Pruebas de esfuerzo con consumo de O2: bases y aplicaciones

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Contenido del artículo

En los últimos años, cada vez está más extendido el acceso a las pruebas de esfuerzo con consumo de oxígeno (O2) en el ámbito médico y deportivo. Este test sirve para medir la capacidad funcional máxima de un individuo (VO2 máx), de hecho es considerada la gold estandar o prueba de referencia para ello. Pero además, permite conocer una serie de parámetros sobre su metabolismo y ventilación, detectar múltiples patologías y su pronóstico, respuesta al tratamiento o evolución y, en definitiva, es la prueba que mejor determina la adaptación del organismo al ejercicio de una forma no invasiva.

En la actualidad, las pruebas de esfuerzo cuyo objetivo es la detección de patologías deben realizarse en un centro médico. Sin embargo, si el objetivo pertenece al ámbito deportivo puede realizarse en centros no médicos, pero siempre controlado por un profesional con formación superior en ciencias del deporte o educación física.

Descubre en que consiste exactamente una prueba de esfuerzo, que tipo de información podemos extraer de ella y cómo la podemos utilizar para maximizar nuestro rendimiento deportivo.

¿Qué es una ergometría?

La ergometría (o prueba de de esfuerzo) convencional consiste en la realización de un ejercicio físico máximo, habitualmente en una cinta rodante o en bicicleta, con monitorización electrocardioagráfica. La prueba comienza con el sujeto en reposo, y el ejercicio va aumentando progresivamente de intensidad de forma protocolizada.

Los protocolos más utilizados son el de Naughton, en el que la velocidad es constante pero aumenta la pendiente cada 2 minutos, y el de Bruce, con aumentos tanto de pendiente como de velocidad cada 3 minutos. Éste ultimo es más exigente por lo que se utiliza en individuos con un mínimo de actividad física habitual.

El esfuerzo debe continuarse hasta que el sujeto solicite parar la prueba, habitualmente por fatiga muscular o sensacion de falta de aire. Sin embargo, al estar monitorizado, podría detenerse por el responsable antes si se observa algún tipo de alteración patológica en el electrocardiograma como isquemias, arritmias o apareciese dolor torácico, mareo, etc.

El momento más arritmogénico es aproximadamente a los 2 minutos de finalizar el ejercicio, ya que es cuando más bajo está el pH sanguíneo debido a la acidosis láctica si el esfuerzo ha sido intenso. Además, en todos los protocolos se deben hacer mediciones periódicas de la tensión arterial cada 3 minutos, y de forma continua se registra el saturación periférica de oxígeno mediante un pulsioxímetro que se coloca en uno de los dedos.

¿Qué informacion podemos obtener de una ergometría?

Las ergometrías con consumo de O2 no son más que una prueba de esfuerzo convencional, en las que mediante una mascarilla se registra, respiración a respiración, las características del aire que maneja el individuo. Esto permite conocer una información mucho más completa sobre la fisiología del ejercicio, como veremos.

En la ergometría convencional el VO2 máximo, es estimado, siendo necesaria la realización de un consumo de O2 para conocer el valor real.
Antes de comenzar con la prueba propiamente dicha, se realizará una espirometría convencional para conocer los valores de referencia a partir de los cuales el software calculará algunas variables. La espirometría además nos permite detectar la existencia de alguna alteración pulmonar de tipo restrictivo u obstructivo, y el grado de severidad de las mismas. Es una prueba sencilla que se realiza en pocos minutos.

A continuación, se coloca la máscara asegurándose de que no exista ningún escape de aire que invalidaría los resultados obtenidos. Para poder dar comienzo al ejercicio, es recomendable que el sujeto presente unas frecuencias cardíacas y respiratorias iguales a las que presentaría en reposo (inferiores a 70 y 20 respectivamente), y unos valores de RER inferiores a 0’80. El RER es el cociente entre el consumo de O2 y CO2, y nos indicaría en este caso que el metabolismo es 100% aeróbico.
ergoespiro
Cuando se ha llegado al máximo esfuerzo y el sujeto solicita la detención de la prueba, se para la cinta rodante o bicicleta de forma progresiva. La recuperación rápida (inferior a 2 minutos en el caso de la frecuencia cardiaca) de los valores de reposo es uno de los parámetros que indica una buena adaptación al ejercicio. Una vez finalizada la prueba, el software incorporado al equipo ofrece una serie de gráficas, habitualmente 9, conocidas como gráficas de Wasserman (Médico principal divulgador del consumo de O2).

Escapa al objetivo de este artículo detallar la interpretación de cada una de ellas. De forma resumida, aportan información relativa a tres ámbitos de la fisiología:

  • Respuesta cardiológica. Con parámetros básicos como la frecuencia cardíaca (FC) a otros secundarios como el pulso de oxígeno, que es el cociente entre el consumo de O2 y la FC siendo un reflejo de la función sistólica del ventrículo izquierdo. La morfología de sus curvas indica el nivel de adaptación del corazón al esfuerzo intenso.
  • Respuesta respiratoria. El parámetros principal es el VO2, que refleja la capacidad aérobica máxima o cantidad de O2 que se es capaz de manejar. También se obtienen medidas relativas a la efectividad del intercambio gaseoso y la perfusión pulmonar. En deportistas sanos es raro que la función pulmonar, ya que incluso a máximo esfuerzo debe existir un 20% de reserva respiratoria: los pulmones aún podrían manejar más aire.
  • Respuesta metabólica. Se trata de medidas indirectas, la forma más objetiva sería la toma de muestras sanguíneas de lactato y otros metabolitos.

¿Qué aplicaciones deportivas puede tener la ergometría?

Una de las aplicaciones deportivas del consumo de O2, además de objetivar el VO2 máximo o capacidad aeróbica, es la determinación de los umbrales VT1 y VT2 (umbrales aeróbico y anaeróbico, respectivamente).

  • El VT1 es la intensidad de ejercicio a partir de la cual los niveles de lactato comenzarían a aumentar respecto a los valores de reposo. A nivel metabólico se corresponde con el inicio del metabolismo anaerobio, y es el punto inmediatamente posterior al de máxima eficacia respiratoria (cuando se elimina mejor el CO2 y se capta mejor el O2).
  • El VT2 o umbral anaeróbico se corresponde con los máximos valores de lactato en sangre, y es el punto en el que el metabolismo es anaerobio en su totalidad.
    gráfica de ergometría

El entrenamiento físico desplaza “a la derecha” ambos umbrales, principalmente VT1, de forma que se necesita un esfuerzo mayor y puede decirse que el individuo está mejor adaptado al ejercicio.

Conclusión

La realización de una prueba con consumo de O2 es muy valiosa para los preparadores deportivos, pues puede conocerse las frecuencias cardíacas e intensidades de trabajo a las que es óptimo trabajar en función de lo que se busque mejorar: resistencia aérobica, anaeróbica, así como qué tipo de metabolismo predomina ya que podemos estimar el porcentaje de energía obtenido en cada momento tanto de grasas como de hidratos de carbono.

Por lo tanto, una prueba de consumo de VO2 máx, es una prueba no invasiva, que aporta una gran cantidad de información sobre la respuesta de nuestro organismo al ejercicio tanto a nivel central como periférico. Pese a que aún está limitada a unidades de alto rendimiento y diagnóstico médico cardiovascular, puede ser útil en aquellos deportistas aficionados que quieran optimizar al máximo su entrenamiento, siempre y cuando se pongan en manos de profesionales capaces de interpretar esta prueba.

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