
El estudio fue realizado en 7 powerlifters profesionales, después de 10 días consecutivos sin entrenar, los cuales entrenaron durante periodos de 2 horas consecutivas a intensidades de hasta el 95% del 1RM. La fuerza no es una variable que se pueda medir directamente con un aparato, por ello se midieron los niveles de DHEA-S, HRV, Creatina quinasa y marcas personales.
El DHEA-S es una hormona, producida naturalmente en nuestro cuerpo, necesaria para los procesos reparadores que suceden tras sufrir daños en el sistema nervioso central (1) y, por ello, importante en los periodos de descanso.
El HRV es la tasa de variación del ritmo cardíaco, el principal objetivo de este estudio era comparar el HRV con el rendimiento de los aletas puesto que sería útil variar los planes de entrenamiento según esta variable que tiene en cuenta el estado anímico y de estrés del atleta.
La Creatina quinasa (CK) representa el daño sufrido por el músculo. Cuando hablamos de powerfilfting, halterofilia o culturismo, la concentración de CK después de un entrenamiento es realmente elevada, también usado como indicador del dolor muscular y, por tanto, de la recuperación muscular.
Las marcas personales se reflejaron sobre el 3-RM, es decir, el máximo peso en un levantamiento para realizar 3 repeticiones. La importancia de esta variable es que, con un tiempo de recuperación demasiado pequeño, las marcas personales descienden notoriamente.
Vamos a lo que realmente nos importa, lo anterior era una definición de términos necesaria para entender los resultados que nos ofrece este estudio.

Podemos observar cómo los protocolos de entrenamiento de fuerza y musculación producen picos importantes de CK justo al terminar el entrenamiento. Cualquier persona habrá notado en las horas posteriores a un entrenamiento intenso los músculos están totalmente fatigados.
La concentración más baja de CK se encuentra 48 horas después del entrenamiento pero, ¿por qué no vuelve a los valores iniciales? Es sencillo, los sujetos del estudio estuvieron un periodo de 10 días consecutivos sin entrenar por lo que la concentración de CK era tan baja que no supone un valor representativo, salvo que descansasen otros 10 días no alcanzarán nunca esos niveles.

Otra medida que se realizó es medir la sensación subjetiva de dolor. Trascurridas 24 horas después del entrenamiento, la sensación de dolor es máxima (seguramente producida por agujetas) y esta decrece tras 48 horas a unos niveles todavía muy distantes respecto a los niveles iniciales.
Estoy seguro de que estáis pensando lo mismo que en el caso anterior: no vuelve a los niveles debido al periodo de descanso al que fueron sometidos antes del estudio. Y es totalmente cierto, sin embargo, la sensación subjetiva de dolor irá disminuyendo en posteriores sesiones de entrenamiento. Largos periodo de “desentrenamiento” conllevan ralentizaciones en los procesos antiinflamatorios y de recuperación sean mucho más lentos al retomar el entrenamiento, pasarán semanas hasta que los sujetos apenas tengan sensaciones de dolor 48 horas después del entrenamiento.

La concentración de DHEA-S disminuye notoriamente durante las 24 horas posteriores al entrenamiento. Esto es debido a que, tras el entrenamiento, el daño en el sistema nervioso debe repararse, aumentando la tasa de consumo de DHEA-S. Este daño se produce porque las contracciones y, por tanto, la fuerza producida por los músculos son señales eléctricas enviadas por nuestro sistema nervioso.
Tras 48 y 72 horas los niveles de DHEA-S volvieron a la normalidad, reflejando que la reparación nerviosa ya había concluido. En otro estudio donde los atletas fueron sometidos a 1 mes de desentrenamiento (2) los niveles de DHEA-S disminuyeron durante las posteriores 72 horas, confirmando la teoría de que los periodos largos sin entrenar producen que los procesos de recuperación y reparación tanto muscular como nerviosa sean más lentos.

Tras 24 horas de descanso se reportó un enorme descenso del rendimiento en sentadilla trasera (también se reportó este hecho en peso muerto, press y sentadilla frontal) y fue, en todos los casos, a partir de las 48 de descanso cuando el rendimiento se recuperó el rendimiento inicial.
¿Influye el periodo largo de descanso en el “enorme” aumento del rendimiento que se produce a partir de las 48 horas de descanso? Obviamente sí y conviene recordar que son powerlifters profesionales que tardan meses en aumentar sus marcas personales. Los pesos manejados el primer día fueron ínfimos comparados con las marcas personales de los sujetos y, en días sucesivos, recuperan progresivamente el rendimiento que tenían antes del largo descanso.

Menos cansancio, mayor rendimiento, mayores ganancias. Cuida los descansos tanto como tus entrenamientos puesto que son igual de importantes a la hora de ganar masa muscular o fuerza.
Los powerlifter del estudio trabajan sobre su 95% teórico después del gran periodo de descanso, lo más seguro es que esta marca sea alrededor del 70%-80% de su marca competitiva (sin equipación). Durante el periodo precompetitivo de halterofilia (unas semanas antes de una competición) se entrena dos días por semana al 95% (o incluso al 100% con tomas de máximos) del 1RM tanto en arrancada como dos tiempos, mientras que se mantiene un 75-85% para los otros dos días de la semana con entrenamiento. Además, estas sesiones son de 2 horas. Lo digo porque ahora mismo en el club de halterofilia al que pertenezco estamos en esta fase de la planificación y para nada estamos sobreentrenados, mantenemos un nivel de intensidad altísimo durante varias semanas para conseguir el pico de forma durante la competición para, posteriormente, reducir MUCHO la intensidad del entrenamiento.
Un estudio que estudiase una caso parecido pero sobre entrenamientos del 80% sería prácticamente inútil, ya que no se tendría un modelo intuitivo de cómo evoluciona la fatiga según aumenta la intensidad del entrenamiento. Tanto estos estudios como la experimentación en laboratorio (ya sea para medicina, electrónica, ingeniería, etc.) se hace sobre “la peor situación” posible, para tener un marco de actuación sobre el caso más extremo. Además, para disciplinas deportivas siempre se trabajan con intensidades cercanas al 100% sea cual sea la especialidad estudiada.
Un saludo
Precisamente la separación de la musculación del powerlifting y la halterofilia es la que ha destrozado el entrenamiento en España. También hay levantadores de halterofilia amateurs y powerlifters amateurs, no todos somos competidores competidores profesionales ni mucho menos mantenemos niveles de entrenamiento olímpicos. La halterofilia y el powerlifing usan los mismos movimientos, bueno, más bien el culturismo y la musculación usan los mismos movimientos que la halterofilia y el powerlifting, todo lo aprendido en estas disciplinas es aplicable al mundo de la musculación, amateur o no.
El cuerpo responde igual porque es un estímulo igual: entrenamiento de resistencia con cargas adicionales (o entrenamiento de fuerza). Cuanto más se separe la musculación de este hecho más perjudicada saldrá la persona. Este hecho se puede ver perfectamente comparando los gimnasios universitarios españoles con los americanos: aquí nos hemos empeñado en separar la musculación de otras disciplinas y tenemos una tasa de consumo de esteroides en menores mayor que en EE.UU, además de no producir atletas a nivel universitario. En EE.UU se entrena bajo los principios de la halterofilia (aun practicando la musculación) y los equipos universitarios siempre tienen atletas de alto nivel disponibles.
También podemos comparar modelos fitness americanos con españoles u otros europeos. Aun habiendo la misma cantidad de esteroides por medio, los americanos consiguen cuerpos más espectaculares y grandes por aplicar los principios de periodización de powerlifting (como el método conjugado).
Como nota adicional, decirte que los descansos entre series son de 1 a 2 minutos para no perder la activación neural, y de 5 minutos entre diferentes ejercicios, por ejemplo al pasar de entrenar la arrancada al jerk.
Un saludo