6 señales de que debes cancelar tu suscripción del gimnasio

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La idea de comenzar a hacer ejercicio es emocionante. Te propones ir en serio con el entrenamiento, te preparas mentalmente y te unes a un gimnasio sabiendo que lo harás bien y serás constante, pero a medida que pasa el tiempo ya no es tan divertido asistir. ¿Esto es solo una pausa en tu motivación o hay realmente un problema?

Pagar una membresía en el gimnasio es tan importante como pagar cualquier otro servicio. Debes evaluar su calidad y medir si estás obteniendo los resultados que esperabas; si existen fallos o, por alguna razón, estás insatisfecho, tu rendimiento bajará.

Conoce 6 señales de que debes cancelar la suscripción en tu gimnasio.

6 señales de que debes dejar tu gimnasio

1. Las rutinas son aburridas

Si sus entrenamientos son tan monótonos y aburridos que podrías quedarte dormido en el proceso, seguramente no estás en el lugar correcto. Hay un sitio para todos en el mundo, y si este gimnasio, su equipo y sus clases te hacen sentir inconforme con las rutinas de siempre, debes cancelar tu suscripción y cambiar de ambiente.

Alexis Craig, entrenador personal certificado por NASM compara esto con estar atrapado en la ‘’Rueda de Hamster del ejercicio’’ donde las rutinas de entrenamiento son idénticas cada semana, sin variación de peso, velocidad, inclinación y formato. Por otro lado, Tony Carvajal, entrenador certificado de CrossFit con RSP Nutrition, está de acuerdo: “debes ser estimulado mental y físicamente, ya que el aburrimiento puede llevar a la complacencia”.

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2. No te gusta asistir

Las membresías de los gimnasios tienen mucho en común con las relaciones sentimentales. Cuando comienzas a salir con alguien estás ansioso, nervioso y emocionado, pero después de un tiempo, esa sensación de novedad y frescura desaparece y empiezas a ver los fallos en la relación. Al final te acabas dando cuenta de que no eres tú, sino el otro.

Las personas ven los gimnasios como un ‘’tercer espacio’’. No estás ni en casa ni en el trabajo, por lo que es de suma importancia disfrutar el tiempo que pasas en él. De hecho, a largo plazo, la forma en cómo te sientes en el gimnasio influye en las horas que pasas en él, y esto último en tu calidad de vida.

Asiste a un lugar en el que puedas entrenar sin presiones, que te haga sentir bien y puedas darte el lujo de seleccionarlo pensando solo en tu bienestar.

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3. No estás viendo resultados

Debes comenzar a ver resultados al menos un mes después de haberte unido al gimnasio. A los 3 meses, los resultados deberían ser más notorios.

La falta de progreso (sin importar cuáles sean tus objetivos) indica que algo no se está haciendo bien, además de que sentirte estancado impide que exista entusiasmo de tu parte. En este sentido, existe la posibilidad de que el gimnasio en el que estás, y los programas que ofrece, no sean adecuados para ti.

No todas las personas están construidas de la misma manera ni reaccionan de la misma manera a los diferentes estilos de entrenamiento que existen. Si no estás viendo progresos, empieza a pensar en una forma de avanzar y probar algo diferente.

Señales de que el gimnasio dónde vas no te conviene

4. La cultura del gimnasio no es la correcta

El ambiente del gimnasio al que te has unido es crucial para tu éxito. No se trata de las instalaciones, los equipos o los entrenadores más cotizados, sino del ambiente que crean sus integrantes.

Si no te sientes cómodo con tus entrenadores y compañeros considera cancelar la suscripción. En muchas ocasiones los miembros con más experiencia juzgan a los mas nuevos, creando un ambiente tóxico al que comprensiblemente no deseas volver. También puedes estar constantemente comparándote con otros sin tener en cuenta que todos tienen diferentes objetivos y habilidades.

Si te pasas más tiempo mirando a los demás que entrenando, reconsidera cambiar de gimnasio.

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5. La atención no es adecuada

Los miembros de un gimnasio generalmente tienen expectativas de lo que obtienen por el dinero que pagan. Entre esas están un equipo de calidad, instalaciones limpias y seguras, una lista completa de clases atractivas y entrenadores personales certificados y bien entrenados que no solo te presionan para que pagues, sino que te presionan para que rindas y cumplas objetivos.

Estas tres son señales de alerta para cambiar de gimnasio:

  • Nunca ves los entrenadores hacer ejercicio y no se toman en serio su propia salud. No puedes esperar que un entrenador se responsabilice de hacer todo lo posible o te ayude a alcanzar tus metas si no se toma su propia forma física en serio.
  • Si los entrenadores no tienen las habilidades y el conocimiento necesario para ayudar a otros. “No te avergüences de preguntarle a tu entrenador que certificaciones o educación tiene” comenta Carvajal.
  • Si tu entrenador físico no refleja una mentalidad positiva y nunca te motiva. Un entrenador debe ser un líder natural, alguien a quien respetas y puedas llegar a admirar. “Si tu entrenador no toma las cosas en serio o siempre piensa que todo es una broma, es una mala señal”—Dijo Carvajal.
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6. Las instalaciones y el equipo están en mal estado

Cuando firmas el contrato de membresía no solo tú te comprometes con el gimnasio, sino que el lugar también debe comprometerse contigo.

“Como miembro, tu pago mensual debe ir a mejoras en el gimnasio: equipo nuevo, clases nuevas, mantenimiento y limpieza de las cosas… todo ello siempre deben ser un estándar en cualquier instalación de capacitación profesional” –Menciona Carvajal.

Cuando los propietarios de un gimnasio no invierten en su equipo, no invierten en sus miembros. Para saber esto, solo debes observar con atención tu lugar de entrenamiento. Si llevas algún tiempo allí y te fijas en que no se han agregado nuevos equipos o los que hay están oxidados y en mal estado, a los propietarios no les importa ni el lugar ni tú.

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Conclusión

Pese a lo motivado que puedas llegar a estar, el gimnasio que hayas elegido juega un papel fundamental en el éxito que tendrás en esta área. Si es un lugar tóxico, no posee las condiciones apropiadas y sus trabajadores no están capacitados, perderás todo interés en asistir al gimnasio.

Referencias

Osnato, J. 7 Signs It’s Time to Break Up With Your GYM. Para Livestrong [Revisado en febrero de 2019].