dorsiflexión, con el pie sobre un escalón, realizando un descenso controlado, o en posición del perro hacia abajo del yoga, montando un pie sobre el otro para enfatizar más el estiramiento del gemelo. Adjuntamos el vídeo del estiramiento de gemelo en posición del perro hacia abajo sin montar un pie sobre el gemelo de la otra pierna.

Estiramiento de sóleo

Para involucrar al sóleo hay que flexionar la rodilla de la pierna a estirar.

En cualquier estiramiento, la adición de bandas elásticas que actúen sobre la articulación del tobillo, potenciará los efectos del mismo.

Liberación miofascial

Mejor que masaje miofascial sobre foam roller realizarlo sobre un tubo de pvc, o una barra olímpica a la altura de las caderas, y que pueda ir girando, conforme nos auto masajeamos con la pantorrilla hacia adelante y hacia atrás, apoyada sobre la barra en cuestión. En el vídeo adjunto se realiza el automasaje con la barra en el suelo, pero resulta más cómodo y de mayor control, realizarla con la barra a la altura de las caderas sobre unos ganchos u otras barras perpendiculares, que le permitan rodar.

Fortalecimiento

Para los ejercicios de fuerza, nos centraremos en la fase excéntrica del ejercicio, realizándola de una manera lenta y controlada (unos 5 segundos de duración la fase excéntrica, y 1 segundo la concéntrica) para bajar 1 pierna del escalón (sobre la que estamos trabajando), y luego subir con los pies juntos. Para calentar conviene realizar una serie de 10 repeticiones trabajando ambos pies.

El porqué del trabajo excéntrico es que promueve la producción de colágeno, permite trabajar con máxima carga. Además, como los tendones tienen un metabolismo muy lento como hemos mencionado antes, con escaso aporte sanguíneo, hay que realizar las repeticiones de una manera lenta, para estimular el flujo sanguíneo y activar los mecano receptores en las células del tendón, que incrementarán la fuerza de éste. Además, acentuando la fase excéntrica permite elongar la unidad musculo-tendinosa, incrementando el rango de movimiento de la articulación, buscando niveles de estiramiento máximos.

El objetivo es realizar éste ejercicio, con peso sobre los hombros, con una carga que nos permita un estímulo de adaptación, como en cualquier otro ejercicio resistido. La cantidad de series, serán 3 de 10 repeticiones, durante 3 días (para trabajo de rehabilitación (con pacientes que presentan por ejemplo una tendinitis aquilea, se recomienda realizar estos ejercicios todos los días, aunque ya sabemos de la dificultad de realizar algo todos los días).
Por supuesto, viene muy bien acudir al fisioterapeuta sin esperar a estar lesionado, para masajear la zona de vez en cuando, y liberla de posibles tensiones. Y sobre todo, si se puede, no escatimar dinero en unas buenas zapatillas para hacer deporte.

Fuentes

Tendón, Valoración y tratamiento en fisioterapia. Antonio Jurado Bueno, Iván Medina Porqueres.

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