Termogénesis inducida por el frio ¿funciona realmente?

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Contenido del artículo

La termogénesis es el proceso por el cual se produce calor en el organismo y es primariamente resultado de tu metabolismo. La termogénesis es activada por diferentes mecanismos, como puede ser la comida que ingerimos, el ejercicio o como el caso que nos ocupa hoy, la exposición al frío.

La termogénesis inducida por el frío es la producción de calor corporal durante y después de una exposición del cuerpo al frío. El cuerpo debe producir calor cuando está expuesto a éste, debido a que todos los sistemas fisiológicos y bioquímicos estos diseñados para trabajar a una temperatura óptima, es decir a unos 37 grados centígrados.

¿Cómo funciona la termogénesis inducida por el frío?

Existen dos maneras para que el cuerpo incremente la tasa metabólica y produzca más calor:

  • A través de los músculos, temblando.
  • A través de la activación del tejido adiposo marrón, el responsable de calentar el cuerpo en caso de exposición al frío.

La mayoría del tejido adiposo en los adultos es tejido adiposo blanco, que es relativamente inactivo. Hasta muy recientemente, se pensaba que solo los niños tenían grandes cantidades de tejido adiposo marrón; recientemente se ha descubierto que los adultos lo poseen también.

En adultos con la suficiente cantidad de grasa marrón, la exposición al frío puede incrementar la tasa metabólica. La exposición a una temperatura ambiente de 19 grados centigrados mientras se viste solo con ropa interior, causa un incremento de hasta un 30% en gasto energético corporal, sobre una tasa metabólica de 1446 calorías diarias. Si este gasto energético fuese repetido continuamente, grandes cantidades de energía serian consumidas. El problema es que para quemar unas 400 calorías extra, tendrías que estar sentado en una habitación fría en ropa interior unas 20 horas al día.

El agua tiene una mayor capacidad para enfriar el cuerpo que el aire, por lo tanto, la exposición a agua fría es una manera más eficiente de enfriar el cuerpo. La inmersión de todo el cuerpo, con la cabeza fuera, a una temperatura de 20 grados centígrados, causa un aumento del 93% en la tasa metabólica. Si esto se realizase durante 24 horas, significaría unas 1500 calorías mas quemadas. Una exposición a 14 grados centígrados, multiplicaría la tasa metabólica en un 350%. Sería el equivalente a 6750 calorías diarias, unas 280 calorías por hora.

¿Las duchas frías son efectivas para incrementar la tasa metabólica?

Las duchas frías no son tan efectivas como una completa inmersión, pero son una alternativa razonable, con efectos positivos sobre la fatiga, el sistema inmune e incluso la depresión. De hecho son altamente recomendables para empezar el día de una manera más enérgica y sobre todo cuando se toman en forma de “duchas de contraste” (alternando 30 segundos de agua caliente por 30 segundos de agua fría durante varios minutos ) para ayudar a la recuperación tras entrenamientos intensos.

Como vimos antes, una exposición de una hora a temperatura ambiente de 19 grados centígrados causa un incremento de un 30% en la tasa metabólica. Dado que el agua es más eficiente que el aire a este respecto, deberían bastar 5 minutos en la ducha a la misma temperatura para conseguir el mismo efecto. Si la tasa metabólica se incrementa al menos en un 30% y dura al menos una hora, siendo generosos, quemaríamos 21 calorías en una ducha fría.

Si tomásemos una ducha a una temperatura más fría aun, a unos 14 grados centígrados y estuviésemos allí una hora y el incremento en la tasa metabólica durase dos horas, una vez más siendo muy generosos, quemaríamos 560 calorías extra. Dado que nadie tiene planeado pasarse una hora bajo la ducha diariamente a esa temperatura, esta es, cuanto menos, una propuesta poco realista.

Termogenesis Fria

¿La exposición al frío es mejor que el ejercicio para quemar calorías?

En la actualidad mucha gente se interesa por la termogénesis fría como una manera de quemar calorías sin hacer absolutamente nada. Sin embargo existen una serie de problemas respecto a este asunto.

El primero de ellos es que el ejercicio quema muchas más calorías que cualquier razonable y creíble incremento en el metabolismo a través de la exposición al frío.

La cantidad de energía gastada a través del ejercicio es medida en términos de equivalentes metabólicos o METs. Un MET es el incremento que una actividad física causa en la tasa metabólica basal. Por ejemplo, jugar un partido de tenis tendría una intensidad de 10 METs.

Según incrementemos la intensidad del ejercicio, se incrementara su cantidad de METs. Incluso actividades moderadas físicamente incrementan la tasa metabólica más que la exposición al agua fría. Por la tanto, si quieres quemar más grasa, mejor juega un partido durante una hora que permanecer baja la ducha con agua fría durante el mismo periodo de tiempo. Particularmente, encuentro más divertido un partido de tenis.

La objeción final a la noción de que incrementando la tasa metabólica a través de la exposición al frío se quema más grasa es la misma que con el ejercicio: es muy fácil recuperar lo “quemado” a través de la comida. Incrementar el metabolismo no tiene ningún tipo de ventaja sobre el ejercicio a este respecto. Si no controlas tu alimentación, tanto el ejercicio como la exposición al frío no importaran mucho de cara a perder peso.

baños de agua fría

Conclusión

Ciertas figuras de renombre en la actualidad han generado gran cantidad de interés y controversia acerca de la termogénesis fría, probablemente porque es algo nuevo y diferente y porque la gente suele buscar nuevas soluciones para la perdida de grasa. Pero, tal como hemos visto con anterioridad, la termogénesis fría no es ni mucho menos la panacea bajo ningún concepto. Generada de una manera poco práctica y confortable, no es en la actualidad una práctica recomendada para grandes pérdidas de peso y grasa.

A pesar de que es evidente que ciertas exposiciones al frío, como pueden ser las duchas frías, ayudan en cuestiones metabólicas y de recuperación, sus resultados en cuanto a la quema de grasa son, cuanto menos, modestos. Un apropiado plan de entrenamiento combinado con una dieta enfocada a la pérdida de peso son realmente instrumentos más apropiados para este fin que la termogénesis fría, de la cual no podemos esperar milagros.

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5 comentarios en «Termogénesis inducida por el frio ¿funciona realmente?»

  1. Los grados son Celsius, centígrados es la palabra usaba para decir que entre el punto de fusión del agua y el de su evaporación hay 100 grados. La escala Kelvin también es centígrada.

    Fusión del agua: 0º C, donde C es CELSIUS
    Fusión del agua: 273,15 K, donde K es Kelvin.

    Evaporación del agua: 100 ºC, donde C es… … … ¡¡¡Celsius sí!!!
    Evaporación del agua: 373,15 K, donde K es Kelvin.

    373.15K – 273,15K = 100 K
    100º – 0º = (Ésta te la dejo como deberes)

    Responder
  2. El grado Celsius(históricamente conocido como centígrado;símbolo °C) es la unidad termométrica cuyo 0 se ubica 0,01 grados por debajo del punto triple del agua y su intensidad calórica equivale a la del kelvin.

    El grado Celsius pertenece al Sistema Internacional de Unidades, con carácter de unidad accesoria, a diferencia del kelvin, que es la unidad básica de temperatura en dicho sistema.

    Anders Celsius definió su escala en 1742 considerando las temperaturas de ebullición y de congelación del agua, asignándoles originalmente los valores 0 °C y 100 °C, respectivamente (de manera que más caliente resultaba en una menor temperatura); fueron Jean-Pierre Christin (1743)y Carlos Linneo (1745) quienes invirtieron ambos puntos más tarde.El método propuesto, al igual que el utilizado en 1724 para el grado Fahrenheit y el Grado Rømer de 1701, tenía la ventaja de basarse en las propiedades físicas de los materiales. William Thomson (luego Lord Kelvin) definió en 1848 su escala absoluta de temperatura en términos del grado Celsius. En la actualidad el grado Celsius se define a partir del kelvin del siguiente modo:

    t(^\circ \text{C})= T (\text{K}) – 273{,}15

    Los intervalos de temperatura expresados en °C y en kelvins tienen el mismo valor.

    La escala de Celsius es muy utilizada para expresar las temperaturas de uso cotidiano, desde la temperatura del aire a la de un sinfín de dispositivos domésticos (hornos, freidoras, agua caliente, refrigeración, etc.). También se emplea en trabajos científicos y tecnológicos, aunque en muchos casos resulta obligado el uso de la escala de Kelvin.

    «Quod audacia ignorantiam»

    Responder

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