5 razones por las que utilizar un pulsómetro

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Muchas veces desearíamos tener una medida exacta de nuestro rendimiento durante los entrenamientos ya que las sensaciones que tenemos no siempre coinciden con la realidad. Para solucionar este inconveniente tenemos a nuestra disposición dispositivos capaces de medir variables relacionadas con nuestro rendimiento. La más importante de éstas es el número de pulsaciones por minuto y para averiguarla sería necesario adquirir un pulsómetro.

1. Te ayuda a calcular tu frecuencia cardíaca máxima

Puede parecer algo poco importante, ya que muchas de las personas que entrenan utilizan la fórmula de restar la edad a 220 para averiguar este dato, aunque eso no quita para que esa cifra sea únicamente una estimación.

Para averiguar nuestra frecuencia cardíaca máxima (FCM) con un pulsómetro es conveniente hacerlo haciendo una carrera de 5K (en el caso de que seamos corredores habituales) o a través de una sesión de HIIT. Como tendremos que esforzarnos al máximo, obtendremos un número de pulsaciones más acorde a nuestra capacidad cardiovascular real.

A partir de la cifra que obtengamos, ya podremos programar diferentes rutinas en función de si queremos entrar dentro del umbral aeróbico o anaeróbico.

2. Te permite entrenar bien los días de recuperación

No es necesario que todos los días entrenemos al máximo. También es importante que programemos algún día para realizar entrenamientos de recuperación que nos permitan regenerar nuestros tejidos y dar descanso a nuestro sistema cardiovascular.

Es por eso que el pulsómetro nos puede resultar bastante útil, ya que nos permitirá asegurarnos de que no nos estamos excediendo con nuestra actividad física ese día. Además, para los corredores, estos días se pueden aprovechar para hacer una descarga activa de los entrenamientos previos, construir más resistencia y sumar más kilómetros a nuestras piernas.

Las pulsaciones que debemos alcanzar durante estos días van a depender especialmente de nuestro nivel de forma y edad, aunque existen algunos parámetros que nos pueden ser de utilidad para saber a qué ritmo debemos ir. Algunos corredores sugieren que no conviene pasar de las 140 pulsaciones o no pasar del 65-70% de la FCM. Sin embargo, lo más importante es que nos sintamos cómodos haciendo ejercicio ese día, a un ritmo en el que incluso podamos conversar.

quemar grasa con pulsometro

3. Puedes entrenar tu resistencia

Para poder mejorar en cualquier deporte que requiera capacidad aeróbica, es necesario aumentar nuestra resistencia, y un pulsómetro nos puede ayudar a controlar nuestras pulsaciones durante esas sesiones largas de entrenamiento.

En esas sesiones, los principiantes no deben pasar del 50-65% de pulsaciones, los intermedios pueden llegar a un 60-75% y únicamente los más expertos podrían permitirse alcanzar un rango de 70-85%. Por lo tanto es importante ser consciente de nuestro propio nivel y a partir de ahí calcular el número de pulsaciones que no debemos sobrepasar en ningún momento.

4. Puedes entrenar en el umbral anaeróbico

Los entrenamientos destinados a mejorar la zona anaeróbica son muy eficaces para que los corredores puedan correr más rápido durante mayor tiempo. Por una parte permitimos que nuestro cuerpo use el oxígeno que recibe de una manera más eficaz y por otra ayudamos a aumentar nuestro umbral láctico, es decir, el punto en el que nuestro cuerpo parece estar cerca del agotamiento total.

Es por eso que nos puede ser útil determinar cuánto de rápido podemos ir durante estas sesiones. El objetivo es el de ir a un ritmo del 85-90% de nuestra FCM durante al menos 20 minutos.

umbral lactico

5. Te ayuda a practicar mejor el HIIT

El entrenamiento HIIT proporciona grandes beneficios como incrementar nuestro metabolismo, mejorar nuestra resistencia y aumentar nuestra capacidad para quemar grasas. Para entrenar de esta manera, primero debemos calentar muy bien para posteriormente realizar varias rondas de sprints de velocidad acompañadas de tiempos de recuperación.

En los sprints deberíamos alcanzar entre un 80-95% de nuestra FCM, mientras que en los periodos de recuperación nuestras pulsaciones tendrían que rondar entre el 40-60% de las pulsaciones. El tiempo que dure cada periodo va a depender del nivel de cada uno. Una buena opción sería que el tiempo de recuperación sea el mismo que el del sprint, aunque éstos también podrían ser más largos en el caso de que no estemos aún acostumbrados a este tipo de entrenamiento.

Referencias