Vacuna contra el coronavirus covid-19 ¿qué se sabe hasta ahora y qué opciones hay?

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Llevamos meses oyendo hablar diariamente sobre el coronavirus y, tras largas semanas de cuarentena, todos miramos hacia un mismo objetivo: su fin. Se han probado distintos medicamentos, pero, aún así, no se han podido evitar miles de muertes a lo largo del mundo. La solución de los científicos es obvia: encontrar una vacuna contra el coronavirus COVID-19. Pero ¿en qué proceso se encuentra? ¿Cuándo estará disponible? Esas son las preguntas que vamos a contestarte en este artículo a partir de los datos que existen en la actualidad.

Vacuna contra el coronavirus COVID-19

Hace cincuenta años los distintos países luchaban por ser el primero en llegar a la luna. Unas décadas después, vuelve una nueva batalla, también científica, pero esta vez se basa en encontrar una vacuna contra el coronavirus COVID-19. La vida de muchas personas está en juego, es necesario dar una solución a la mayor pandemia que se ha desarrollado en el siglo XXI, pero no es un camino fácil.

Centros de investigación de todo el planeta trabajan a contrarreloj para encontrar una cura con el fin de tratar a pacientes enfermos. La vacuna serviría además para evitar que, en un futuro, se contagien más personas. Actualmente existen seis ensayos clínicos que se empezarán a probar en pacientes. Igualmente, son 77 los estudios que siguen investigándose en los laboratorios.

Vacuna contra el coronavirus COVID-19

Estudios en marcha

Entre los estudios señalados por la OMS, hay dos ensayos que  han alcanzado una etapa más avanzada dentro del camino de la investigación. Esto significa que han superado el escollo de demostrar su seguridad (fase 1) y ahora luchan por demostrar su eficacia (fase 2). 

El primero, impulsado por el Instituto de Biotecnología de Pekín, empezó a testarse la semana pasada en 500 personas de la ciudad de Wuhan. El segundo, diseñado por la Universidad de Oxford, comenzará dentro de unos días y contará con 510 voluntarios sanos del Reino Unido. 

Resultados preliminares

Los primeros resultados de estos trabajos podrían tardar en conocerse tan solo unos meses. Ahora, esto no significa que la vacuna esté ya preparada entonces, puesto que harían falta más estudios de seguridad y eficacia y, por supuesto, más tiempo.

Los expertos piensan que dentro de 12 o 18 meses habrá resultados más importantes y seguros. Las vacunas se están desarrollando rápidamente, pero es probable que lleguen demasiado tarde para influir en la primera ola de esta pandemia.

Candidatos españoles en la vacuna contra el Covid-19

Asimismo, existen otros candidatos para conseguir la vacuna contra el Covid-19. Entre ellos destacan dos estudios españoles liderados desde el Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC). Uno de ellos, diseñado por el equipo del investigador Mariano Esteban, trabaja para crear una inmunización a partir de una estrategia ya utilizada contra el virus de la viruela. El otro, liderado por Luis Enjuanes e Isabel Sola, está utilizando herramientas de edición genética para crear una versión atenuada del virus en pos de una vacuna.

Los proyectos recogidos por el organismo de Naciones Unidas solo representan una parte de las investigaciones que actualmente se están desarrollando. Así, por ejemplo, en Cataluña se están realizando dos estudios tras una inyección de 4 millones de euros por parte de la Generalitat para realizar 19 proyectos de investigación sobre la covid-19. Uno en el Institut d’Investigacions Biomèdiques August Pi i Sunyer (IDIBAPS) y otro en el Institut de Recerca de la Sida (IrsiCaixa).

Vacuna contra el coronavirus COVID-19

Trabajo mundial en busca de la vacuna

Hasta ahora, el mundo jamás había estado tan pendiente de los resultados de una investigación. El esfuerzo global de I + D en respuesta a la pandemia de covid-19 no tiene precedentes en términos de escala y velocidad. Los principales focos de investigación son Estados Unidos (el 46% de los proyectos en marcha) y Asia (38%). Le siguen Australia y Europa (18% cada una). En cuanto a la financiación, el 72% de los proyectos sobre vacunas están siendo liderados por entidades privadas, frente al 28% nacidos en organizaciones académicas. 

Con todo, cabe destacar que sea quien sea el primero que logre una solución eficaz, será imprescindible garantizar una fuerte coordinación y cooperación internacional entre los desarrolladores de vacunas, los reguladores, los encargados de la formulación de políticas, los financiadores, los organismos de salud pública y los gobiernos para garantizar que puedan fabricarse en cantidades suficientes y suministrarse de manera equitativa a todas las áreas afectadas, especialmente a niveles bajos. 

Ensayos de exposición

Uno de los mayores inconvenientes a la hora de encontrar una vacuna contra el coronavirus es el tiempo que lleva la fase III de desarrollo de toda vacuna. Esta consiste en evaluar la seguridad y eficiacia de la misma en decenas de miles de personas y analizar luego esa información.

Pero para acelerar ese proceso, dos grupos de expertos, uno de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres y otro de la Universidad Rutgers, en Estados Unidos, han lanzado una polémica propuesta: sustituir la fase III por los llamados ensayos de exposición.

¿En qué consisten los ensayos de exposición?

Consiste en probar algunas de las vacunas más prometedoras en un número reducido de personas (entre 100 y 150). Se las contagiaría artificialmente con el virus para ver si las vacunas funcionan.

En este caso se abre un dilema ético: el de si se puede infectar a personas sanas con una enfermedad para la que no hay cura y cuyos efectos a largo plazo se desconocen, aunque sea para un bien superior como es el de crear una vacuna.

Ahorro de meses de trabajo

La cuestión es que en un ensayo normal, habría que esperar a que el voluntario se encontrara con el patógeno de forma natural, y eso no siempre ocurre. Es más, existe aún más motivo con el coronavirus. La razón es que en la pandemia actual la gente se está aislando y esto puede demorar ese encuentro muchos meses o no ocurrir nunca.

Con este tipo de ensayo, los expertos creen que se pueden ahorrar entre seis y tres meses. Dada la tasa a la que las personas mueren por esta enfermedad, «ahorrar entre tres y seis meses de una evaluación de una vacuna podría ser algo increíblemente valioso desde la perspectiva de salud pública, en términos de obtener una vacuna eficaz», afirman algunos expertos. 

Vacuna contra el coronavirus COVID-19

Conseguir la vacuna contra el coronavirus COVID-19 en un año

Por otro lado, Melanie Saville es la responsable de desarrollo de vacunas de CEPI, la coalición internacional para preparación ante epidemias que nació en 2017 para desarrollar vacunas para epidemias que no interesaban a la industria farmacéutica, entre ellas la del ébola. Actualmente, está centrada en un objetivo completamente distinto: conseguir cuanto antes inmunizaciones para una pandemia cuyo interés económico es evidente, pero en la que existe el riesgo de que solo los países ricos puedan acceder a ella.

Financiada por la Comisión Europea, Gobiernos nacionales y organizaciones no gubernamentales como la Fundación Bill y Melinda Gates y Wellcome, esta organización financia actualmente ocho candidatos a vacuna de varios países, incluidas tres que ya han comenzado su fase de pruebas en humanos. Estas son las de Moderna, Inovio y la Universidad de Oxford.

Empezar a administrarse en enero

El mensaje de la organización es que es posible conseguir una vacuna contra el coronavirus COVID-19 funcional que pueda empezar a administrarse de urgencia en enero y aprobarse a mediados del próximo año. Pero para que pueda llegar a todo el mundo hace falta dinero. Hasta el momento se han recaudado 915 millones de euros y según sus cálculos hacen falta unos 2.000 para poder conseguir vacunas efectivas y garantizar una capacidad de producción suficiente.

Saville lleva más de 20 años trabajando en primera línea en el desarrollo de vacunas contra todo tipo de virus. Entre ellas se encuentran la gripe estacional y la pandémica, el ébola, el VIH y el dengue, entre otras. Los estudios se han desarrollado en empresas farmacéuticas como Wyeth, Sanofi Pasteur y Janssen.

Una de las cosas que mejor recuerda la viróloga es el fracaso contra su primer enemigo, del que cree que hay muchas lecciones que aprender para poder vencer al nuevo SARS-CoV-2. A finales de la década de 1990, Saville intentó sin éxito conseguir una vacuna contra el virus sincitial respiratorio. Este afecta a bebés y sobre él están puestas las miradas ahora. Se trata de un patógeno que no genera inmunidad completa. Por lo tanto, la misma persona puede infectarse varias veces hasta que logra que su sistema inmune lo sepa vencer.

De ese virus aprendieron algo muy sencillo e importante: que es clave que el antígeno (el retrato robot del virus que se da al sistema inmune para que lo recuerde y sepa eliminar al patógeno) permanezca en el tiempo dentro de nuestro cuerpo y no se degrade para evitar la reinfección. Por ello, todo lo que se aprendió entonces, lo están usando ahora contra la Covid 19.