Muchos de nosotros hemos escuchado teorías contradictorias acerca de la influencia que tiene el alcohol en el rendimiento deportivo y más concretamente en la ganancia de masa muscular. Por una parte, algunos señalan que el alcohol podría no ser tan malo para el desempeño deportivo, siendo incluso la cerveza una bebida muy popular en el post-entrenamiento de algunos atletas. Por otra parte, existen otras teorías que señalan que la influencia que el alcohol puede jugar a la hora de rendir al máximo en nuestros entrenamientos puede ser totalmente negativa.
Por ese motivo, muchos atletas se preguntan hasta qué punto afecta el consumir alcohol a sus entrenamientos de fuerza y hipertrofia. En un estudio reciente de Bianco et ál. (2014) se trató de analizar qué hace el alcohol a los atletas. Descubre porqué hay algunos atletas que suelen beber alcohol y que consecuencias puede tener ésto para su rendimiento.
¿Por qué algunos atletas beben alcohol?
El alcohol es una parte complicada de la cultura de los atletas. El hacer deporte, en sí, es una actividad social, igual que lo es el consumo de alcohol. Como resultado, a veces ambos van de la mano. De hecho, en otro artículo redactado por Doug Dupont, se analizó una serie de estudios que descubrieron que posiblemente existe una correlación entre los estudiantes que entrenan fuerza y el consumo de alcohol.
La correlación existente entre el consumo de alcohol y los deportistas no acaba simplemente en el plano social. De hecho, Doug Dupont alega haber escuchado varias historias, algunas puede que sean verdad y otras puede que no tanto, de levantadores de peso olímpicos y otro tipo de deportistas que entrenan fuerza que consumen alcohol como medio para aumentar su flujo sanguíneo después de un entrenamiento. En otras palabras, algunas personas utilizan el alcohol como un medio para su recuperación.
Pero antes, no nos dejemos llevar. Es cierto que existe cierto historial de consumo de alcohol entre deportistas, pero no olvidemos este antiguo proverbio: la correlación no significa siempre causación. El ser personas sociales puede que nos haga mejores atletas, y puede que haga más probable que consumamos alcohol, pero eso no significa que el alcohol deba sustituir nuestros batidos de proteína después de entrenar.
¿Qué efectos tiene el alcohol en la síntesis de proteína?
En el estudio publicado por Bianco et ál. (2014), los investigadores buscaron todos aquellos estudios que se pudiesen encontrar relativos al desarrollo muscular y al alcohol en aras de poder compararlos todos y obtener una conclusión. Así, encontraron un total de 106 estudios que encajaban dentro de esas líneas, pero el problema es que esos estudios abordaban una gran variedad de temas. También encontraron que en algunos aspectos la información que había era escasa, probablemente pro los problemas éticos de llevar a cabo una investigación basada en el consumo de alcohol.
En este sentido, se hicieron varios descubrimientos. El primero importante que hicieron se refería al volumen de proteínas. El volumen de proteínas es la suma total de la creación de nueva proteína menos el deterioro o destrucción de proteína antigua en nuestros músculos. Si tienes más de lo primero (síntesis de proteína) que de lo segundo (destrucción de proteína), tus músculos se harán mayores.
Parece ser que el alcohol afecta a este proceso: mientras en nuestro cuerpo se está produciendo esa síntesis de proteína, el alcohol tiene un efecto inhibidor. Si bien es cierto que parece que no aumenta la destrucción de proteína, al afectar al proceso de síntesis, el volumen de proteínas se ve disminuido. Lo peor de todo es esa reducción de la síntesis de proteína parece producirse de forma más significativa en las fibras musculares de tipo 2, que son las fibras musculares con más potencial de crecimiento. Algunos estudios científicos muestran que esa reducción en el proceso de síntesis puede llegar al 30%.
¿Cuál es la respuesta hormonal al alcohol?
Desde el punto de vista de las hormonas, el consumo de alcohol conlleva unos efectos más perjudiciales para las hormonas de crecimiento y las hormonas luteinizantes. Ambos tipos de hormonas están relacionadas con el desarrollo muscular. La hormona de crecimiento, además, está relacionada con la pérdida de grasa. Por otro lado, el alcohol aumenta la hormona del estrés conocida como cortisol, aunque no se conoce con exactitud el mecanismo por el cual lo consigue.
Finalmente, una pequeña dosis de alcohol puede aumentar los niveles de testosterona ligeramente. Sin embargo, esto no es igual si consumimos una cantidad de alcohol mayor. Así, si un hombre de 75 kg consume cinco vasos de cerveza normal, verá como sus niveles de testosterona caen, y si sigue ingiriendo más alcohol, el problema es todavía peor. Pero este es solo el efecto directo, al cual le tenemos que sumar que ese consumo de alcohol conlleva – como hemos dicho – una reducción de las hormonas luteinizantes, que pueden hacer que los niveles de testosterona del hombre disminuyan aún más en el largo plazo.
Conclusión
El alcohol evita la hipertrofia muscular y desajusta tus hormonas, por lo que es un obstáculo bastante grande si lo que pretendes es ganar músculo, de modo que abstente de consumirlo siempre que puedas. Si te apetece tomarte una copa en determinado encuentro social, hazlo, pero cuanto menos mejor.
Referencias
- Bianco, A., Thomas, E., Pomara, F., Tabacchi, G., Karsten, B., Paoli, A. y Palma, A. (2014) “Alcohol consumption and hormonal alterations related to muscle hypertrophy: a review” Nutrition & Metabolism, 11:26.
- Dupont, D. Alcohol Impairs Hypertrophy and Messes With Your Hormones. Para Breakingmuscle.com [Revisado en Enero de 2016]